La magia de los Reyes Magos contagia a niños de todas las edades

  • La jornada contó con visitas a residencias de ancianos, al hospital, la Fundación Cajasol y la Comandancia de la Guardia Civil

Baltasar saluda a los pequeños junto al coronel Alfonso Rodríguez Castillo. Baltasar saluda a los pequeños junto al coronel Alfonso Rodríguez Castillo.

Baltasar saluda a los pequeños junto al coronel Alfonso Rodríguez Castillo. / julio gonzález

Cuando los Reyes Magos miran a los ojos siempre ven niños. Es magia. Un encantamiento que convierte a los que soportan su mirada en pequeños anhelantes. Ya sean diminutos seres que empiezan su camino, ya sean ancianos que vislumbran el final en una residencia. Cuando llegan los de Oriente todos nos volvemos niños. Por eso son magos.

Melchor, Gaspar y Baltasar, encarnados este año por Enrique Miranda, Emilio de Torres y Manuel Navarro, junto a la Estrella de Oriente (Macarena Bernal) y el Cartero Real (Rafael Velázquez), vivieron ayer una de esas jornadas inolvidables. Duras, porque es un trabajo agotador el de ser Rey Mago por un día, pero reconfortante a la vez.

Porque la jornada comenzó bien pronto, con las mismas claras del día. A eso de las ocho de la mañana la comitiva real visitó la residencia Matías Calvo, situada en el barrio del Balón, y pasadas las nueve llegaron a la Residencia Fragela. En ambos lugares les esperaban ancianos con ojos de niños, quizá los niños más tiernos, porque, a pesar de saberlo todo, de haber vivido alegrías y desengaños en un camino que se estrecha, siguen sin perder esa magia que les hace tocar las manos enguantadas de los reyes con emoción, quizá recordando cuando eran ellos los que salían al encuentro de los Reyes Magos con sus hijos de la mano, o en hombros, o antes aún, cuando quienes les trajeron al mundo les iniciaron en este rito navideño que convierte al día 5 de enero en el más esperado cada año.

Desde allí los Reyes Magos se desplazaron hasta la plaza de San Antonio para visitar la Fundación Cajasol, en la Casa Pemán. Sus Majestades repartieron ilusión entre los niños que han participado en el campamento de Navidad de la Entidad en la capital gaditana e hicieron entrega de más de 300 juguetes destinados a entidades sociales de la provincia dentro de la campaña Un juguete, una ilusión, impulsada por la Fundación Cajasol, que a su vez aportó 700 kilos de caramelos para que los Reyes Magos los lanzaran junto a su cortejo por las calles de la ciudad por la tarde.

Además de estos regalos para niños de entre 1 y 14 años en diferentes puntos de Cádiz, El Puerto de Santa María, pedanías de Jerez, Paterna o Chiclana, los Reyes Magos también ofrecieron otros 300 regalos destinados a personas mayores, lo que se suma a la aportación económica con la que la Fundación Cajasol dota a la Asociación de Reyes Magos de Cádiz para la entrega de juguetes a niños gaditanos.

Hay que recordar que 'Un juguete, una ilusión' es una iniciativa social que pone en marcha la Fundación Cajasol desde hace años para colaborar con las diferentes asociaciones y entidades que reparten ilusión y alegría entre los más pequeños durante estos días con el propósito de que todos puedan disfrutar de este fecha tan especial sin distinción alguna, luchando contra la exclusión y diferenciación social. En total han sido más de 1.000 kilos de caramelos y centenares de regalos los que se han cedido a diferentes asociaciones, hermandades, centros hospitalarios y centros de acogida de inmigrantes de la provincia para que los Pajes Reales los repartieran en las diferentes cabalgatas que recorrerán las calles de los barrios y localidades gaditanas, endulzando aún más la clausura de los Gozos de la Fundación Cajasol en Cádiz, que se cierra con un balance de 62.000 visitas al Belén de la Casa Pemán y un notable éxito de público en todos y cada uno de los talleres y actividades ofertadas durante estas últimas semanas.

Luego los Reyes Magos visitaron la fundación Dulce Nombre de María, antes de vivir uno de los momentos más emotivos de la jornada, con la llegada al hospital Puerta del Mar. Allí departieron y entregaron regalos a los niños y mayores que no pueden verlos y que se encuentran estos días pasando unos momentos complicados.

Y por último, a eso de la una de la tarde, los Reyes realizaron la también tradicional visita a la Comandancia de la Guardia Civil de Cádiz, donde fueron recibidos por su coronel jefe, Alfonso Rodríguez Castillo.

En esta ocasión, al adelantarse dos horas la salida de la cabalgata, a la comitiva real no le dio tiempo de visitar el Ayuntamiento para ser recibidos por la Corporación Municipal.

Con apenas tiempo de tomar un tentempié se subieron a sus carrozas y comenzaron la cabalgata por la avenida, donde había miles de niños de todas las edades esperándolos.

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