La escalada del gasóleo lleva a la ruina al sector del transporte en Cádiz

  • El alza imparable de los precios podría originar la subida de las tarifas de los autobuses en 2008 · Transportistas de mercancías no descartan movilizaciones el próximo junio

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Al borde de la ruina. Así comienza a estar ya en la provincia de Cádiz el heterogéneo sector del transporte debido a la escalada del precio del gasóleo, que en el último mes ha venido registrando subidas prácticamente diarias. En los transportes urbanos, ya vaticinan pérdidas millonarias tanto en la principal empresa de transporte regular de la provincia de Cádiz, Comes, como en la compañía Tranvías Cádiz. Los transportistas de mercancías cifran ya la disminución de su salario en cerca de un 50 por ciento. Y los taxistas, cada vez que llenan el depósito ven caer de un plumazo sus ingresos a casi la mitad.

La principal compañía de transporte regular de viajeros de la provincia de Cádiz, Comes, asiste con enorme preocupación a la escalada imparable del precio del carburante y comienza a verle las orejas al lobo. "Nosotros no lo podemos soportar. Como esto siga así, vamos a tener que firmar nuestra acta de defunción", dice el director de Comes, Julio Álvarez, con resignación.

El directivo de Comes desvela que a la empresa hace meses que no le salen las cuentas. Asegura que en la actualidad, están pagando el gasóleo a un 30 o un 31% de media más caro que el pasado ejercicio. Y vaticina que, de seguir el combustible al precio actual, Comes cerrará este ejercicio con un sobrecoste que sobrepasará el 1,1 millones de euros. Y la previsión, en este caso, es por lo bajo, sin tener en cuenta posibles nuevas subidas. Aunque lo peor, enfatiza Álvarez, es que "tenemos la dificultad de no saber ahora mismo cuándo va a parar la subida ni en cuánto puede terminar situándose el precio del gasóleo".

No tiene reparo el responsable de dirigir la compañía de autobuses interurbanos en detallar los gastos que afrontan, no ya cada año, sino hasta incluso al día. Así, en 2007, la flota de Comes, con 105 autobuses, recorrió 11 millones y medio de kilómetros, lo que supuso un desembolso de 3,6 millones de euros en gasoil. Ahora, con cada céntimo de subida del combustible, la empresa abona 30.000 euros más de coste.

Lo peor es que, en el caso de Comes, como bien se apresura a matizar Julio Álvarez, les llueve sobre mojado. En este ejercicio económico van a tener que incluir además el "descalabro" que han sufrido con el enconado conflicto laboral que durante cerca de seis meses ha enfrentado a la empresa y a los trabajadores, que, según el director de la empresa, les ha generado unas pérdidas de entre 600.000 y 700.000 euros. En esta cifra incluye no sólo el gasto de reparación de las 106 lunas de autobuses que resultaron dañadas durante los paros y las jornadas de huelga, sino también las pérdidas generadas por la disminución de usuarios de sus autobuses. Precisamente este pasado martes este diario adelantaba que en la Bahía de Cádiz en el último año los autobuses han perdido medio millón de viajeros, debido sobre todo al conflicto de Comes y a la mejora de la red viaria, que ha provocado un aumento de la utilización del coche particular, en detrimento del transporte público.

Sigue lloviendo además sobre Comes porque, como rápidamente agrega su director, las previsiones son "negrísimas" para la empresa. "Mañana nos pondrán un catamarán al Río San Pedro, llegará el AVE desde Sevilla y habrá Tranvía en la Bahía".

Por su parte, la Compañía de Tranvías de Cádiz también sufre la sangría diaria del alza del gasoil. El transporte urbano de esta compañía en la capital gaditana y San Fernando registra un 32% de sobrecoste en los cuatro primeros meses de este año. Esto ha supuesto a la empresa 120.000 euros más de gasto en este periodo y si continúan los precios del carburante al alza se calcula que en todo este año se incrementará la inversión en carburante en unos 360.000 euros sobre lo previsto.

Tranvías cifra en 15 millones el número de pasajeros que cogen el autobús urbano en La Isla y Cádiz al año. Esta compañía, al igual que otras empresas de transportes públicos, son subvencionados parcialmente por los ayuntamientos, los cuales también tendrán que soportar este déficit no previsto. Por tanto, si no se ponen en marcha medidas de choque para rebajar los gastos del gasóleo, los consistorios se podrán ver abocados a subir las tarifas de los autobuses el próximo año en un porcentaje superior al IPC, que como en Cádiz es lo que ha ocurrido en los últimos ejercicios.

El transporte de mercancías en la provincia, con una flotilla de 3.554 camiones, también se ve contra la cuerdas ante el fuerte incremento del gasoil. El presidente provincial de esos transportistas, Antonio Gutiérrez, manifestó que las pérdidas que sufren los trabajadores alcanzan, al menos, la mitad de su salario. "Esto es peor que caótico", dijo.

Ayer, el sector mantenía una reunión en Madrid con representantes del Ministerio de Fomento. Algunas organizaciones ya han anunciado huelga para el próximo mes de junio. Sin embargo, a nivel provincial se prefiere continuar con las negociaciones hasta agotar el último cartucho antes de sumarse a las protestas.

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