Cuatro empresas realizan ofertas para una promoción minúscula

  • La actuación cuenta con sólo dos viviendas, que Procasa destinará al programa municipal de viviendas para jóvenes, y su presupuesto es de 180.240,74 euros

"Esta es la típica promoción que siempre se quedaba desierta", aseguran desde la empresa municipal de vivienda, Procasa. Situada en el barrio de Santa María, en una zona de complicado acceso para la maquinaria pesada (está en la esquina entre la calle Gabriela Ortega y la plaza de la Merced), con tan sólo dos viviendas y con un presupuesto de 180.000 euros, esta actuación presenta a primera vista muy poco interés para las empresas. O eso creía Procasa, que muestra su asombro porque, una vez concluido el plazo de presentación de ofertas, se ha encontrado con cuatro. Las tornas han cambiado en el mundo de la construcción, concluyen.

La actuación en la finca sin número de la antigua calle Cantavieja es un proyecto singular por su escaso tamaño, aunque se enmarca dentro de una actuación más amplia, la del programa de acceso diferido a la propiedad para menores de 35 años que va por su tercera fase.

Curiosamente, la promoción más pequeña y la más grande de este programa han venido a coincidir en el tiempo: Procasa aún mantiene abierto el concurso para la construcción de 19 viviendas y un local en el lugar que ocupaban los números 12, 14 y 16 de la calle Mirador y 25 y 27 de Santo Domingo, por un importe cercano a los 1,5 millones de euros y con un plazo de ejecución de 18 meses. El periodo para presentar ofertas concluirá el próximo lunes, y Procasa ha decidido abrir las ofertas de ambas promociones en un único acto, de forma que se evite constituir la mesa en dos ocasiones. De ahí que se sepa que hay cuatro ofertas para el bloque de Gabriela Ortega pero no haya ningún detalle sobre en qué consisten éstas.

La casa de la calle antes denominada como Cantavieja supone uno de los casos que existen en el casco antiguo de edificios ubicados sobre solares minúsculos aunque no bate el récord, porque hay edificios asentados sobre solares de menos de 50 metros y este inmueble del barrio de Santa María cuenta con unos 82.

El principal problema que se han topado los técnicos de Procasa a la hora de diseñar la actuación es que el solar no tiene una forma regular: tiene una especie de pasillo que no llega a los dos metros de anchura y que se prolonga durante 6,5. Pegado a él hay un rectángulo mayor, que ya alcanza los 5 metros de ancho y los quince de largo. La dificultad estribaba precisamente en ese primer pasillo, que al final acogerá dos terrazas, una por vivienda y planta.

Los dos pisos resultantes cuando concluyan las obras, que salieron a licitación con un plazo de un año, tendrán 48,5 y 47,95 metros cuadrados. Cuentan con cocina-comedor de unos 20 metros cuadrados, un aseo de 3,6 y dos dormitorios, uno de 10,10 metros y otro de 7 metros cuadrados.

La terraza del primer piso tiene 6,10 metros y la del segundo, seis. Estas terrazas están en zig zag, de forma que cada vecino tendrá que subir un tramo de escalera para alcanzar su terraza. Esta peculiaridad permite que el zaguán, situado bajo estas terrazas, tenga más altura de techo. La actuación amplía el edificio existente, tras haberse comprobado el buen estado de los muros, según explicó el pasado mes de noviembre el arquitecto autor de este proyecto, Fabián Cruz.

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