Un edificio varado en La Caleta

  • La antigua sede de la Escuela Náutica, hoy en el punto de mira de las piquetas, fue inaugurada el 17 de abril de 1968, y sirvió a la marina mercante y a la pesca española como centro docente de alta tecnología

Comentarios 2

Que se tire o no se tire está en manos de Cultura, según afirmó la delegada provincial del ramo, ya saliente, Dolores Caballero, o en manos de los arquitectos que asuman del proyecto de las nuevas oficinas que se pretende ubicar en la sede de la antigua Escuela Náutica, según la Junta.

Y ocurra lo que ocurra, la polémica está servida ya de antemano. Y un destacado grupo de arquitectos de la ciudad alzaron estos días sus voces en contra del derribo de este peculiar edificio ubicado frente a La Caleta.

Con un coste de 70 millones de pesetas y concebida con unos medios realmente modernos a nivel europeo, la Escuela Oficial de Náutica y de Formación Náutico-Pesquera fue inaugurada el 17 de abril de 1968. El acto contó con la presencia del ministro de Comercio, Faustino García Moncó, que fue recibido en la puerta principal de edificio por el director de la Escuela Mario Vallejo y una comisión del profesorado del centro. A la llegada del ministro la banda de música de Educación y Descanso interpretó el Himno Nacional. A continuación, el obispo de la diócesis monseñor Añoveros procedió en presencia de todas las autoridades e invitados, a la bendición del edificio, previas las oraciones de ritual.

El edificio de cuatro plantas, con una superficie de 4.400 metros cuadrados, está emplazado de proa al Atlántico frente a La Caleta, zona marinera por excelencia y que inspiró a los arquitectos situar el puente de estudios -similar al de un buque- como si realmente se tratara de uno en plena navegación.

En el curso 1969-70 se matricularon 189 alumnos que cursaron estudios de pilotos (sección puente), 78 maquinistas y 94 radiotelegrafistas. A ellos se sumaron 40 alumnos que realizaron cursos de formación y adaptación.

La residencia-internado tenía una capacidad para 139 alumnos, con habitaciones -llamadas camarotes- para cuatro, en literas de dos. Un comedor con sistema de autoservicio para 175 comensales, cocina y servicio de lavandería. El coste por alumno venía a ser de unas 2.000 pesetas mensuales, con todos los servicios incluidos. Disponía también de un bar, televisión y todas las instalaciones modernas de hace 40 años.

En la Escuela se podía estudiar la carrera de Náutica, con dos vertientes: oficial piloto de 2ª clase y oficial de maquinas de 2ª, así como radiotelegrafista de la Marina Mercante. Cursaban dos años, después un periodo de días de navegación y luego retornar a la Escuela para Tercer curso. Posteriormente se podía alcanzar el titulo de capitán -con examen en Madrid- o de maquinista naval jefe, que se podía lograr en cualquier Escuela Oficial que existían en España. El centro gaditano era el único que tenía funcionando a la vez las enseñanzas de náutica y pesca, en este último con los títulos de cabotaje, pesca y mecánicos navales.

La Escuela de Náutica contaba con 60 profesores, de ellos 21 numerarios, 18 adjuntos, 3 instructores, y, los restantes, maestros de taller y profesores especializados.

Asimismo, en el centro gaditano se impartían estudios para el manejo de embarcaciones deportivas con los siguientes títulos: capitán de yate, patrón de yate, patrón de embarcaciones deportivas de primera y segunda clase, y patrón de embarcaciones deportivas a vela. De la Escuela de Cádiz dependían otras como la de San Telmo de Sevilla y San Leandro de Málaga.

En la planta baja de este importante complejo de estudios y residencia se encontraban las dependencias de secretaría, administración, despachos de profesores, sala de juntas, salón de actos con pantalla para proyecciones y clínica. También estaban ubicadas las instalaciones del taller de máquinas, con una superficie de unos 1.000 metros cuadrados, servicios de duchas, aseos y taquillas individuales, así como un banco de pruebas norteamericano, único en su género. Igualmente, en este nivel se encontraba la capilla.

La primera, segunda y tercera plantas del ala norte del centro estaban destinadas a residencia-internado. Y el resto de dependencias a las aulas de estudios: dibujo, maniobras, radio, electricidad, electrónica, física y química, inglés y el puente de navegación. Lo que más llamaba la atención era la habitación en forma de esfera en donde se proyectaba sobre el techo el aspecto del cielo y los movimientos de los astros.

En total, el recinto contaba con 23 aulas, las más grandes con capacidad para 70 alumnos y las otras para 40.

Para concluir, un dato histórico: las primeras noticias que hay en Cádiz sobre la enseñanza náutica datan de los tiempos de Alfonso X el Sabio. Pero entre los años 1200 a 1300 existía ya en Cádiz un colegio de marinos vizcaínos, cuya cofradía radicaba en la Catedral Vieja. De 1851, existe un Real Decreto dictado por el Ministerio de Comercio, Instrucción y Obras Públicas, conjuntamente con la Marina, por el que se reorganizaban las Escuelas Oficiales de Náuticas y se crearon las escuelas oficiales, que viene funcionando desde entonces

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios