La dificultad para lograr hipotecas para aún más el sector inmobiliario

  • Las inmobiliarias explican que los bancos muestran grandes reticencias a conceder préstamos · Promotores denuncian que no les financian la construcción pero sí el suelo

La reticencia bancaria a dar préstamos está dando la última estocada a un mercado inmobiliario que lleva bastante tiempo hablando de crisis sin tapujos. El martes, el periódico especializado Expansión informaba de que la banca estaba rechazando seis de cada diez solicitudes de hipoteca cuando el año pasado la media era de cuatro de cada diez. Algunos bancos eran aún más restrictivos y sólo admitían el 1% de las solicitudes que le llegaban. El motivo es el incremento de la morosidad hasta el 1,12% y la desaceleración económica.

"Antes la gente conseguía créditos por más de lo que le costaba la vivienda: la compraba, amueblaba la cocina y después hasta se iba a Eurodisney", exagera un agente inmobiliario. "Eso ya se acabó", indica otro. Todas las inmobiliarias consultadas por este periódico tienen el mismo problema. Una de ellas, del casco antiguo, tiene pisos con el trato cerrado desde hace meses y sólo a la espera de que el comprador consiga una hipoteca para pagarlo. Desde Comunidades del Sur se explica que los problemas con los bancos se repiten en los últimos tiempos, y en Hispania se han llevado más de una sorpresa.

Y es que esta última inmobiliaria, explica su gerente, Ramón Rodríguez de Trujillo, realiza un estudio económico a los aspirantes a adquirir una vivienda para ofrecerles pisos cuyo precio les permitirá la obtención del crédito. Aún con estas precauciones, se han encontrado con que los bancos han rechazado clientes que estaban seguros de que obtendrían el crédito.

Otra, centrada en fincas del casco histórico, asegura que a algunos clientes suyos no les han dado créditos, pero tampoco les dan un no claro: les ponen pegas para "aburrirles". Ahora las tasaciones son más duras y sólo se concede hasta el 80 por ciento. Se piden avalistas y toda clase de garantías.

Para el comprador, esto tiene dos inconvenientes: que puede quedarse sin la casa deseada por falta de financiación justo ahora que los precios bajan, y que pueden perder la señal dada al vendedor. Hispania explica que ellos establecen una cláusula en sus contratos de compraventa por la que se da un plazo durante el cual el comprador podrá buscar hipoteca y si no la encuentra, desistir de la operación y recuperar la señal. Rodríguez de Trujillo recomienda a los interesados en adquirir un piso que tengan la precaución de introducir en estos contratos de arras cláusulas similares. "Sería una irresponsabilidad no hacerlo", advierte.

Para las inmobiliarias, la resistencia a conceder hipotecas empeora la situación de un mercado ya "paradito", indica Comunidades del Sur. Hispania asegura que antes las oficinas bancarias tenían un margen de decisión que podía repercutir, por ejemplo, en dar un crédito del 85% en vez de un 80% del valor de la tasación. "Ahora dependen totalmente de sus servicios centrales, no tienen ese poder de decisión y lo miran todo mucho más con lupa". De esta forma, "ni la sucursal a la que has consultado antes de firmar el contrato te puede garantizar que te darán el crédito".

Los pisos se siguen vendiendo aunque a menor ritmo y Rodríguez de Trujillo sigue pensando que éste es un buen momento para comprar porque se consiguen viviendas "muy a precio". Las que no lo están, no se venden.

"El fondo de la cuestión es que el mercado de mayoristas de hipotecas está cerrado a nivel mundial", explica. Bancos y cajas juegan sólo con sus recursos propios y no pueden dar tantas hipotecas de forma simultánea, se asegura en el sector inmobiliario. Entre estos profesionales la frase más recurrente en estos momentos es que "los bancos no tienen dinero" e incluso ya hay chistes: "los bancos se han convertido en taburetes", indican algunos.

El ciudadano de a pie -que ahora no logra créditos y sigue sin poder comprar, como cuando los pisos eran más caros- y las cada vez menos inmobiliarias no son las únicas afectadas por esta situación. También los promotores hablan de los bancos y no bien.

"No están financiando. Prefieren dar créditos para comprar el suelo pero no para construir porque ellos no tiene liquidez". Un promotor asegura que las entidades bancarias se han "asustado" ante lo ocurrido con empresas nacionales y no tienen en cuenta de que "no es el caso de Cádiz, donde se sigue construyendo y vendiendo". Este empresario asegura que los bancos hacen pocas excepciones y que los que van en busca de un crédito para construir se pueden encontrar con una respuesta curiosa del banco: que compren el terreno y lo dejen sin uso un par de años para después, cuando la situación mejore, edificar.

Aunque él no es afectado, asegura que conoce algún caso en la provincia de promotores a los que se les ha "cortado el grifo" a mitad de una promoción y con pisos ya vendidos, poniéndole en una complicada situación ante los clientes. Recuerda que las entidades bancarias se reservan la posibilidad en "la letra pequeña" de resolver los préstamos "por cualquier tontería, aunque no hayas dejado de pagar". "Los problemas bancarios tienen la culpa del 80% de la crisis", resume.

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