La crónica de un mal crónico

  • Un reportaje de 'The New York Times' sobre el Carnaval no deja bien parada a Cádiz y señala que el problema de la ciudad radica en la "aceptación cultural del desempleo"

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Las penas con coplas son menos. O el que canta, su mal espanta. Así ven al Carnaval y a Cádiz desde el prestigioso periódico 'The New York Times', que acaba de publicar un reportaje sobre la fiesta gaditana cuyo titular viene a decir que pese al "persistente" desempleo, la ciudad, a la que sitúa al norte de Gibraltar (¿?), sigue cantando. La información no deja bien parada a la ciudad ni a los gaditanos, exponiendo un triste panorama que muchos defenderán como real y otros rechazarán por incidir en un ya familiar sambenito.

El tabloide neoyorkino, en información de Lucia Magi, presenta a Cádiz como un lugar conocido, sobre todo, por su famoso Carnaval y su "crónico" paro. Esta dualidad fue comprobada por la periodista durante la actuación de la chirigota callejera 'El lunes empiezo', que tocaba el tema de la crisis, como no podía ser menos en este periodismo cantado que es el Carnaval. Habla de un "asombroso" 29% de desempleo en Cádiz a pesar de que en la euro zona es de un 19%. "En otros lugares de Europa estas altas cifras llevarían a profundas tensiones sociales", señalan en la noticia. Pero en Cádiz, no. "Aquí la vida continúa misteriosamente cómoda y confortable gracias a una compleja red segura en la que la economía sumergida, el apoyo familiar y los subsidios aseguran una relativa alta calidad de vida".

La idea del reportaje se sustenta en declaraciones a pie de calle, a pie de chirigota ilegal. De personas como Pilar Castiñeira, que declara que "la vida es cuatro días. En uno naces, en otro te mueres y en los dos de en medio tienes que pasártelo bien". Miguel Cervera, de 47 años, dice a la reportera que ha trabajado siempre, pero nunca con contrato. Y le atribuyen una obviedad: "Los trabajos con contrato son mejores porque tienen derecho a seguridad social y te pagan los días de baja".

Y se comenta sobre el fraude fiscal como mayor razón por la que el alto desempleo no desemboca en protestas masivas. La periodista se refiere a que parte del problema de la ciudad radica "en la aceptación cultural del desempleo, porque para mucha gente estar en paro viviendo del Estado es perfectamente natural". Se incluyen declaraciones de Juan Bouza, delegado provincial de Empleo, en las que indica que la gente más débil "necesita ayuda".

El reportaje deriva en la situación de Andalucía como furgón de cola histórico de España y su retraso cultural e industrial durante la dictadura de Franco. Al menos, Bouza emite un mensaje esperanzador para Cádiz y su provincia. Y para la región, que será el "Silicon Valey de las energías renovables".

Desde el pueblo llano, el ciudadano David Pantoja asegura estar harto de los cursillos de formación. "Lo que queremos es trabajar ya", remata este parado para cerrar el reportaje.

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