"Estoy convencido de que ETA no va a atentar antes de las elecciones"

  • El ex ministro de Interior afirma que estará "siempre con la AVT y con Alcaraz", y que no quiere repetir la "cobardía" con la que UCD y él mismo trataron a las víctimas del terrorismo en los años setenta

Hay errores que marcan. Y Jaime Mayor Oreja demuestra que ha aprendido la lección de aquella vez en que llegó tarde a un debate trascendental en el Parlamento vasco. Su ausencia, ya histórica, hizo posible la continuidad del Gobierno de Ibarretxe, que pudo aprobar sus presupuestos. Desde entonces procura "llegar siempre puntual", y por eso se presentó con mucho adelanto a la entrevista concertada con este periódico en el Hotel Atlántico. Un encuentro con el periodista en el que el eurodiputado del Partido Popular y ex ministro de Interior afirma que los que muchos consideran en él "obsesión por el terrorismo", es en realidad "obsesión por España".

El político que fue el más popular de los ministros de Aznar no se niega a hacer predicciones, algo en lo que se ha ganado fama. En este sentido, está convencido de que ETA no va a volver a atentar "antes de las próximas elecciones", aunque eso lo sustenta como mera "convicción personal", porque con la banda terrorista "nunca se sabe". En medio de sus ataques al Gobierno de Zapatero, el periodista le recuerda que él estuvo a punto de ganar unas elecciones autonómicas, y de gobernar Euskadi en coalición con los socialistas. "Pero aquel era otro PSOE -matiza-. Un PSOE con Nicolás Redondo, con Rosa Díez, con Múgica Herzog, nada que ver".

-¿Cree de verdad que Mariano Rajoy es la mejor opción para enfrentarse a Rodríguez Zapatero?

-Yo no tengo ninguna duda de que es así. Mariano Rajoy es un candidato de todo el partido. Para mí es el mejor de los candidatos y es sin duda la esperanza del Partido Popular en este momento tan complicado y tan difícil que está pasando España. Pero vamos, tiene el apoyo y el respaldo de todo el partido, sin matices y sin diferencias.

-Y para el futuro ¿usted prefiere a Alberto Ruiz-Gallardón o a Esperanza Aguirre?

-Je, pues yo prefiero al PP. Yo prefiero, evidentemente, a Mariano Rajoy. Estamos en el hoy, estamos en las elecciones, tenemos dos grandes candidatos como son Javier Arenas en Andalucía y Mariano Rajoy, y nosotros estamos en lo que uno está en la política, que es en el presente. En las políticas de ficción, al menos algunos, no estamos nunca.

-Considera también ficción volver a postularse como candidato número uno del PP?

-No, todo eso es ficción. Sólo hay una realidad con nombres y apellidos, como dije antes. Todo lo demás son especulaciones absurdas y en el fondo, ganas de perder el tiempo.

-Y todos a la caza del voto del centro ¿Qué opina de eso usted, que procede precisamente de la Unión de Centro Democrático?

- Bueno, yo lo he dicho muchas veces. En España, y en la política en general, lo que nunca puedes hacer es, buscando, buscando el centro, perder el norte. Hoy el norte es España, que está en una situación complicada. Es que tenemos un referéndum de autodeterminación convocado en el País Vasco. Y otro sin fecha en Cataluña. Entonces, no se trata tanto de la táctica política electoral más correcta, sino de que ese proceso no continúe. Y para eso está el Partido Popular. Hay que entender que los principios y las convicciones son los que marcan el norte en la política. Todo lo demás es táctica.

-¿Se cree usted ese giro al centro del PSOE?

-Es que yo hago un juicio muy crítico del proyecto de Zapatero. Es todo menos el centro, menos la primera transición. Es una segunda transición, es el alejamiento de lo que fue la Constitución española como lugar de encuentro donde la izquierda y la derecha en lugar de condenarnos y mirar al pasado, mirábamos al futuro. Zapatero está, a través de la memoria histórica, destruyendo ese esfuerzo central de la Constitución del 79.

-Hágame ahora, si le parece, una de sus famosas predicciones...

-Je, je ¿sobre qué?

-Sobre las próximas elecciones, que están a la vuelta de la esquina

-No, eso... yo creo que el PP debe y puede ganar las elecciones. El Partido Popular tiene una responsabilidad histórica de primera magnitud, no sólo en ganar las elecciones, sino en afrontar luego la difícil situación que hoy nos deja Zapatero en esta ofensiva nacionalista, mal administrada por Zapatero en mi opinión.

-Seguimos hablando de futuro: ¿cree usted que habrá otra negociación con ETA?

-Yo creo que estamos ahora en el descanso. Lo he dicho desde hace tres meses. Es verdad que con ETA todo es incierto, pero yo tengo la convicción de que si gobierna Zapatero habrá una segunda parte de la negociación. Y no sólo por Zapatero, sino por lo que yo llamo el 'bloque gubernamental', que opera no sólo con el PSOE, sino con Esquerra Republicana de Cataluña y con los nacionalismos. Ese bloque empujará a una segunda parte. Lo que pasa es que como en los partidos de fútbol, en el descanso los dos están jugando y tratan de encontrar las mejores condiciones para la segunda parte de la negociación, y a veces se les puede ir de las manos a unos u a otros sus acciones en este descanso.

-¿Pero y si Zapatero ganase con mayoría absoluta y no le hicieran falta apoyos nacionalistas?

-Es que no va a ser así. No estoy en disposición de entrar ahora en la política ficción.

-Si alguien con tan buenas dotes de predicción como usted le hubiera dicho hace años que su gobierno iba a negociar con ETA... -Es que no, yo no negocié nunca con ETA. Sólo ha habido en esta década tres negociaciones con ETA. Tres. La primera fue la que protagonizó el PNV con ETA alrededor del Pacto de Estella sobre el derecho de autodeterminación. La segunda se produce entre ETA y Esquerra Republicana de Cataluña, alrededor del pacto de Perpiñán sobre el mismo derecho. Y la tercera la ha protagonizado Zapatero, imitando al PNV y a Esquerra, y coincide con la tregua. Son tres treguas con tres negociaciones políticas previas. El PP no negoció: el PP lo único que hizo fue ser un espectador de una negociación que habían avanzando nacionalistas vascos y ETA. Lo que hizo el PP es decir que había que establecer, simplemente, unos contactos de carácter indagatorio para saber si esa tregua que era indefinida, tenía visos de transformarse en definitiva. Pero el PNV y ETA fueron los que negociaron en aquel periodo. El PP fue un espectador pasivo de aquella tregua negociada, a diferencia de lo que ha hecho Zapatero.

-De todas formas ¿no le parece triste que con tregua y ausencia de atentados haya desunión entre PSOE y PP, y que la unidad se empiece a recomponer cuando hay muertos?

-Mire, yo creo que la unidad exige algo previo siempre, que es conocer la verdad de lo que está pasando. Unidad, sí, pero antes hay que avanzar en la libertad, en la verdad de lo que está pasando, de la segunda transición, del bloque gubernamental... y luego, bendita unidad. Seguimos instalados en la mentira. Habría un síntoma que para mí nos acercaría a la verdad, que el Gobierno dijera 'yo he negociado con ETA, no he alcanzado lo que yo quería y yo solemnizo el final del proceso'.

-Pide usted una declaración del Congreso.

-Y eso es lo que yo creo que no se va a hacer. Ojalá me equivoque, pero el PSOE quiere mantener las expectativas de una segunda parte. Eso nos llevaría de nuevo al pacto por las libertades y contra el terrorismo y a la unidad. Pero eso no es lo que se quiere.

-En este escenario ¿qué opina usted de la postura de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, no acudiendo a manifestaciones unitarias?

-Ah, yo... yo siempre he dicho lo mismo: las víctimas siempre tienen, han tenido y tendrán razón. Con lo cual yo estoy de una manera, vamos, inequívoca con ellas, con sus asociaciones...

-Pero ha habido un distanciamiento de la AVT con el PP.

-Yo estoy convencido de que no se ha producido. Y yo no estoy dispuesto, además, a aceptar que lo que es el patrimonio principal de mi vida política en el País Vasco, es decir, que nosotros sepamos valorar, reconocer, apreciar y colocar a las víctimas en la vanguardia de nuestras posiciones, se quiebre. Yo ahí estaré siempre con la Asociación, con Alcaraz, con todo lo que significa el movimiento de víctimas en España. Porque eso es lo que no hicimos los que estábamos en UCD en el año 77. Algunos no estamos dispuestos a ser otra vez injustos, o mejor dicho, cobardes como fuimos en aquellos años, en los que teníamos que llevar a las víctimas por la puerta de atrás, en esos funerales en Bilbao o San Sebastián; a escondidas, porque parecía que era provocar hacer un acto público en favor de ellos. Yo eso desde luego no lo volveré a hacer, porque sería devolverme a la cobardía de aquellos años, de la que yo fui partícipe.

-Una de las peticiones que el PP hace al PSOE para apoyarle es la ilegalización de ANV, y el Gobierno parece que también está ahora por esa labor, pero el Tribunal de Estrasburgo acaba de admitir a trámite el recurso de Batasuna contra su ilegalización.

-Bueno, vamos a ver, a ANV o ETA, que es lo mismo, no le interesan las elecciones generales. ANV ha despreciado siempre el Congreso. Si ellos quieren romper España, lo quieren hacer desde las instituciones vascas o desde los ayuntamientos, pero qué más les da el Parlamento español. A mí lo que me importa es la presencia de ETA en el Parlamento vasco o en los ayuntamientos. Y sobre el Tribunal de Estrasburgo, que es un tribunal de derechos humanos ¿qué va a hacer si en un momento determinado el Gobierno dice que los hombres de Batasuno son hombres de paz? Esto es solamente la consecuencia de un ambiente en Europa impulsado por el propio Gobierno de España. No exijamos a los europeos que hagan lo que nosotros no somos capaces de hacer en España.

-¿Cómo le sienta que en el buscador Google de internet, las diez o quince primeras entradas con su nombre aparezcan asociadas a su negativa a condenar el franquismo?

-Vamos a ver. Yo he sido de UCD toda mi vida, desde el 77 hasta el año 83 que se cerró por derribo. Yo no era de Alianza Popular. Lo que he tratado siempre es de enaltecer la transición democrática española, terminar con la idea de las dos Españas. Lo que pasa es que treinta años después, parece que nos dedicamos a otra cosa. En las listas en las que yo iba compartí puestos con militantes antifranquistas, que sin embargo fueron asesinados por ETA. Entonces, treinta años después yo no tengo ningún complejo en hablar de estas cosas. Si no los condenamos (a los franquistas) hace treinta años, por qué los vamos a condenar ahora. Y yo no lo voy a hacer, porque ya hice entonces lo que tenía que hacer".

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