El comedor de María Arteaga tiene que cambiar de mobiliario

  • Sanidad le ha instado a sustituir los muebles de madera por otros de acero inoxidable, para lo que tendrán que afrontar un gasto de cerca de 30.000 euros

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Las Hijas de la Caridad van a tener que afrontar una importante reforma en el comedor social de la calle María Arteaga. La consejería de Salud de la Junta de Andalucía ha instado a la comunidad a sustituir el mobiliario de la cocina, en cuyo proyecto ya se encuentran inmersos las hermanas responsables de la gestión de este centro benéfico.

En María Arteaga, los muebles que se utilizan en la cocina, para la elaboración de los alimentos y almacenamiento de todo tipo de productos y objetos que se utilizan en la actividad diaria, son de madera y presentan un buen estado de revista, aclaran desde el comedor social. Pero la Junta ha ordenado que se sustituyan por otros de acero inoxidable, según la instancia que eleva a todos los establecimientos en los que se manipulan alimentos (según apuntan fuentes de la delegación provincial de Salud). El principal motivo de esta decisión es "una cuestión de higiene".

Por ello, las Hijas de la Caridad llevan meses buscando fondos y ayudas con los que poder afrontar esta importante reforma. Ya han consultado diversos presupuestos del nuevo mobiliario, cuyos costes ascenderían a casi 30.000 euros, según señala la responsable del comedor, sor Teresa.

En principio, Sanidad no ha establecido plazo alguno a las Hijas de la Caridad para la instalación del mobiliario oportuno para la cocina. Se lo notificaron hace algo más de un año "y cuando vienen los inspectores nos lo comunican", cuenta sor Teresa, que hace referencia a los problemas que tienen para afrontar este gasto tan elevado, "porque debemos tener buena parte de ese dinero antes de comprar, ya que los proveedores quieren cobrar cuanto antes, como es lógico", explica.

Precisamente, las Hijas de la Caridad están trabajando junto a diversos colaboradores en la recaudación de fondos con los que poder adquirir el nuevo mobiliario que exige la Junta de Andalucía, ya que apuntan a los gastos habituales y a otros derivados que surgen de forma imprevista que imposibilitan disponer de fondos económicos tan elevados como para costear el mobiliario.

De hecho, en María Arteaga recuerdan el importante desembolso al que ya tuvieron que hacer frente el pasado mes de septiembre, cuando un incendio en la cocina afectó a la marmita (olla de grandes dimensiones), que tuvo que ser reparada de manera urgente ya que durante veinte días no pudieron prepararse comidas para los sin techo.

La marmita nueva costó más de 5.000 euros, a los que ahora se unirán los casi 30.000 euros que, en principio, han presupuestado para el nuevo mobiliario de María Arteaga, lo que complica aún más la labor de financiación por parte de las Hijas de la Caridad. En unos días, está previsto informar de estos hechos a distintas instituciones y asociaciones, a fin de que se solucione el problema lo antes posible, ya que aunque la Junta de Andalucía no ha establecido plazo para la sustitución del mobiliario, en María Arteaga saben que no pueden demorarse de forma excesiva.

La actividad diaria del comedor social de las Hijas de la Caridad sigue creciendo paulatinamente, desde que abriera sus puertas hace ya 20 años. En la actualidad, sor Teresa apunta al centenar de familias gaditanas a las que las Hijas de la Caridad aportan las comidas (sin cocinar) diariamente, semanalmente o mensualmente -según los casos- y a otro centenar de sin techo a quienes se les da de comer en este inmueble de la calle María Arteaga.

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