Coplas en mangas cortas

  • Las chirigotas callejeras y los romanceros ofrecen sus repertorios del pasado mes de febrero con algunos cuplés más pegados a la actualidad

El romancero 'Paqui la del tercero' ofrece su repertorio anoche en la plaza de San Juan de Dios. El romancero 'Paqui la del tercero' ofrece su repertorio anoche en la plaza de San Juan de Dios.

El romancero 'Paqui la del tercero' ofrece su repertorio anoche en la plaza de San Juan de Dios. / joaquín hernández kiki

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La noche invitaba a salir a la calle y a disfrutar de la ciudad. Cádiz estuvo ayer dividido en dos: los que salieron a buscar las coplas de febrero en julio y los que prefirieron ir al muelle a escuchar a Manuel Carrasco. Dos acontecimientos que hicieron que el centro de la capital gaditana estuviera algo más poblado de lo que ya lo está en estas fechas.

La coincidencia de los eventos, sin embargo, condicionó al Carnaval de Verano. La potencia de los altavoces del concierto en el puerto hizo que las chirigotas callejeras y los romanceros tardaran en desplegarse por las calles u optaran a alejarse del entorno de la plaza de San Juan de Dios. El avance de la noche hizo que las coplas llegaran y se adueñaran de ella. Con el recuerdo de lo que ya se escuchó en el pasado mes de febrero, los aficionados también tuvieron la oportunidad de escuchar algunos cuplés fresquitos.

Uno de los grupos más madrugadores que se pudo ver ayer por las calles fue la chirigota 'Los cara-anchoas', de Manolo Morera. Con su tipo de repartidores de mercancías -y de guantás-, se establecieron mientras que caía el sol en la escalinata de una sucursal bancaria en la calle San Francisco. Entre sevillanas a los que gritan a las agrupaciones en el Gran Teatro Falla, cuplés y alguna rumbita, Morera se tomó con ironía el espectáculo que ya comenzaba en el muelle. "El bombista toca un poquito más fuerte que el nuestro", dijo mientras que se escuchaba de fondo el inicio de la actuación de Manuel Carrasco.

Hacia el interior del casco antiguo, las coplas se pudieron disfrutar mucho mejor. En la plaza del Palillero, inició su recorrido antes de las 10 de la noche 'Los sultanes resultones', que estrenaron cuatro cuplés, tres de ellos con la hija de Belén Esteban como protagonista y el cuarto a las cosas raras que se hace con la calor, ya que "en Cádiz hasta los camiones van para el agua de cabeza".

En este lugar, también ofreció su repertorio 'Los licenciados marca Hacendado', que hizo un repaso a sus cuplés sobre un intercambio de idiomas en Cortadura o a que el Ayuntamiento ha hecho fijo al que cambia las banderas.

En la calle Arbolí, Koki Sánchez derrochó arte con 'La Jurado', que será "siempre la más grande". Entre explicaciones sobre lo que es un noray por si había público de fuera, la Jurado se volvió picantona con los efectos de una Viagra que hace que aquello se vuelva chica y gordita como un noray.

Por su parte, en la calle Marqués de Valdeíñigo, sobre las 23.30 horas los zombis de 'Parking dead' contaron con gracia los problemas que existen en Cádiz para aparcar.

No faltaron las coplas oficiales, las que llegan al Gran Teatro Falla pero luego también se ven en la calle. Lo hicieron de la mano de 'Las listas de boda', que poco antes de la medianoche ofreció su repertorio ante las puertas del Ayuntamiento.

Cuando se fue acercando la madrugada, el ambiente se fue trasladando hacia el barrio de El Pópulo, refugio de las callejeras en buena parte del Carnaval. En el entorno de Fabio Rufino, San Martín, San Antonio Abad y Posadilla comenzaron a mezclarse las coplas de chirigotas como 'Los Simba Caciones, un musical muy animal', 'Restaurante Vegano Azul' o 'Si huele a marea vacía, la culpa es mía'.

Un año más se volvió a demostrar que el Carnaval se adapta a cualquier época del año. Más si cabe cuando el verano invita a escuchar las coplas en mangas cortas. Aunque lo de anoche sólo fue una pequeña muestra para los visitantes de lo que realmente se vive en febrero.

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