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La canción del verano, un año más

  • Otro verano más sin ocio nocturno para Cádizl El cierre obligatorio de las terrazas a las dos de la mañana indigna a clientes y hosteleros de la ciudad

Clientes en una terraza de un chiringuito una noche de esta semana en la playa Victoria de Cádiz. Clientes en una terraza de un chiringuito una noche de esta semana en la playa Victoria de Cádiz.

Clientes en una terraza de un chiringuito una noche de esta semana en la playa Victoria de Cádiz. / LOURDES DE VICENTE

La noche gaditana empieza y la polémica se sirve antes que la primera copa. La guerra de hosteleros y clientes contra el Ayuntamiento, los vecinos y la Policía Local se repite verano tras verano. Mientras que los primeros defienden su derecho a estar abiertos hasta un poco más tarde para que los clientes puedan disfrutar de la noche, muchos vecinos se quejan de problemas de ruido y el Ayuntamiento y la Policía Local cumplen a rajatabla la Orden de la Junta de Andalucía de 2002 por la que las terrazas de los bares tienen que echar el cierre a las dos de la mañana.

Medidas como el cierre prematuro de las terrazas en los meses de verano convierten a Cádiz en "una ciudad fantasmal", sentencia Antonio de Marías, presidente de la Patronal de Hosteleros.

Las terrazas son el 80% de un negocio en Cádiz, sobre todo en los meses de verano

Ya no es solo que las terrazas tengan que cerrar relativamente pronto sino que, según varios hosteleros del Paseo Marítimo, la Policía Local ronda por la zona antes de tiempo, metiendo presión y haciendo la estancia en las terrazas incómoda para los clientes. "Casi los tenemos que invitar a irse de las terrazas porque incluso antes de la hora oficial de cierre, los agentes ya merodean por los alrededores. La gente sale tarde de cenar y cuando se sienta a tomar una copa es la una de la mañana. Prácticamente los tenemos que echar a medias", comenta Cristóbal León, empresario gaditano y dueño del bar de copas Tobba.

Respecto a la polémica cabría preguntarse si son realmente necesarias las terrazas en la ciudad para que el negocio prospere. Cristóbal León y Miguel Sánchez, presidente de la Asociación de Empresarios Costa de Cádiz y dueño de los chiringuitos Potito, coinciden en que las terrazas son fundamentales para los negocios gaditanos. El primero las defiende como "algo imprescindible para una ciudad que quiere vivir del turismo", el segundo como "el 80% del negocio y por lo tanto algo fundamental". Respecto a lo que defienden ambos hosteleros discrepa Paco Gómez, portavoz de la Asociación de Vecinos 5 de Abril. "Las terrazas son un complemento al negocio, pero no el fin de éste", declara. Aunque defiende que "los vecinos no estamos en contra de las terrazas porque generan puestos de trabajo totalmente necesarios en la ciudad, solo intentamos entre unos y otros que el trastorno sea el menos posible".

¿Tan complicado es llegar a un acuerdo de no agresión entre hosteleros y vecinos? Para Cristóbal León no es algo desorbitado. "Cuando algún vecino tiene una queja, baja, hablamos y se solucionan los problemas, intentamos entendernos y llegar a acuerdos". Cosa que no parece de tan fácil solución con el Ayuntamiento, ya que según los hosteleros "en Cádiz están más encima que nunca".

Es cierto que en otros municipios como Chiclana o Conil las terrazas cierran más tarde y la Policía hace más la vista gorda, pero en Cádiz están "especialmente pendientes". "Hay posibilidades de solucionar el problema pero no hay voluntad política. Si todos somos sensatos y hacemos las cosas con orden y sin abusar nadie se quejaría", comenta Cristóbal. Por su parte Miguel Sánchez dice que "a día de hoy no ha recibido quejas de los vecinos pero si cuatro requerimientos". De todo ello se deduce que el problema con las terrazas en Cádiz no viene tanto de los vecinos sino de las medidas rigurosas de cierre que sigue el Ayuntamiento, respetando "una normativa de la Junta que está muy anticuada", según León.

Otro de los sectores afectados por el cierre de las terrazas a las dos de la mañana es el de los taxistas, ya que afirman que "cuando las terrazas cierran la gente se va para sus casas y en Cádiz no queda ni un alma, por lo que no hay servicios por la noche, cosa que no pasa en otros sitios como Conil", comenta un taxista del grupo Gadetaxi. Los más veteranos comparan la situación con la de hace 15 años en la que afirman que "el paseo era una fiesta y estábamos todo el día cargados de trabajo".

También hay que destacar como otro de los sectores afectados el de los parados. En una ciudad como Cádiz, en la que la tasa de desempleados es alta, el mayor rango de horas abiertas de un establecimiento supone una mayor contratación en el sector de la hostelería y por lo tanto menos paro en la ciudad. Respecto a esto, Miguel Sánchez recuerda que la hostelería genera una gran cantidad de puestos de trabajo en la ciudad. De la misma forma dictamina respecto a los dueños de los locales que "cuando uno se embarca en un negocio no se embarca solo, lleva a su familia detrás ya que se juegan su casa, la casa de los familiares y dinero para abrir un establecimiento y eso es algo que los ciudadanos tienen que tener en cuenta".

El problema de las terrazas en Cádiz está a día de hoy lejos de resolverse, y, aunque el acercamiento entre vecinos y hosteleros cada vez es mayor, la normativa de la Junta de Andalucía, con pocas vistas a modificarse a corto plazo, y la rigidez del Ayuntamiento, aleja a los dueños de los establecimientos del deseo de cerrar un poco más tarde sus terrazas para evitar así que los clientes se vayan a otros puntos de la provincia a "tomar algo" con el buen tiempo y sin la presión de tener que recoger con la copa a medias.

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