"Me asfixiaba fuera del Pópulo"

  • El líder vecinal ha vivido en primera mano la transformación de un barrio marginal en un referente cultural y de ocio. Ahora afronta su último año de mandato

Antonio Gallardo tiene 42 años y es el alma del Pópulo. Es la persona al que se le pone cara cuando uno recuerda la lucha para transformar un barrio con la lacra de la droga y marginal en un referente de la ciudad. Desde niño asegura que siempre se ha rebelado contra las injusticias , lo que le ha llevado a tener un fuerte compromiso social. Además, es empresario ya que está en el negocio familiar del Bar El Malagueño, junto a su madre y su hermana.

-Usted quiere estar un año más al frente de la asociación porque cree que todavía quedan cosas por hacer. ¿Qué es lo que queda?

-Me gustaría afianzar los proyectos culturales, festivos y urbanísticos. Estamos trabajando mano a mano con la Junta. Ahora tenemos el traslado de la asociación a Fray Félix 3 y me gustaría estar ahí y en el 30 aniversario de la asociación.

-Si mira para atrás 15 años, ni se lo creería el cambio que ha tenido el barrio.

-Antes el Pópulo era la mancha negra y nadie quería pasar por aquí, pero tengo muy claro que los vecinos debemos ver lo que éramos y lo que somos. Creo que esto ha sido fruto de la reivindicación. Se ve lo que hay, pero lo que nadie ha visto han sido las reuniones intempestivas, la búsqueda de ayuda, etc... Como decía Groucho Marx, "y los huevos duros". Hoy por hoy somos referentes.

-¿Tiene el Plan Urban parte de culpa en todo esto?

-Evidentemente fue el pistoletazo de salida para la transformación. Eso sí, ese programa se vendió a bombo y platillo, pero después tuvo sus deficiencias y no se completó del todo. Me alegro que ahora pueda beneficiar a otros tres barrios, pero les pediría que fueran cautelosos. Nosotros lo recibimos con una alegría tremenda, lo que pasa es que nos pusieron un caramelo que después nos quitaron porque no nos dejaron apenas participación.

-¿Es el modelo de barrio artesanal el fracaso para el Pópulo?

-Yo más que decir que ha fracasado diría que está pendiente. Se ha sembrado, pero después no se ha regado bien, por lo que la planta no crece. Hay que centralizar la artesanía en un sitio y no dispersarla por la ciudad.

-¿Puede ser el hotel de la casa del Almirante la guinda que le faltaba al barrio?

-Claro que sí. Tenemos muy buena relación con la empresa propietaria y tenemos muchas esperanzas puestas en el hotel.

-Pero no todo es armonía en el Pópulo. También hay personas que quieren otro modelo.

-Desde la junta directiva hemos luchado mucho por conseguir la unificación de todos los colectivos y creo que esos pilares ya están. La gente ahora invierte en el Pópulo y somos una referencia. Voluntariamente, los comercios de hostelería cierran antes de lo que marca la ley. No queremos enfrentamientos, sino diálogo. Sólo digo que hay otro colectivo que trabaja a su forma y si lo hacen para sumar, pues bien.

-¿Se entiende el movimiento vecinal del Pópulo sin Antonio Gallardo y Antonio Gallardo sin el Pópulo?

-Siempre he intentado que todo el trabajo sea en equipo por encima de todo. Lo que tengo claro es que a mí se me va la vida con el barrio. Yo he vivido fuera una temporada pero me asfixiaba.

-¿Cuál es su sueño para el Pópulo?

-Que cuando le pregunten a un joven qué está haciendo, pueda contestar que tiene un trabajo. Que todo el mundo tenga la casa con dignidad plena. Que el comercio se lleve en armonía y que todo lo negativo se dialogue, aunque nunca va a llover a gusto de todos. Que todos sean felices y que puedan decir que están orgullosos de un barrio que idolatro.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios