Tensión en el Pleno por el paso de camiones por Segunda Aguada

  • La alcaldesa dice que el firme de la Juan Carlos I y de la avenida de la Bahía no soporta el peso

El paso de camiones por la Segunda Aguada provocó ayer tensión entre los concejales que integran la corporación municipal. El grupo municipal socialista llevó la propuesta de encontrar una solución "complementaria o alternativa" al paso de camiones por la Segunda Aguada y, por ello, el presidente de la asociación vecinal de la zona, José Pichardo, y varios residentes quisieron estar presentes en el debate que generó la propuesta. Un debate que comenzó con la intervención de la socialista Carolina Camacho, quien recordó que Segunda Aguada es una vía urbana desde 2004 y ofreció datos como la población del barrio, que alcanza las 23.900 personas, "una cifra más que suficiente como para escuchar las demandas de los ciudadanos". Y comparó los metros de otras grandes avenidas de la ciudad "a las que se podría desviar el tráfico de camiones y aliviar así el tránsito por la Segunda Aguada. La avenida de la Bahía, por ejemplo, tiene 8,80 metros de calzada, y la Juan Carlos I, 13. La de Segunda Aguada, sin embargo, sólo tiene seis. Con estos datos, ¿cómo es posible que todavía no haya una alternativa?". Tras su intervención, el público se levantó para aplaudir. El popular Ignacio Romaní rebatió la propuesta socialista y, tras asegurar que el equipo de gobierno "estaba ampliando las aceras", recibió las risas del público: "no somos tontos", decían. Camacho aseguró que "en varios puntos de la vía no pueden circular dos camiones al mismo tiempo y Teófila Martínez "no solo debe ir a inaugurar la calle Valencia, también tiene que ir a comprobar los problemas que sufren los vecinos por culpa del paso de camiones". Por ello, "ustedes deben escucharles", exigió al equipo de gobierno. Sebastián Terrada, portavoz de IU, dijo que "la desviación de los camiones de menos de 20 toneladas por la avenida Juan Carlos I durante unas horas al día no se está cumpliendo con rigurosidad".

La alcaldesa tomó la palabra en este punto para decir que "con el segundo puente, el tráfico pesado por Segunda Aguada se reducirá. Aún así, seguiremos trabajando para disminuir el impacto de los camiones, un impacto que ya se ha reducido tras la puesta en marcha de los desvíos por la avenida Juan Carlos I"; tras esta afirmación, los vecinos presentes en la sala de Plenos increparon a la primera edil con frases como "eso es mentira", "nos habéis engañado". A continuación, Martínez aclaró que el tráfico pesado no puede circular ni por la Juan Carlos I ni por avenida de la Bahía, "pues el firme no lo soporta".

Uno de los miembros de la asociación de vecinos, Juan José Pichaco, desafió en el pleno a la alcaldesa a permanecer 24 horas en su casa para que comprobara en persona el efecto del paso de los camiones por la avenida. En turno de palabra, aseguró que en su barrio hay muchos problemas entre los que "brilla con luz propia" el tráfico de vehículos pesados, cuyo remedio podría contribuir al arreglo de otros. Pichaco aseguró que una zona densamente poblada y con problemas medioambientales no es el sitio más idóneo para este tráfico, por mucho que el Ayuntamiento diga que está "técnicamente preparada". También explicó que otros vecinos de vías consideradas fiscalmente de tercera, como la avenida de la Bahía o la del Guadalquivir, contaban con más servicios como más parterres o mejores y más anchas aceras, y aseguró que no estaban dispuestos a esperar más para conseguir una solución. "La responsabilidad la tienen ustedes", acusó a los munícipes, y aseguró que la Juan Carlos I es "la niña bonita para el Ayuntamiento". También hizo uso del turno de palabra César Pérez para pedir que le concediera licencia para vender frutos secos en la plaza de San Antonio, como había conseguido anteriormente. Asegura que no sabe a qué se debe la actual negativa.

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