Recolectar ilusión y buenos deseos

  • La presencia del emisario de Sus Majestades de Oriente en la plaza del Palillero provoca colas que colapsan varias calles y crean un ambiente espectacular y navideño en todo el centro de la ciudad

En Cádiz, capital mundial de las colas, no se recordaba una tan larga (sin el Carnaval de por medio claro) desde el estreno de E.T. en el cine Municipal allá por los 80. Esta vez no era Spielberg ni su muñeco alienígena el motivo de la aglomeración, sino el Cartero Real encarnado este año por el periodista de Diario de Cádiz José Manuel Sánchez Reyes, que comenzó a recoger ayer en su trono del Palillero las cartas en las que los niños gaditanos pedían sus deseos más fervientes a Sus Majestades de Oriente. Sin nubes la Navidad es otra cosa, sobre todo en esta Bahía tan poco acostumbrada a que llueva con maldad e insistencia. El vientecito de poniente se sobrelleva mejor, hasta subido en el tablao para recibir con los brazos abiertos a angelitos expectantes, tímidos los más, descarados algunos, dispuestos a reclamar lo que por derecho les pertenece a ellos y a todos los niños del mundo:felicidad, amor, regalos, risas, días y días inolvidables que en conjunto sumen una infancia como Dios manda.

El ambiente en el Palillero era espectacular, como en todo el centro de Cádiz, que ayer se colapsó por la masiva afluencia de visitantes, con más colas inmensas adornando las entradas a los aparcamientos subterráneos de la ciudad. La cola para entregar las cartas realizaba una especie de carrera oficial, partiendo desde la céntrica plaza, subiendo por Novena y contorsionándose hacia la derecha por Valverde. “No esperaba tanto en una cola desde la Expo de Sevilla”, decía con ange Juanma Canseco, popular chirigotero, director de la agrupación del Yuyu e íntimo del cartero. Junto a él, Mario y Guillermo, los hijos de Sánchez Reyes haciendo cola como debe ser, sin pizca de enchufismo, que los Reyes Magos traen carbón a los amigos del nepotismo ilustrado. Y es que la media de espera para entregar las misivas rondaba ¡la hora y media! Lo que no se haga por los hijos.

Mientras que por los altavoces Los Lunnis interpretaban villancicos con voces de mosqueo, otras colitas subsidiarias surgían de la plaza como especie de afluentes de la principal. Justo detrás del escenario, madres y padres esperaban para poder retirar la foto de sus vástagos con el Cartero Real en la portada que Diario de Cádiz entregaba de forma gratuita. Y más allá, justo en la puerta del Centro Cultural, otra bulla para coger los buñuelos y el chocolate que Cajasol regalaba para hacer más llevadera la espera.

Hoy y mañana está previsto que el Cartero Real continúe recogiendo las cartas de los niños para entregárselas a los Reyes Magos. No obstante, el tiempo, el mal tiempo se entiende, parece que sólo ha concedido una tregua y que hoy pueden aparecer de nuevo las precipitaciones que agüen las ilusiones de los pequeños y las expectativas de los comerciantes.

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