Puente de oro para la SierraIndispensables en la cesta del turista

  • Hay pocas plazas disponibles en hoteles y casas rurales en la Janda y la Sierra y se espera el lleno el fin de semana · Restaurantes y tiendas típicas amplían plantilla y horarios ante el aluvión de visitantesChacinas, quesos y aceites de la Sierra y dulces de La Janda son los productos más demandados

Las despensas de los establecimientos turísticos están bien colmadas desde el miércoles para que no falte de nada durante este macropuente de la Constitución y la Inmaculada en la Sierra de Cádiz. Es el puente por excelencia para el sector turístico de la comarca porque además de estrenar su temporada alta, que se alargará hasta la primavera y rivaliza con el verano, aporta una de las cajas de ingresos y beneficios más importante de todo el año. Por eso la maquinaria de la joven industria turística serrana está más que engrasada para ofrecer al visitante lo mejor que tiene: Pueblos Blancos, naturaleza, ocio y gastronomía.

La zona aborda estos cuatro días con unas óptimas previsiones de afluencia de visitantes y pernoctaciones que puede hacer que hoteles y alojamientos rurales, sobre todo de los municipios que rodean la Sierra de Grazalema, cuelguen el cartel de completo.

El sector adelanta que, de momento, se percibe un leve descenso en las reservas hoteleras en aquellas poblaciones que están más alejadas del macizo.

Algunos empresarios hoteleros notan que cada vez cuesta un poco más rascarse el bolsillo a la hora de reservar cama, adquirir algún capricho u optar por actividades de ocio. No obstante, confían en que las reservas de última hora acaben con el cupo de habitaciones libres.

La comarca de La Janda también va a recibir un revulsivo turístico durante el puente. Los ayuntamientos de Medina Sidonia, Vejer y Alcalá de los Gazules, a través de las delegaciones municipales de turismo, han informado que todos los hoteles, casas de huéspedes y de alquiler están al 100 por 100 de ocupación durante estos días.

Estos datos han sido corroborados a modo de ejemplo por algunos los gerentes y propietarios de todos estos centros de hospedajes. Entre ellos Antonio Ferrari, director del Hotel Cabeza del Toro, o José Manuel Arana, del Al Medina Golf, ambos en Medina, quienes aseguraron que a principios de semana ya tenían reservadas el 80 por ciento de las plazas hoteleras "con muy buenas perspectivas de completarlas" antes del fin de semana. También satisfechas por la numerosa presencia de turistas y visitantes están Pilar Dávila y Alberto Ruiz, de las casas rurales Los Balcones y La Tagarnina, en Medina, cuyas instalaciones superan el 90 por ciento de ocupación y apuntan al lleno para hoy y mañana. El pueblo puede triplicar su población estos días, señalan desde el Consistorio.

Arcos, puerta de la Sierra y el municipio con mayor número de camas de la comarca, con unas 1.500, tiene buenas previsiones aunque "la afluencia es algo más baja que el año pasado", sostienen desde la Oficina de Turismo. "De todas formas, puede haber un subidón en cualquier momento", apostilla una empleada, que atiende el teléfono y que explica que el binomio visitas a bodegas y rutas a caballo es de las actividades más demandadas por los visitantes.

El complejo turístico de Huerta Dorotea, en Prado del Rey, recibía ayer con todo en perfecto estado de revista a sus primeros clientes del puente. Sus plazas ya están todas reservadas hasta el próximo domingo. Y los dos hoteles de mayor categoría de Grazalema tienen todas sus plazas reservadas para este puente desde hace más de un mes. Son el Fuerte Grazalema, con 77 habitaciones, y el Puerta de la Villa, también en Grazalema, con 28 habitaciones y 5 apartamentos.

El pueblo se sigue llevando la palma por sus condiciones naturales y paisajísticas a la hora de las preferencias y durante este puente. Este año, además, el Parque Natural cumple 30 años desde su declaración como Reserva de la Biosfera por parte de la UNESCO.

En Grazalema, como en toda la Sierra y los enclaves más turísticos de la Janda, tiendas de comestibles, restaurantes, puntos de artesanía, ventas y otros negocios esperan apurar los beneficios económicos que reportarán los miles de visitantes.

Propietarios de los restaurantes, ventas y establecimientos hoteleros de Medina como Antonio Valiente, del Bar Cádiz, o Andrés Rodríguez, de la Venta La Duquesa, confirman que estos días duplican e incluso triplican su plantilla para atender a los clientes, factor que no evitará las esperas puntuales para almorzar. Además los horarios de atencion al público en el comercio y la hostelería se alargan.

Pastelerías, obradores y confiterías, entre ellos los conventos de clausura que elaboran los dulces típicos de Medina, incrementan la producción, abren nuevos despachos y contratan a un mayor número de trabajadores para poder atender a la demanda.

En pleno corazón del Parque Natural, en una de las laderas de la Sierra del Caíllo, se afanaba hasta última hora del miércoles un empresario quesero en atender su exiguo despacho de ventas y cumplir con los quehaceres de la elaboración artesanal. Es Carlos Ríos, propietario junto con su socio, Andrés Piña, de Quesos Artesanales de Villaluenga del Rosario, que está más que preparado para las fiestas.

Sus laureados quesos -el último galardón lo han conseguido en Italia por su especialidad de cabra al romero- serán el reclamo para decenas de visitantes, que volverán a protagonizar colas para adquirir uno de los doce tipos de payoyos que ponen a la venta. "Faltarán", asegura con aplomo este maestro quesero que festeja cada año la venida de gentes de distintos puntos de la provincia que se aprovisionan de alguno de los manjares que exponen. La empresa vende al año 100.000 kilos de queso. De aquí al domingo, volverá a alcanzar el pico más alto de sus ventas anuales.

También son fecundas otras empresas más novedosas en la comarca, que están ligadas al turismo activo. Senderismo, barranquismo o espeleología son algunas de las actividades más contratadas durante estos días.

Si hay algo que quita el sueño al sector es la asignatura pendiente de la calidad. Eduardo Pino, que es miembro de la Asociación de Turismo Rural de la Sierra de Cádiz, que aglutina a un centenar de empresarios, y cuya empresa ha obtenido la certificación de la marca Parque Natural, lo tiene claro: "Poco a poco nos concienciamos. El que reciba estos días calidad y a buen precio, siempre repetirá", concluye.

La gastronomía de la Sierra forma parte de la extensa riqueza cultural de los Pueblos Blancos. Viandas como los alcauciles rellenos, el ajo molinero, las tagarninas o la sopa de espárragos están estrechamente ligadas al patrimonio de la memoria de generaciones. Y son en sí un reclamo más para decenas de visitantes que estos días de asueto se trasladan a la zona y se rascan los bolsillos en beneficio de las ventas.

Los productos con mayor aceptación y demanda entre los viajeros son las chacinas de la tierra, los quesos, el aceite de oliva, la repostería y los artículos de piel y artesanía. Los artículos más presentes en la cesta son magníficos aceites de oliva procedentes de algunas de las almazaras repartidas por el territorio o una de las tres cooperativas aceiteras de la zona: Los Remedios, de Olvera; El Agro, de Setenil; y El Rosario, de Algodonales.

Los quesos artesanales tienen también su merecido hueco. La fabricación de este producto ligado al macizo en Grazalema, Villaluenga del Rosario y El Bosque tendrá pronto su recompensa a través de la primera denominación de origen de quesos en la provincia, que ya la Junta de Andalucía está a punto de culminar. Éste sería el espaldarazo definitivo a la afamada quesería serrana, que tiene también otros exponentes de producción como Arcos o recientemente, Villamartín.

Las chacinas de la comarca siguen siendo las más aclamadas a la hora de las preferencias. El Bosque, con Chacinas Olmedos, son un referente pero también la producción se extiende con fuerza en localidades como Olvera o Torre Alháquime, donde varias cooperativas se dedican a ello.

En cualquier pueblo se puede adquirir el pan y la repostería casera para los paladares más exquisitos. Y si se trata de artículos de piel, Ubrique y Prado del Rey abren sus puertas para intentar incrementar las ventas.

En La Janda, son fechas de éxito para para pastelerías, obradores y conventos de clausura donde se expenden los alfajores, amarguillos, tortas pardas y otros dulces tradicionales.

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