Piden 15 años de cárcel por una agresión sexual a una menor

  • La niña tenía 8 años cuando comenzaron los supuestos abusos por parte del hermano del compañero de su madre

La Audiencia Provincial de Cádiz celebrará el próximo lunes el juicio al acusado de agredir sexualmente y de manera continuada a una niña de ocho años con la que convivía en el mismo domicilio de la capital gaditana.

La Fiscalía solicita para el procesado la pena de 15 años de cárcel y una indemnización de 18.000 euros a favor de la víctima por los perjuicios causados. La acusación particular pide la misma pena de prisión y una compensación económica de 50.000 euros.

La vista oral se celebrará el próximo lunes en la Audiencia Provincial de Cádiz

El fiscal expone en sus conclusiones provisionales que el acusado residía en Cádiz con la familia de la menor, nacida en el año 2000, ya que era el hermano del compañero de la madre.

La casa era pequeña, pues contaba sólo con dos habitaciones y un salón, de tal manera que la abuela dormía en el dormitorio principal; la madre y el compañero -hermano del procesado- en el salón; y en la otra habitación, que estaba dividida en dos, el procesado con la menor en unas literas y la hermana con el novio.

El escrito de calificación fiscal recoge que desde el año 2008 el procesado se ganó la confianza de la menor -que en esas fechas contaba con ocho años- haciéndole regalos y diciéndole que la quería. Así, se aprovechó de la corta edad de la niña para obligarla a que se acostara con él por las noches, logrando que ella le realizara tocamientos y, progresivamente, que ella también se dejase tocar. "Bajo amenazas", el acusado llegó a tener acceso por vía anal en numerosas ocasiones, para lo que la colocaba encima de un baúl que se encontraba en el dormitorio común.

Igualmente, sostiene el fiscal, el procesado intentó penetrar a la niña vaginalmente, si bien no lo consiguió por la desproporción de los miembros.

Las conclusiones de la acusación pública especifican que la menor relató otros episodios de abusos sexual vía oral.

"Esta situación se desarrolló hasta septiembre de 2011, siendo la frecuencia de estos encuentros de unas tres o cuatro veces a la semana", señala la Fiscalía.

La chica se negó en rotundo a convivir con el acusado y éste fue obligado por la familia a irse a casa de su madre, que residía en otro municipio de la provincia de Cádiz. A raíz de estos hechos, la denunciante sufre trastorno de estrés postraumático.

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