La Pastora estará 6 meses en obras para evitar su desplome

  • La Junta y Cajasol ponen el dinero para la primera fase de la reforma del templo mientras la caja andaluza estudia financiar la restauración de los retablos

Hay dinero para salvar la parroquia de la Divina Pastora, uno de los grandes templos barrocos de Cádiz. Al apoyo ya comprometido por la Junta de Andalucía se le unió ayer el de Cajasol que aportará 93.500 euros. Los 187.000 euros de los que ya se dispone le servirá al Obispado para acometer obras de consolidación en el edificio, evitando con ello su derrumbe debido al mal estado en el que se encuentra. Los trabajos se iniciarán en breve plazo. La parroquia estará cerrada durante unos seis meses.

Esta será la primera fase de la actuación. La siguiente, sobre cuyo proyecto ya se está trabajando, afrontará la restauración de los ricos retablos y la mejora de las instalaciones eléctricas y la solería. Cajasol ya está estudiando su participación también en esta actuación, según indicó ayer a este diario Emilio Aragón, director del Área de la Obra Social de esta entidad.

Aragón firmó el convenio de colaboración junto al obispo de la diócesis, Antonio Ceballos, en el propio templo. Como espectadores, el párroco, José Araujo, que concluye su larga etapa al frente de esta iglesia, cuatro décadas, consiguiendo financiación para su arreglo tras años de duros esfuerzos, y junto a ellos una nutrida representación de la comunidad parroquial, además del arquitecto Juan Jiménez Mata, encargado del proyecto.

La obra a ejecutar va a ser muy complicada. El problema del edificio, según resaltó Jiménez Mata, proviene de la construcción de un tambor para realzar la cúpula que se ejecutó a los pocos años de la inauguración del templo, en 1762. El empuje y el peso del mismo ha ido provocando poco a poco el desplazamiento diagonal de los soportes. En la fachada han aparecido grietas, especialmente espectaculares en el coro, mientras que los muros laterales han aguantado gracias a la presión de los edificios vecinos.

El proyecto implica instalar una especie de corsé para evitar que se siga abriendo. Las propias características del templo obligará a levantar el suelo del coro para instalar una estructura de acero inoxidable como refuerzo. La operación se completará con otras obras menores.

Antonio Ceballos resaltó que el extenso patrimonio de la Iglesia gaditana necesita del apoyo de las administraciones públicas y de la iniciativa privada para hacer una labor de recuperación y puesta en valor, destacando en este caso el papel fundamental de Cajasol. Desde esta entidad, Emilio Aragón reconoció los estrechos lazos que le unen con la parroquia de la Pastora y el trabajo realizado por José Araujo, a quien desde el primer momento le garantizó el apoyo financiero de la entidad. A la vez, mencionó a José Carlos García Solano, gerente de Patrimonio del Obispado, como "el culpable de muchas de las cosas que se están haciendo por la Iglesia en Cádiz". En declaraciones a este diario, Aragón adelantó que Cajasol "va a estudiar" su participación en la financiación de la restauración de los retablos.

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