El nuevo Parador tiene que apurar trámites y obras para abrir en 2012

  • La Junta aprueba la clasificación hotelera del Campo de las Balas y del Valcárcel · El Gobierno aún espera la cesión del suelo para proyectar y construir el Atlántico

Los dos proyectos hoteleros más importantes de la ciudad y estandartes turísticos de la celebración del Bicentenario de las Cortes de Cádiz recibieron ayer la aprobación de la Junta de Andalucía, con pie y medio en 2008 y cuatro años de carrera administrativa y técnica por delante si quieren abrir sus puertas antes de 2012.

La Comisión Provincial de Ordenación del Territorio y Urbanismo ha emitido un informe favorable a la apertura de un hotel en el edificio Valcárcel, junto a la Caleta, y a la calificación turística del Campo de las Balas, anexo al Parador Atlántico, donde Turespaña construirá un alojamiento para la empresa pública.

Los dos proyectos, que acumulan años de retraso por las disputas políticas y el peso de la burocracia, todavía tendrán que dedicar gran parte del próximo año a culminar su tramitación. La Delegación de Obras Públicas explicó mediante un comunicado que las modificaciones del Plan General de Cádiz aprobadas ayer deben pasar ahora la revisión del Consejo Consultivo y de la Comisión Provincial de Ordenación del Territorio y Urbanismo de Andalucía, antes de su aprobación definitiva a cargo de la Consejería de Obras Públicas y Transportes.

Hasta que no se complete este recorrido por los despachos de la Administración regional, el Ayuntamiento de Cádiz no podrá firmar con la Dirección General de Patrimonio del Estado el convenio de cesión del Campo de las Balas, por un periodo previsto de 50 años. Patrimonio, a su vez, traspasará el terreno a Turespaña (Instituto de Turismo de España), que es la institución estatal encargada de construir los paradores de nueva planta.

Fuentes de Turespaña reiteraron ayer que no comenzarán a trabajar en el proyecto gaditano hasta que el suelo anexo al hotel Atlántico forme parte de la cartera de propiedades del Gobierno. En estos momentos sólo existe un esbozo del futuro Parador: un hotel de nueva planta, de máxima categoría, con alrededor de 100 habitaciones y un centro de tratamientos de salud y belleza.

Detallar este planteamiento en un proyecto llevará a los técnicos de Turespaña entre uno y dos años. Convertir los planos en cemento otros dos años de plazo mínimo, siempre que no surjan dificultades y en una obra, a priori, compleja. El hotel se construirá en un terreno situado en el borde litoral del casco antiguo, donde se encuentran las antiguas instalaciones de la Academia de Artillería y ya desafectado por Defensa. En los planes de Paradores se contempla la apertura de un centro de talasoterapia, una instalación que aprovecha el agua del mar para ofrecer tratamientos de salud, y cuya gestión es dificultosa desde un punto de vista ambiental.

Todos estos factores sitúan la inauguración en 2012 como un reto difícil de alcanzar y condicionado a que no surjan imprevistos.

La Comisión Provincial de Urbanismo valoró el "beneficio económico y social" que supondrá la puesta en marcha del hotel y la apertura de un espacio al borde del mar que dará continuidad al paseo perimetral del casco antiguo, ahora interrumpido. Los terrenos situados detrás del actual Atlántico, junto a la piscina, quedarán adscritos al Sistema General de Espacios Libres.

En el caso de Valcárcel, el objeto de la modificación puntual es el cambio de calificación de unos terrenos destinados a Sistema General de Equipamiento Educativo para uso hotelero, a lo que la Comisión Provincial de Ordenación del Territorio y Urbanismo informó favorablemente y determinó que en el documento de modificación puntual se incluya expresamente el carácter de interés social de la actuación proyectada en este edificio, así como las medidas compensatorias "definidas, cuantificadas y programadas" correspondientes al incremento del aprovechamiento lucrativo de los terrenos afectados.

Este órgano precisó que la ordenación de los volúmenes se especifique en un estudio de detalle y que, dado el grado de catalogación del inmueble (edificio monumental), sea la Consejería de Cultura la que emita un informe favorable previo a la aprobación de la edificabilidad máxima.

El proyecto del Valcárcel no tendrá, en todo caso, tantos problemas para estar listo de cara al 2012 como el Atlántico.

La empresa Zaragoza Urbana, propietaria del inmueble y que, a su vez, gestiona el Hotel Playa Victoria, ya tiene casi totalmente terminado el proyecto de remodelación del edificio, encargado a los arquitectos Rafael Moneo (autor de la reciente ampliación del Museo del Prado), Tomás Carranza y Javier Montero. La actuación es calificada por Félix Sanz, consejero delegado de la compañía, como "de primera magnitud", recuperando antiguas formas del histórico Valcárcel y eliminando construcciones posteriores, como todos los talleres que dan a la fachada posterior, que se recuperará y que compartirá con un edificio anexo para los servicios del hotel. Se garantiza que el edificio estará "más que listo para el 2012".

El complejo dispondrá de un auditorio, que puede jugar un papel relevante durante los actos del Bicentenario.

Está abierta la reubicación de la escuela de hostelería de la Diputación Provincial, que aún sigue en funcionamiento en la vieja Institución, y que la promotora pretende trasladar a otro edificio, que podría ser el Olivillo, ante la necesidad de espacio que tiene.

Una parte de los ingresos obtenidos por la Diputación y por el Ayuntamiento por esta operación se destinarán a planes de revitalización del vecino barrio de La Viña; a la vez, el proyecto va a permitir recuperar a la ciudad todo el frente del Valcárcel al convertirse en una gran plaza pública, a la vez que se construirá, bajo las pistas deportivas un aparcamiento subterráneo.

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