Multa al acusado de golpear a la mujer que le llamó sevillano

  • El fiscal solicitó un año de prisión por un delito de lesiones. La sentencia dice que hubo una falta: que la víctima sufrió policontusiones y sólo necesitó analgésicos

Comentarios 4

"Sevillano tenías que ser", le dijo la mujer a J.A., un cliente que estaba discutiendo airadamente con el encargado de la gasolinera África, en la avenida de la Segunda Aguada. El hombre oyó la frase, se fue entonces hacia ella y le propinó varios golpes en la cara. Ocurrió el 29 de septiembre de 2001, según la sentencia de la Audiencia Provincial que condena a J.A. a pagar una multa de 270 euros por una falta de lesiones y a indemnizar a los familiares de la víctima con 50 euros. El juicio se celebró a finales del pasado octubre. La mujer falleció en 2003 por causas ajenas a este asunto. El procesado, que negó haber golpeado a la víctima, nació en San Fernando en 1962.

El fiscal solicitaba en principio tres años y medio de prisión por un delito de lesiones pero en el juicio rebajó la petición a un año de cárcel. El tribunal estima que no hubo delito sino una falta; y que la víctima sufrió policontusiones faciales que sólo requirieron analgésicos: que no estuvo impedida ningún día para sus ocupaciones habituales. La sentencia no ve acreditado que la mujer sufriese pérdida de algún diente, como ella afirmó en el Juzgado y recogió el forense en su informe. El médico que la atendió de urgencia, argumenta la resolución, diagnosticó la pérdida de una prótesis dental (un incisivo) y explicó en el juicio que eso fue lo que ella le dijo en el hospital.

Que el acusado agredió a la mujer no le ofrece dudas al tribunal. La sentencia recoge los testimonios del encargado de la gasolinera y del vigilante y señala que vienen a confirmar la versión que dio la víctima sobre lo ocurrido.

El vigilante relató que acudió a una llamada del encargado porque el acusado quería llevarse el libro de reclamaciones, que se lo quitó y que pasó por allí una chica conocida de la zona que al ver la matrícula del vehículo del procesado le dijo: "Sevillano tenías que ser". Que él entró en la oficina y volvió a salir porque lo llamaba la gente desde la calle; que entonces vio a la chica en el suelo y al acusado golpeándola y luego la gente quería linchar al procesado y él, para impedirlo, se lo llevó al interior de la gasolinera.

En la primera sesión del juicio, el tribunal expulsó de la sala al procesado: no había manera de hacerlo callar mientras declaraban los testigos.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios