El Mercado se retrata

  • El fotógrafo y hostelero José Carlos Martín inaugurará mañana en El Garbanzo Negro una muestra de once retratos de vendedores de la Plaza

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Fotografía y alimentación. Gastronomía e imagen. El dúo ha dado sus frutos (y hasta frutas) para convertirse en la exposición, denominada 'Fuera de Mercado', que se inaugurará mañana en la taberna El Garbanzo Negro y cuyo propietario, José Carlos Martín, es el autor de una colección de once retratos realizados a otros tantos detallistas de la Plaza de Abastos, básicamente los proveedores de los platos que se elaboran en su establecimiento. Es además un homenaje "a los que hacen posible esa explosión de sabores, colores, olores y sonidos", indica Martín. "El alma de una ciudad reside en el Mercado", añade. Este hostelero y fotógrafo de 41 años de edad cuenta cómo cada mañana baja a la plaza por la cuesta de la calle Alcalá Galiano, antigua Londres, para encontrarse "con unas personas magníficas que me tratan de maravilla". Era el momento, según José Carlos, "de acordarse de estos detallistas ahora en tiempos de crisis y soportando las molestias de la carpa provisional del Mercado".

El fotógrafo ha vivido durante las sesiones de fotos "una experiencia única". Asegura haber "aprendido" y haberse "sorprendido" de las verdaderas vidas de muchos de ellos, más allá de esa foto de medio cuerpo eterna que exhiben cada día tras un mostrador. "Cada uno tiene sus secretos. El pescadero Antonio es un fenómeno haciendo barcos en miniatura y Manuel, el ATS, dibuja de categoría", apunta Martín. Los retratos se realizaron en el estudio que tiene en la Zona Franca. "Quedábamos en la plaza por la tarde, los recogía y en mi coche cargábamos los productos o utensilios elegidos por ellos para posar", cuenta el también hostelero. El carnicero cargaba el chuletero, la frutera su género y la panadera sus singulares teleras de pueblo. Todos los retratados afirman haberse sentido "muy relajados" a pesar de que la de modelo no es precisamente la profesión que cultivan.

"Creía que iban a ser reacios a esto que les propuse, pero se han prestado con una gran amabilidad", comenta Martín. Los once protagonistas están citados en la noche de mañana a las nueve en El Garbanzo Negro.

José Carlos Martín, gaditano de nacimiento, fue fotógrafo de prensa en Madrid durante varios años hasta que "la última crisis del 93" acabó llevándose por delante la agencia para la que trabajaba. Decidió volverse de un Madrid "muy estresante" y montó El Garbanzo Negro, una taberna especializada en cocina de mercado, y nunca mejor dicho al tener la Plaza tan cerca.

"El bar comenzó a absorberme mucho tiempo y ya no podía dedicarme a la fotografía, aunque el gusanillo siempre ha estado dentro", relata. Ahora aprovecha su doble condición de artista de la imagen y hostelero para montar en su bar una ristra de retratos que a buen seguro llamará la atención de muchas personas puesto que las imágenes muestran a detallistas de toda la vida, esas caras conocidas para quienes siguen disfrutando de comprar en el Mercado. Abusando de su complicidad con los protagonistas, que al mismo José Carlos le ofrecen trucos para sus platos, el fotógrafo ha inmortalizado a once trabajadores, once almas de la siempre viva Plaza de Abastos.

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