Mejor por dentro que por fuera

  • El nuevo pabellón abre sus puertas con una ceremonia oficial en la que el Ayuntamiento, la Junta y el arquitecto del proyecto coinciden en destacar su funcionalidad por encima de su aspecto exterior

El Polideportivo del Centro Histórico es desde ayer, por fin, una realidad. La ceremonia oficial de inauguración puso término a casi nueve años de espera desde que el acto simbólico de la primera piedra dio paso a una tediosa obra plagada de contratiempos, más administrativos que técnicos, que han culminado con la apertura de un recinto muy criticado por su aspecto exterior, por el excesivo protagonismo del hormigón, pero que destaca sin lugar a dudas por su funcionalidad y el máximo aprovechamiento del espacio.

Más allá de que por su estética rompa la armonía del entorno, frente al Parque Genovés y pegado a dos edificios emblemáticos como el de la Facultad de Filosofía y Letras o el del Colegio Mayor, lo cierto es que el casco antiguo de la ciudad necesitaba una instalación deportiva muy completa y de la que se beneficiarán colectivos tan dispares como los clubes, la Universidad de Cádiz, colegios y asociaciones de vecinos, al margen de los usuarios de la zona y aquellos que vendrán procedentes del Fernando Portillo, algunos de cuyos trabajadores ocupaban ayer por la mañana ya sus puestos en el nuevo pabellón.

En realidad, el Polideportivo del Centro Histórico no admite ninguna comparación con aquel. Desde luego no está ideado para albergar grandes eventos con numerosa presencia de espectadores, aunque gracias a sus gradas telescópicas sí podrán seguirse las evoluciones de lo que suceda en la pista principal, preparada para jugar a fútbol sala, baloncesto o voleibol. Además, con las gradas plegadas la cancha ofrece la posibilidad de un doble uso por la existencia de dos pistas trasversales también para baloncesto.

No obstante, el mayor exponente del extraordinario aprovechamiento del espacio, y a buen seguro una grata sorpresa para muchos, es el campo exterior de césped artificial, más de fútbol sala que de fútbol-7. Igualmente, la funcionalidad del recinto queda de manifiesto en la planta superior, donde se ubica el gimnasio, dos pistas de pádel y una terraza abierta hacia las calles San Judas y Santa Rosalía. Los vestuarios, las oficinas -ambos situados en el edificio anexo- y el parque de fuera para actividades de los más mayores completan la nueva instalación, un edificio "muy sólido", según su arquitecto, Ramón González de la Peña, quien confía que en el futuro la pintura "dulcifique" su aspecto exterior.

José María Jiménez Barrios, secretario general para el Deporte en Andalucía, por su parte, aprovechó la ceremonia de inauguración para agradecer a todos los gaditanos su paciencia por la espera en la construcción de un pabellón que "aunque llega tarde, es bienvenido".

Finalmente, Teófila Martínez justificó el enorme retraso acumulado en "problemas administrativos y de financiación", y en cualquier caso se mostró plenamente satisfecha del resultado "por el aprovechamiento que se ha hecho del espacio en una ciudad sin suelo".

Tras precisar que el coste total de la obra, cofinanciada entre el Ayuntamiento de Cádiz y la Junta de Andalucía, ha ascendido a más de 4,5 millones de euros, la alcaldesa destacó que en realidad se han construido "dos pabellones en uno", concluyendo que desde luego "no es un polideportivo cualquiera".

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