Cádiz

"Jamás se me pasó por la cabeza desacralizar el Oratorio"

  • Ceballos ve muy positivo el acuerdo con la Junta, pendiente aún de cerrarse

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Eran sus primeras declaraciones públicas desde que el Obispado y la Junta de Andalucía lograron cerrar un acuerdo para la cesión y uso del Oratorio de San Felipe y el edificio anexo de cara a la celebración del Bicentenario de la Constitución de 1812. Y en ellas, el obispo Antonio Ceballos aseguraba a Diario de Cádiz que el acuerdo le parece "muy positivo". "El Consorcio va a restaurar el Oratorio y dejarlo como una perita en dulce, cuyo uso va a estar en sus manos hasta el año 2012, tras el cual volverá a la Iglesia. Y el edificio anexo para habilitar el equipamiento que ellos querían será cedido durante treinta años por tres millones de euros", resumió destacando los beneficios que recibirá el Obispado por este acuerdo.

Una vez llegado al entendimiento entre ambas partes, Ceballos es contundente: "jamás se me pasó por la cabeza desacralizar el Oratorio". Además, asegura que el día que mantuvo el encuentro con el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, que sirvió para desbloquear las negociaciones (el 18 de octubre del pasado año), "tanto él como yo dijimos que desacralización nada, ni tampoco venta". Eso no está exento de las dificultades por las que ha pasado la negociación durante todo este tiempo, en el que Ceballos defendió no haber entrado en toda la polémica originada al respecto, "porque hay veces que uno debe ser prudente y guardar silencio".

De toda lo ocurrido estos meses atrás, Monseñor Ceballos no esconde su pesar a las críticas recibidas desde el propio colectivo cristiano, e incluso desde miembros del clero diocesano, porque "a un padre siempre le duelen lo que dicen sus hijos". "Pero el Señor me dio las fuerzas suficientes para callar, porque si hablo entonces se crea una polémica enorme", añade evidenciando el malestar que provocaron esas reacciones contrarias y enviando un mensaje subliminal a sus protagonistas.

También es consciente el máximo responsable de la diócesis de Cádiz y Ceuta de los problemas que el acuerdo con la Junta originó en la relación con el Ayuntamiento, aunque él entiende que la erosión de estas relaciones no es con el Obispado, sino con algunos de sus miembros, por lo que prefiere no entrar en esta cuestión. Al respecto, asegura que mantiene buenas relaciones "con todas las administraciones, a las que hay que tener muchísimo respeto".

Lo que sí tiene claro es que "solos no se puede llevar a cabo esto que se pretende, tienen que trabajar todos para llevar adelante un acontecimiento como el que se pretende celebrar en el año 2012".

Una celebración en la cual la Iglesia "quiere estar presente". Para ello, el Obispado está negociando ahora con la Junta la segunda parte de ese acuerdo, en el que se va a fijar el papel de la Iglesia de cara al Bicentenario. "La Iglesia tiene que estar en el 2012 con lo que ella es, con lo que ella tiene, con lo que ella vale y con lo que ella hace. No quiere ser un estorbo, sino mostrar una actitud de colaboración. Pero eso sí, siendo ella y estando presente, que eso es lo que pide", aclara Ceballos, que recuerda que la Iglesia ya estuvo en 1812 y quiere estar doscientos años después, "porque todas las cosas pasarán, pero la Iglesia seguirá adelante".

Una vez concluyan los actos de la efeméride, el prelado entiende que el Oratorio tiene que ser "un lugar de intervención y de investigación sobre la constitución en todos los sentidos". Precisamente, todos estos detalles son los que se están ahora perfilando con la Junta de Andalucía, hasta alcanzar un nuevo acuerdo, ya definitivo, "que parece que firmaremos en breve".

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