Grosso descarta el hotel en Veedor, que será un centro para eventos sociales

  • El empresario gaditano reorganiza todo su Grupo potenciando el servicio de catering y los restaurantes · Descarta presentarse a un nuevo concurso para el quiosco de Santa María del Mar

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El palacio de la calle Veedor 3, la antigua casa de la familia Lallemand, no será finalmente un hotel con encanto como en un principio proyectaba su propietario, el restaurador gaditano Pablo Grosso. El grupo hostelero que él dirige ha iniciado el 2010 con una profunda reestructuración interna con dos objetivos principales: centralizar sus esfuerzos en la red de restaurantes ya en funcionamiento y apostar por el crecimiento del servicio de catering y de eventos ciudadanos.

En este segundo apartado se encuentra el nuevo desarrollo que va a tener el palacio de Veedor que Grosso iba a transformar en un hotel con encanto con 16 habitaciones. El edificio, que ya alberga al restaurante 'Nippon', especializado en cocina japonesa, se reconvertirá en un centro para eventos ciudadanos. Por lo pronto ya se ha reformado el gran patio interior -una de las características arquitectónicas más relevantes del inmueble- mientras que se adaptarán los grandes salones de la planta baja.

Inicialmente, el nuevo equipamiento tendrá capacidad para dar comidas a más de cien comensales, con la posibilidad de contratar paquetes cerrados que se adapten a las necesidades de cada cliente.

La apuesta del palacio de Veedor como centro de eventos está estrechamente ligada a la intención del Grupo Grosso de potenciar su servicio de catering, que nació hace ya quince años centralizado en las instalaciones abiertas en el polígono de El Trocadero en Puerto Real. Aquí se incluye la potenciación del restaurante 'Casanova' que, especializado en la comida italiana desde hace doce años, también apuesta por ser sede de grandes reuniones.

La reorganización de la firma de Pablo Grosso incluye el desarrollo del negocio de las franquicias, novedoso en esta empresa, y que se ha iniciado con la cafetería 'Depablo', que desde hace algunas semanas está en manos de una antigua empleada de la empresa aunque el Grupo le sigue suministrando toda la materia prima y continúa con su imagen. Otra cafetería, la ubicada en el Palacio de Congresos, sigue gestionada por esta firma que, sin embargo, ha dado por concluido el contrato de cinco años que la ha ligado a la cafetería del Hotel Las Cortes de Cádiz.

La firma gaditana mantiene también en servicio los restaurantes 'El Aljibe', en pleno centro histórico de la capital, y 'La Cabaña', el primero que se puso en marcha hace ya 18 años aunque en este caso en El Puerto.

Frente al mantenimiento o cambio de uso y gestión de todos estos equipamientos, Pablo Grosso ha optado por no presentarse al nuevo concurso para el quiosco en la plaza de la estrella en Santa María del Mar.

Este proyecto suponía dar servicio a un tramo del paseo marítimo sin apenas equipamiento hostelero, incluyendo la urbanización de una plaza que se encuentra muy deteriorada. Sin embargo, el equipo municipal de Gobierno dio marcha tras aceptando la presión de un grupo ciudadano que rechazaba la apertura de este local. Técnicos de Urbanismo han elaborado un nuevo proyecto, sustancialmente diferente al original, que Grosso considera que no es de su interés por lo que ha decidido no asumir su gestión, aunque resultó ganador del primero de los concursos organizados por el Ayuntamiento.

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