El Gastor lucha para frenar la despoblación

  • "Se arraiga con oportunidades", reflexiona la alcaldesa del pueblo que más habitantes pierde

El Gastor corre su particular maratón demográfico para frenar la despoblación que viene sufriendo en los últimos diez años, donde se ha pasado de tener 1.901 a 1.724 habitantes, es decir, un 10% menos de población. Las causas de esta particular sangría son diversas y también comunes a otras localidades pequeñas de la Sierra, con una población envejecida que se enfrenta a la emigración por falta de oportunidades laborales. Una circunstancias contra las que la administración local lucha para revertir esta tendencia, incentivando líneas de actuación que fije la población al territorio como recuerda la alcaldesa de El Gastor, María Isabel Moreno. Y ofreciendo atractivos, también, a nuevos residentes extranjeros como pasa en este municipio de la Sierra, hasta donde ha llegado una nueva población atraída por el enclave paisajístico, que está contrarrestando de población local y está adquiriendo viviendas para asentarse.

El Gastor tenía 17 empresas relacionadas con la construcción y ahora sólo hay cinco

En 10 años, El Gastor ha perdido 177 habitantes. Y eso se nota en sus calles, en el padrón y también, en los ingresos que percibe el municipio de los fondos estatales. "Pero seguimos prestando los mismos servicios", advierte la alcaldesa, quien recuerda que uno de los grandes factores que han influido en la pérdida de la población está en el boom y posterior caída del sector de la construcción, que desplazó a muchos de sus habitantes hasta la Costa del Sol para buscarse un futuro laboral. "Hemos sido un municipio dependiente como otros muchos de la comarca de la construcción. Aquí ha habido hasta 17 empresas relacionadas con el ladrillo y ahora, se asientan cinco", dice Moreno, quien recuerda que muchos vecinos se compraron segundas viviendas en esas poblaciones costeras como Marbella pero también en Ronda. "Y claro, ha habido una política de bonificaciones en esos pueblos para que la gente se empadrone y eso ha repercutido en bajas en nuestro padrón. Como también el empadronamiento de estudiantes fuera", explica la regidora.

Pero El Gastor ha tenido también picos de mayor población. No hace tanto que se llegó a los 2.500 habitantes. Conocido como el Balcón de los Pueblos Blancos por sus inmejorables vistas, la localidad ha asistido este año a más nacimientos que defunciones. "Es un dato muy positivo. Han nacido 18 niños frente a 12 defunciones. Esperemos que esta tendencia se mantenga en los años venideros", añade la alcaldesa y también diputada provincial. Y ganas no le falta a la Corporación Municipal, que aspira a "hacer políticas dirigidas a más asentamientos de la población".

En este sentido, el gobierno local teme como en muchos otros municipios del ámbito rural que la población joven con estudios cualificados termine yéndose por falta de empleo. Por eso, muchos de los planes de empleo que llegan hasta El Gastor están enfocados "a perfiles cualificados para dar oportunidades a este colectivo y se revierta su formación en la mejora del pueblo", reflexiona la alcaldesa. Moreno no rehúsa en pensar que es algo complicado en el medio rural retener a la población cuando desde las instancias superiores no se articulan mecanismos para fomentar el relevo generacional en el campo y el fomento de la industria agroalimentaria. "Ese es el reto. Arraigar a nuestros vecinos con oportunidades", concluye.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios