movilidad.| la accesibilidad en el casco histórico

Eliminar las barreras arquitectónicas del casco costará 8,7 millones de euros

  • El Ayuntamiento actualiza el documento elaborado en 2001 y evidencia que la mayoría del callejero está pendiente de actuación

  • Vila anuncia una partida económica en 2018 para este fin

La calle Beato Diego, sin diferencia de altura entre el acerado y la calzada, como se pretende implantar en todo el casco histórico. La calle Beato Diego, sin diferencia de altura entre el acerado y la calzada, como se pretende implantar en todo el casco histórico.

La calle Beato Diego, sin diferencia de altura entre el acerado y la calzada, como se pretende implantar en todo el casco histórico. / lourdes de vicente

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Un gesto tan sencillo y repetido en el casco histórico como subir una acera se convierte en un problema considerable para no pocos casos; y por desgracia es un objetivo materialmente imposible para aquellas personas que tienen una movilidad reducida. Por eso, en los últimos años se ha venido realizando un trabajo de eliminación de barreras arquitectónicas que ha ido sobre todo haciendo desaparecer la diferencia entre acera y calzada de no pocas calles. Pero nunca es suficiente; en el horizonte el Ayuntamiento se plantea contar con un casco histórico totalmente integrado, completamente accesible. Y ese objetivo le supondrá a las arcas municipales el montante de 8,7 millones de euros.

Esta partida presupuestaria es el resultado de un trabajo minucioso que durante el último semestre ha realizado un equipo formado por tres técnicos adscritos al programa de empleo +30 que financia la Junta de Andalucía (el arquitecto Enrique Piña, el arquitecto técnico Manuel Benítez y la delineante Marisa Segura). Ellos han realizado un estudio minucioso del callejero del casco histórico, basándose en trece itinerarios que contemplan la práctica totalidad de vías y teniendo como referente el plan de eliminación de barreras arquitectónicas que el Ayuntamiento diseñara en 2001.

El objetivo de este análisis era "detectar aquellos elementos que incumplen la normativa actual" y actualizar ese documento municipal que ha cumplido ya 16 años, como explicó Piña. Las necesidades de actuación para la eliminación de las barreras arquitectónicas se han dividido en tres niveles: prioridad alta 1, prioridad alta 2 y prioridad media.

Con el nuevo documento elaborado por estos técnicos, el equipo de gobierno cuenta con una hoja de ruta ya marcada sobre qué actuaciones y en qué orden realizar en el futuro. Y en este sentido, el concejal de Movilidad, Martín Vila, puso de manifiesto ayer la "prioridad a la accesibilidad en la ciudad" que tiene la actual Corporación. De hecho, cifró en más de 250 las barreras arquitectónicas que este equipo de gobierno ha eliminado en la ciudad desde junio de 2015.

No obstante, este deseo de que "todos puedan acceder" a cualquier punto de la ciudad choca frontalmente con "la situación económica que nos hemos encontrado al llegar a este ayuntamiento después de los años de gobierno del Partido Popular", lo que impide elaborar un calendario que determine las obras a realizar hasta llegar a ese 100% de accesibilidad que supondría un gasto estimado de 8,7 millones de euros. "Si esta hubiera sido la prioridad en la época de las vacas gordas ya se hubieran eliminado las barreras", lamentaba Vila, que también apuntó que "un 4% de lo que costó el segundo puente" hubiera servido también para llevar a cabo este proyecto. Por si fuera poco, la eliminación de las barreras arquitectónicas acumula ya varios años de retraso, pues así lo determina una normativa vigente desde 2010.

Para desarrollar estas actuaciones se seguirán utilizando todo tipo de recursos que se planteen posibles (como el Plan Invierte que sirvió para mejorar la accesibilidad de la Fundación de la Mujer o las calles Santo Cristo y Rubio y Díaz, o la Edusi con la que se actuará en barriadas de extramuros eliminando también barreras), sin perder de vista que un casco histórico sin barreras arquitectónicas favorece luego una progresiva peatonalización de sus calles, que es otro de los objetivos decididos de este equipo de gobierno.

la peatonalización, en marcha.Un problema con la distribución de la señalética impidió que el martes entrara en vigor el plan especial de movilidad para el casco histórico con motivo de la Navidad. Ayer sí se activó el dispositivo, que busca mejorar la estancia del peatón en las calles comerciales.

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