"Dios me pide transmitir el Evangelio con mis canciones"

  • Nico Montero recibe el Premio ¡Bravo! de la Música que otorga un jurado designado por la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social

Ha publicado 11 discos y está trabajando en otros tres que verán la luz este año. Nico Montero es uno de los cantautores de música cristiana contemporánea en español más seguidos internacionalmente y, hace unas semanas, la Conferencia Episcopal Española le ha otorgado el Premio ¡Bravo! 2014 de la Música que recogerá el próximo 28 de enero.

"Estoy muy sorprendido. No me lo esperaba. Me enteré por las felicitaciones de la gente en Facebook y luego me llamaron de la Conferencia Episcopal para comunicármelo oficialmente", comenta Nico Montero, quien añade que "no ha sido algo buscado ni algo por lo que estoy haciendo este camino. El sustento de mi camino es sobre todo tener en mi retina grabados los ojos de tanta gente que he conocido en mis conciertos y con las que he conectado compartiendo mis canciones. Ese es el gran premio para mí. Y es una suerte haber estado en tantos sitios diferentes y en ambientes tan distintos". Pero reconoce que "no deja de ser una buena noticia que la Conferencia Episcopal haya vuelto los ojos hacia un tipo que vive muy al sur de todo y que reconozca la labor que hacemos, en la que nos dejamos muchas energías y muchas horas".

Este músico gaditano piensa que el galardón "no es sólo para mí. Hay muchos más cantantes haciendo este tipo de música cristiana contemporánea y es también un guiño a ellos". Recuerda que el año pasado, se lo otorgaron a Montserrat Caballé y cree que "el hecho de que se hayan fijado en mí es un gesto de que algo está cambiando en nuestra iglesia española".

El objetivo de los Premios ¡Bravo! es "reconocer, por parte de la Iglesia, la labor meritoria de todos aquellos profesionales de la comunicación en los diversos medios, que se hayan distinguido por el servicio a la dignidad del hombre, los derechos humanos y los valores evangélicos", según recoge la página web de la Conferencia Episcopal Española. El jurado de estos galardones (son nueve en total) lo designa la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social (CEMCS).

Nico Montero cuenta que empezó a componer a los 13 años y publicó su primer disco a los 20 (en 1992), a raíz de una actuación en Barcelona. "Era un disco de inspiración cristiana y fue un boom, porque era una forma de hacer música cristiana pero cercana a los ritmos actuales", argumenta.

Afirma que su música es "sin trampa ni cartón porque es muy vital y muy libre. Canto lo que quiero. Y se mezcla con los ritmos del pop, el rock, la canción de autor... depende del mensaje y del auditorio". Porque Nico Montero canta ante todo tipo de público. Ha actuado en universidades, en cárceles, en parroquias y en locales como el Pay-Pay. "Tengo canciones y mensajes para todos y me adapto al público que tengo delante", asegura.

Él se define como cantautor cristiano. "Porque soy cristiano y tengo la fe muy metida en la médula, y a través de mis canciones me gusta transmitir la fe y mucho optimismo. También hablan de transformación de la realidad, hay temas sobre problemas sociales, temas comprometidos... Todas las canciones están escritas desde la perspectiva del humanismo cristiano". Pero quiere aclarar que él no canta dogmas ni trata de imponer ideas ni de adoctrinar, sino que "propongo, comparto experiencias personales, transmito que en mi vida noto muy presente a Dios y lo hago con alegría. Hago partícipe a la gente del Dios de la vida al que percibo muy presente".

Asimismo destaca que no todas sus canciones tienen mensajes cristianos. Hay otras sobre valores humanos "que tienen muy buena acogida por la gente que vive al margen de la fe".

Nico Montero da conciertos por toda España y por muchos países de América Latina con una banda de músicos profesionales. También tiene seguidores en EEUU, donde irá a cantar la próxima Semana Santa. Pero nunca cobra por sus actuaciones y sus discos los ofrece de forma gratuita en su página web (www.blog.nicomontero.com). A pesar de ello, llama la atención que en 2014 recibió un Disco de Oro por haber vendido más de 60.000 copias de sus últimos trabajos. Argumenta que esto es debido a que sus discos van ligados a proyectos solidarios y cuando lo explica en sus actuaciones, normalmente se agotan los ejemplares. También recibe pedidos por internet de personas que quieren colaborar con esos proyectos. Pone como ejemplo que las ventas de su disco El reverso de mi piel, que es de un musical que hizo sobre inmigración que lleva diez años representándose por España a cargo de distintas compañías, y la venta de las entradas de las representaciones se han destinado a la construcción de una escuela-taller en un barrio conflictivo de Tánger que gestionan los Salesianos.

Este gaditano se gana la vida como profesor de Filosofía y es el director del IES Fernando Aguilar de Cádiz. Reconoce que compaginar su trabajo con la música es "una locura" y asegura que todo es posible gracias al apoyo de su mujer. Afirma que lo vive como un voluntariado, como una vocación. Siente que "es algo que Dios me pide: transmitir a través de mis canciones el Evangelio, la buena noticia de Jesús. Si no, no aguantaría el tirón. Eso es lo que me mueve".

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