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"Debemos entender que los retos de Universidad y empresa son iguales"

  • Llamada de la representación social de la UCA a un mayor entendimiento con el tejido productivo de la provincia para mejorar la imagen internacional de nuestro I+D+i

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El Foro de Cádiz que Cajasol, el Casino de Cádiz y Diario de Cádiz celebran periódicamente en la Casa Pemán abordó ayer tarde un elemento fundamental para que la sociedad gaditana dé un salto al futuro, lo que pasa por lograr un ensamblaje entre la Universidad y el mundo empresarial. "Debemos entender que los retos de la Universidad y la empresa son los mismos", afirmó el conferenciante invitado, Prudencia Escamilla, director de la planta de Airbús Military en El Puerto de Santa María y presidente del Consejo de los Foro de los Consejos Sociales Universitarios. No podía existir persona más adecuada para la materia, ya que él se dedica precisamente a eso, a engrasar la correa de transmisión entre los dos mundos en un órgano pensado para que la sociedad tenga representación y voz en el seno de la Universidad.

Para entender cómo se avanza en esa relación, Escamilla quiso hacer una definición de lo que es, o debe ser, una empresa en nuestros días: "Una organización que responde a varias premisas: Añadir riqueza, empleo y beneficios, ser sostenible en el tiempo, operar en un mercado global y, ligada a las tres anteriores, ser competitiva, que, en definitiva, es la clave".

Esa es la ambición de cualquier empresa moderna, lo que se resume en ofrecer a los mercados productos atractivos al menor precio posible. ¿Está en esa misma clave, en la clave de la competitividad, la Universidad, que es una de las fuentes de conocimiento para la empresa? Escamilla opina que "el mundo de la empresa y la Universidad tienen voluntad de conexión, pero no se conocen y relacionan suficientemente. Es cierto que hay una importante franja de terreno ganado, pero necesitamos más oportunidades aún, nuevas propuestas para avanzar juntos".

Con ese objetivo, hay que saber hacia dónde avanzar juntos y los tiempos nos dicen que el ahorro en las empresas para conseguir esa competitividad se encuentra en la tecnología. "La brecha entre las regiones tecnológicamente más y menos avanzadas podría ampliarse, a menos que los gobiernos inviertan en educación y cualifiquen adecuadamente a los ciudadanos, fomenten la innovación y garanticen la competencia equitativa -advirtió Escamilla-. Hoy ya el 90% de los puestos de trabajo en Europa requieren disponer de al menos cierto nivel de competencias digitales". Esos son los riesgos y sus soluciones son tan evidentes como lograr que esos dos mundos, el que crea a través de la investigación tecnología y el que la utiliza para mejorar su posicionamiento en un mundo global, la empresa, actúen coordinadamente.

Uno de los modelos de referencia, muy extendido en países como Alemania, es la formación dual, que en Cádiz se practica a través de acuerdos con grandes empresas como Cepsa y Acerinox, que cuentan con sus propios master, y que en breve se extenderá a Airbus. "Este sistema garantiza que los estudiantes adquieran las cualificaciones que necesitan realmente las empresas". Otro ejemplo citado por Escamilla es un plan piloto que está dando la vuelta al mundo, que son las ciber escuelas de Estonia, que está preparando a toda una generación enormemente capacitada para manejarse en los nuevos escenarios tecnológicos.

Las universidades españolas, que ninguna de ellas se encuentra entre las doscientas primeras en el ranking de Shanghai, son conscientes de que para adquirir prestigio internacional tienen que entrar en ese club y han desarrollado una estrategia en busca de "la mejora de su eficiencia, excelencia y competitividad en entorno global". Según marca esta estrategia, "es esencial contribuir a aumentar el atractivo de España mediante la educación de profesionales altamente cualificados que nuestra economía y nuestra sociedad necesitan, y fomentando la inversión extranjera". Esto no se puede conseguir en un marco teórico.

Para ello, afirma Escamilla, los estudiantes tienen que estar dotados "de los conocimientos y competencias demandados por la economía global, así como generando y transfiriendo conocimiento a la sociedad y empresas españolas".

En este sentido la Universidad de Cádiz está trabajando intensamente. Colabora con universidades de Francia, Alemania, Reino Unido, Italia, Marruecos, Rusia, o Corea, entre otras. El CEI-MAR, distinguido como campus de excelencia internacional global, es otro ejemplo ampliamente reconocido de esa necesaria simbiosis "entre universidad y empresas, entre investigación y aplicación de la innovación a las demandas reales".

"Me consta que la UCA está trabajando para facilitar medios para que la investigación pueda reorientarse hacia las necesidades de innovación del tejido productivo". Se han realizado más de 47 workshops tecnológicos con distintas empresas y clústers en los últimos 6 años, junto con los más de 135 contratos colaborativos con empresas. "Todo ello es claro ejemplo de la estrategia de la universidad para el apoyo a los sectores empresariales estratégicos en el desarrollo de sus líneas I+D+i".

Escamilla lo conoce de primera mano porque en Airbus hay un acuerdo de colaboración con la UCA por el que investigadores de la Universidad desarrollan en las instalaciones de la planta multinacional aplicaciones de Big Data, que es el actual reto tecnológico. Además, la UCA participa junto con Navantia y Airbus en el Centro de Fabricación Avanzada CFA, al amparo de incentivos ITI. "El CFA es un referente de espacio de encuentro para proyectos de innovación tecnológica".

Todo ello, según Escamilla, son buenas noticas porque quieren decir que caminamos en la dirección correcta, "pero queda mucho por hacer". En su campo, al frente de los consejos sociales, Escamilla apuesta por hacer más eficientes a las universidades para que puedan seguir teniendo músculo con el que avanzar. Los consejo sociales trabajan, de este modo, en esa consolidación económica buscando ideas para mejorar la financiación y consolidar los actuales estados de cuentas. En definitiva, una Universidad más fuerte que pueda ser más útil a las empresas. Para ello, hace falta una confianza mutua y, citando el conferenciante a Hemingway, que seguramente lo diría por otra cosa, "la mejor manera de saber si puedes confiar en alguien es confiar en ese alguien".

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