josé maría gonzález. alcalde de cádiz

"Creo que un alcalde no tiene momentos dulces"

  • González presume de ser diferente al resto de líderes políticos: "el primer partido en el que yo milito se llama Cádiz"

El alcalde de Cádiz, José María González, durante la entrevista concedida en su despacho de San Juan de Dios. El alcalde de Cádiz, José María González, durante la entrevista concedida en su despacho de San Juan de Dios.

El alcalde de Cádiz, José María González, durante la entrevista concedida en su despacho de San Juan de Dios. / Jesús Marín

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José María González saca a relucir las tablas que ha desarrollado a lo largo de dos años y medio al frente de la ciudad. Contesta a las preguntas sin dudas y cuando ve el peligro, echa mano del capote. Se le ve optimista por lo que queda por venir el próximo año en una entrevista exprés que tiene lugar en su despacho de Alcaldía.

-Un titular que resuma 2017.

-Ha sido el año de la siembra, el año en el que se han puesto las bases para un 2018 que va a ser un año importante para la ciudad.

-¿Dónde se ha sembrado?

-Lo primero en seguir avanzando en la reducción de la deuda, que desde que estamos al frente de este Ayuntamiento ya la hemos reducido en 72 millones y hemos dejado en la mitad el período de pago a proveedores. Hemos conseguido la mayor fuente de financiación europea en la historia de la ciudad, la Edusi. Hemos conseguido arrancarle al mercado servicios con la remunicipalización. Hemos conseguido ponerle nombre y apellidos a los derechos sociales en Cádiz, que se llama bono social de agua y bono social eléctrico. En materia de vivienda hemos conseguido algo que no se hacía en la ciudad, con las 48 viviendas que a pulmón vamos a construir para alquiler social. Parar 143 desahucios. Hemos puesto en marcha los microcréditos para ayudar de verdad a los emprendedores de la ciudad. Hemos conseguido la escuela taller mejor puntuada de toda la provincia después de ocho años sin escuelas taller en Andalucía. Hemos conseguido que el presidente de una empresa como Torrot diga que una de las cosas que ayudó a convencer a su consejo de administración es la política de movilidad y sostenibilidad del Ayuntamiento. Hemos conseguido que Cádiz vuelva a sentirse guapa, que vuelva a estar de moda, que el verano sea fulgurante, que haya muchísimas actividades, que la Navidad no pare... Creo que ha sido un buen año, pero espero que 2018 sea mejor, sin duda.

-No sé si prefiere hacer balance del 17 o adelantar lo que viene.

-Creo que hay que hacer las dos cosas: un balance, por lo menos breve, de 2017 y ponerse desde ya a pensar en lo que se nos viene por delante en 2018, para no perder un segundo.

-¿Puede estar viviendo, como se ha dicho, el momento más dulce?

-Yo creo que un alcalde no tiene momentos dulces...

-Pues el momento en el que están empezando a salir las cosas.

-Después de dos años y medio muy duros, en los que parecía que se iba a abrir la tierra bajo nuestros pies, que los funcionarios iban a dejar de cobrar al cuarto día, que los cónsules alemanes iban a ser mal recibidos... parece que no ha pasado nada de eso, y que se consiguen proyectos europeos y proyectos que estaban en los cajones de otras administraciones y que no es verdad eso de que fuésemos a quemar la ciudad.

-¿Dónde hay que centrar el foco en 2018?

-En elementos que son prioritarios para la ciudad. Primero, en cerrar esos acuerdos que están resolviéndose y que hay que intentar que sigan manteniendo el buen pulso de 2017; como la consecución de la Ciudad de la Justicia, el carril bici, el Centro de Arqueología Subacuática para recuperar para la ciudad el Balneario de La Palma, la peatonalización, la sostenibilidad, el nuevo modelo de movilidad de la ciudad, el avance en políticas de producción de energías renovables, seguir avanzando en la imagen de Cádiz como una ciudad turística, de moda, que es visitada y conocida más allá de nuestras fronteras; una ciudad que no solamente consume cultura, sino que también la exporta al mundo. Estoy convencido de que la cultura y el folclore de la ciudad son motores económicos que están insuficientemente aprovechados.

-Pero hay cosas que está costando mucho sacarlas adelante. Por ejemplo en Asuntos Sociales, donde se han visto escenas como las colas en la calle Zaragoza. ¿No va esto muy lento?

-Yo creo que no. Lento va en la medida en que la administración no tiene los mismos ritmos que las personas. Pero en la delegación de Asuntos Sociales se han ido dando pasos creo que bien orientados hacia la transformación de un hospital de campaña en una delegación que asegura derechos; la materialización del bono social del agua, la pelea que tenemos con el bono social eléctrico, la eliminación de las listas de espera... Todo esto ha costado porque teníamos unos puntos de partida que eran muy difíciles de encarar, pero al final creo que se ha resuelto bien. El hecho de que ahora puedas ir a la delegación a pedir una cita como cuando estamos enfermos y vamos al médico es la materialización de un logro importante. Eso no quiere decir que estemos exentos de problemas ni de errores en la gestión. Pero la lentitud no va asociada a lo erróneo de las decisiones sino a lo pesaroso del funcionamiento de una máquina burocrática tan grande como el Ayuntamiento.

-Buena parte de lo que se espera para 2018 dependerá del presupuesto. El año pasado dijo usted que estaba en el horno y al final prorrogaron las cuentas. ¿Qué va a pasar el año próximo?

-Este año se prorrogaron porque estábamos convencidos de que era la mejor manera de seguir invirtiendo en Cádiz con el contexto y la situación socioeconómica que vivía este país. En 2018 vamos a tener presupuestos y van a ser los presupuestos del acuerdo, espero que de fuerzas políticas que militen primero en Cádiz y después en sus partidos políticos correspondientes. Hay que acometer obras importantes en la ciudad como la banda de rodadura o el albergue municipal, al tiempo que incrementamos la inversión en Asuntos Sociales y mantenemos nuestras prioridades en Vivienda y en Empleo. Esas tienen que ser las líneas maestras del documento.

-Un escollo para eso precisamente está siendo ahora los socios de gobierno...

-No veo que haya escollos con nuestros socios de gobierno, pero sí somos dos formaciones políticas diferentes. Lo que sería un problema es que tuviéramos prioridades políticas diferentes, y eso no ocurre. Lo que tenemos es que terminar de cerrar estos días ese documento definitivo, pero las líneas prioritarias están claras y acordadas no ahora, sino hace tiempo, porque de hecho van incluidas en nuestras líneas programáticas. Y ahí no hay disenso.

-¿Le molestan esos tirones de oreja que cada cierto tiempo reciben de vuestros socios?

-Yo no tengo tiempo para molestarme, tengo una prioridad muy importante que es gobernar esta ciudad. Cada uno es consciente de cuál es su formación política y su grado de responsabilidad y su corresponsabilidad con la ciudad y sus vecinos. Si uno quiere entrar en peleas secundarias a mí no me van a encontrar. No voy a estar nunca en la pelea, siempre en la solución. No sólo con nuestros socios, sino con todas las formaciones políticas de la ciudad.

-En 2017 han perdido la gestión directa de Onda Cádiz y de la Fundación de la Mujer. ¿Cómo valora esas pérdidas? ¿Teme que puedan seguir en 2018?

-La oposición ha optado por una vía cuestionable que es hacer una moción de censura encubierta, solapada. Prueba de ello es el haberse apropiado de determinados cargos de responsabilidad en organismos dependientes del Ayuntamiento cuando lo que deberían hacer de verdad si no están de acuerdo con nuestra gestión o con nuestras prioridades políticas, es haber presentado una moción de censura abiertamente. Esa alternativa no se planteó tras las elecciones de 2015 y hoy sigue sin plantearse. Lo que no se debe hacer, desde mi punto de vista, es intentar secuestrar el ejercicio de gobierno a un equipo porque eso no redunda negativamente en nosotros sino en la ciudad. La principal diferencia que hay entre yo y el resto de líderes de la oposición es que el primer partido en el que yo milito se llama Cádiz. Yo solamente le debo obediencia a mi ciudad y eso no lo pueden decir el resto de líderes de partidos de Cádiz que perpetran en la oscuridad estos microgolpes de estado en los organismos y consejos de administración de las empresas municipales.

-¿Cree en el mensaje del PSOE de que está deseando aprobar los presupuestos municipales?

-A día de hoy es difícil confiar en alguien que no sea tu propia sombra en el Ayuntamiento de Cádiz. Pero nunca pierdo la esperanza. Soy una persona optimista y confío en que el PSOE se avenga a razones, porque hasta ahora lo que ha demostrado es el cumplimiento de esa noticia que vimos hace años de darle la Alcaldía a Podemos para tratar de asfixiarlos después. Hasta ahora la experiencia que tengo es el cumplimiento de esa profecía; y confío en que eso deje de ser así.

-Ha dicho que su primer partido es Cádiz. ¿Eso le ha originado algún disgusto con Podemos al no cumplir aquí algunas premisas o directrices nacionales, como con la concesión de la medalla de oro a la Patrona?

-A mí mi partido siempre me ha dejado gobernar de esta manera; y más le vale seguir haciéndolo. Siempre he encontrado en Podemos esa comprensión de que los gobernadores que hacemos municipalismo nos debemos primero a nuestra gente, a nuestros vecinos y a nuestras ciudades y después a la disciplina del partido y a todo lo que tú quieras.

-Pero en el tema de la medalla sí hubo un gran debate.

-Pablo (Iglesias) siempre sacó la cara por mí, nunca tuve un toque de atención sino al revés.

-En febrero vino la presidenta de la Junta de Andalucía. ¿Sirvió para algo aquel encuentro? ¿Qué balance le hubiera hecho a Susana Díaz si se hubiera producido ese encuentro pendiente a finales de año?

-Yo creo que fue muy positivo. Creo que Cádiz tenía un montón de casos pendientes o, mejor dicho, la Junta de Andalucía tenía muchos asuntos pendientes con Cádiz que no se materializaban porque Teófila Martínez y el PP no se hablaban con la Junta y eso repercutía negativamente en la ciudad. No es de recibo que proyectos como el carril bici se estén empezando a hacer ahora, cuando otras capitales de Andalucía ya tienen carril bici desde hace años. ¿Y eso por qué se produce? ¿Porque Cádiz es peor? Al contrario, Cádiz tiene dimensiones, un clima y una orografía que le hubieran hecho merecedora de ser de las primeras, pero ha sido condenada a ocupar los vagones de cola por el sectarismo de una alcaldesa que solamente se hablaba con Mariano Rajoy y con el delegado del Gobierno.

-¿Teme que el año político esté marcado o ensuciado por la cercanía de las elecciones?

-Si le soy sincero creo que nunca ha dejado de estarlo desde 2015. Llevamos dos años y medio viviendo en campaña electoral y así me lo hace sentir la acción de determinados representantes o portavoces de la oposición. No creo que vaya a cambiar mucho nuestra vida cuando comience oficialmente la campaña electoral, cuando de forma oficiosa llevamos viviendo en campaña para desgracia de nuestros vecinos desde 2015.

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