El Consistorio aprueba su proyecto de restauración del molino de Río Arillo

La junta de gobierno local del Ayuntamiento gaditano aprobó ayer el proyecto de restauración de molino de mareas de Río Arillo, un edificio que fue expropiado el pasado verano. La actuación, según lo planificado por el Consistorio gaditano, costaría 848.000 euros.

Hace una semana, la Demarcación de Costas criticaba al equipo de gobierno municipal gaditano por estar redactando este proyecto, porque aseguraba que en la reunión tripartita celebrada en verano entre Costas, Junta y Ayuntamiento se habían repartido las actuaciones y era a ellos a quien se había asignado la elaboración de este documento, algo para lo que ya había incluso una consignación presupuestaria. Tras el anuncio municipal hace un par de semanas de que no sólo estaba haciendo el documento, sino que estaba a punto de terminarlo, Costas aseguró que seguiría adelante y que encargaría su propio proyecto de rehabilitación, con técnicos especializados en este tipo de construcciones.

La alcaldesa, Teófila Martínez, dio ayer una visión distinta de las cosas; dijo que el proyecto lo redactaba el Ayuntamiento porque ya había empezado a elaborarlo cuando se celebró la reunión -como le habría hecho saber a las otras partes- y porque, además, tiene los planos originales de configuración de este histórico edificio industrial.

En todo caso, aclaró, no se trata de un proyecto de adaptación a un uso, sino de restauración y recuperación de la estructura original del molino, un proceso que comparó al que se está realizando para el Castillo de San Sebastián.

La alcaldesa anunció que el proyecto se mostrará a la Demarcación de Costas y a la dirección del Parque Natural de la Bahía de Cádiz, y que el "siguiente paso" será mantener una nueva reunión con las partes implicadas para determinar cómo se financian las obras programadas y qué administración licita y adjudica los trabajos.

También habrá que determinar, según recordó Teófila Martínez, qué uso se le da a este inmueble, para lo que habrá que hacer un proyecto de adecuación de este espacio, como ya se acordó con la Delegación de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía.

El Plan de Gestión de Recursos del Parque Natural de la Bahía de Cádiz, donde se enclava este edificio, establece que el molino se utilice como un "ecomuseo" dedicado a la cultura de la sal. En todo caso, según lo acordado en la reunión del pasado verano, era la Junta la que tenía que encargarse de dotar de contenido a este edificio. Al Ayuntamiento le correspondía la realización de unas obras de emergencia para afianzar el deteriorado inmueble, una actuación que está a punto de concluir.

De todas maneras, el del proyecto de restauración no es el único problema surgido entre las administraciones con competencias en este asunto en torno al molino de mareas. Costas también ha anunciado que ha recurrido ante los tribunales la expropiación, pues considera que el molino pertenece al Dominio Público Marítimo Terrestre (DPMT) y, por lo tanto, es un bien inembargable. La Demarcación asegura que ha adoptado esta medida porque de no hacerlo se trataría de una prevaricación, y que no tiene nada en contra de que el molino sea gestionado por el gobierno local gaditano; de hecho, no se descartaría ceder el uso al Ayuntamiento una vez que quede claro el tema de la titularidad del molino, adoptando para ello la única fórmula posible en este tipo de bienes: el de la concesión administrativa por un número determinado de años.

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