"Cádiz debe encontrar una nueva identidad para el siglo XXI"

  • El delegado en España de Unión Latina, Juan Antonio Menéndez-Pidal, asegura que La Pepa, olvidada en Iberoamérica, es el orgullo de los gaditanos

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Es jurista y, desde 1995, delegado en España de Unión Latina, una organización internacional fundada en 1954 por el Convenio de Madrid para promover y difundir la herencia cultural y las identidades del mundo latino. Por ello, y con motivo de la celebración en Cádiz del Bicentenario de la Constitución de 1812, Unión Latina organizará el próximo verano en la ciudad un simposio que reunirá a muy importantes constitucionalistas del mundo latino.

-¿Cuáles son las labores concretas de Unión Latina?

-Pretendemos dinamizar los valores de la latinidad y, para ello, promocionamos las lenguas latinas. En esta línea, tenemos en marcha varios estudios de intercomprensión entre las lenguas latinas. Además, velamos por el buen uso de la terminología entre los pueblos latinos, y no la anglosajona, cada vez más presente, sobre todo en el lenguaje científico. De hecho, anualmente celebramos un concurso de traducción especializada al español. Esta labor, sin embargo, la realizamos sin mucho éxito. Aun así, somos la única organización internacional que se encarga de preservar la terminología latina. Por último, fomentamos la comunicación y la cultura y conmemoramos los grandes hitos de la Latinidad, como es el caso del Bicentenario de La Pepa.

-Sinceramente, ¿cree que todo este trabajo es suficientemente conocido por los españoles?

-En absoluto, y es una pena. Somos una organización internacional con un gran abanico de actividades que apenas se conoce.

-¿Desde cuándo está España presente en Unión Latina?

-Desde el principio, 1954. La presencia española fue un gran triunfo diplomático, pues en aquel momento nuestro país estaba muy aislado. Aun así, entonces España le dio mucha importancia a su presencia en Unión Latina, de hecho el primer secretario general de la organización fue Manuel Fraga.

-¿Cuál es la situación actual?

-España sigue estando activa en Unión Latina, pero hay que reconocer que, como muchos otros países, hoy en día se inclina más por la cooperación bilateral que por la multilateral. En este sentido, Unión Latina no es una excepción.

-¿Qué empuja a Unión Latina a celebrar el próximo verano el simposio entre constitucionalistas?

-A pesar del poco tiempo que estuvo vigente, la Constitución de 1812 es para nosotros un gran hito de la Latinidad, fue una auténtica revolución. Y tras varias conversaciones con los responsables del Bicentenario, decidimos hacer nuestra aportación a la efeméride con una serie de charlas que desmenuzará la repercusión de la Constitución de Cádiz en los países iberoamericanos. Para ello, traeremos a Cádiz constitucionalistas de todos los países.

-¿Despertará interés en Cádiz?

-Nuestra intención principal no es provocar un gran interés entre el público en general, ojalá lo logremos. Nuestro fin principal es movilizar a los expertos y alumnos especializados. Si lo conseguimos, pueden surgir publicaciones e investigaciones sobre el contenido del simposio. Nuestra labor es actuar de levadura, no tenemos presupuesto para más.

-Actualmente, ¿qué perdura del texto constitucional de La Pepa?

-Por un lado, el reconocimiento del ciudadano como eje de los derechos y, por otro, la abolición de los privilegios. También es fundamental la libertad de prensa, de asociación y de política.

-Habla usted de libertad de prensa. Hoy en día, ¿abusamos?

-El problema no es el abuso, es que los medios correctores -que no controles-, no funcionan con la celeridad debida. Hablo de los tribunales que, en España, son muy lentos. Fíjese usted que rápido han actuado en Francia para conseguir que Ryanair retirara el anuncio de Nicolas Sarkozy y Carla Bruni.

-Como estudioso de las constituciones españolas, ¿apoyaría una modificación constitucional respecto a la herencia de la Corona española?

-En estos asuntos, Unión Latina debe mantenerse neutro. Pero como español, creo que las mujeres tienen los mismos derechos que los hombres, pueden ser reinas estupendas.

-¿Percibe usted que la sociedad actual siente respecto por la actual Constitución de 1978?

-En general, la realidad social va muy por delante de la realidad jurídica. Todas las constituciones están desfasadas de la realidad puesto que siempre es el ciudadano quien tiene el protagonismo. Pero al final, las constituciones deben consagrar la práctica real.

-¿Está presente La Pepa en Iberoamérica?

-No, existe un gran olvido, también a nivel científico. Se tiene más en cuenta la influencia francesa y norteamericana que la gaditana.

-Y en Cádiz, ¿perdura el sentimiento de La Pepa?

-Sí, los gaditanos se sienten muy orgullosos de la Constitución de 1812. Percibo que está muy presente en sus calles, sobre todo en el casco antiguo.

-¿Ha perdido Cádiz la importancia y prestigio de los que disfrutaba durante la época de La Pepa?

-El mundo cambia y, de alguna forma, Cádiz tiene que volver a encontrar una nueva identidad. Antes tenía un papel muy comercial e industrial, pero parte de este potencial ha desaparecido. Por ello, la ciudad debe encontrar su nueva identidad del siglo XXI. Esto no sólo le ha ocurrido a Cádiz, también sucede en otras ciudades.

-Por último, y a las puertas de unas elecciones nacionales, ¿está en juego la unidad de España?

-Le voy a decir una cosa: en 1975, tras caer la dictadura de Franco, nadie daba un duro por la unidad de España, y aquí estamos. Desde entonces, España sigue en pie y seguimos adelante. Nosotros, los ciudadanos españoles, puede que nos veamos diferentes unos a otros, pero fuera de España se nos ve como una unidad, no diferentes. Le voy a poner un ejemplo: un francés, entre por la frontera que entre a España y desde que pone los pies en ella, siente y dice que ya está en España.

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