patrimonio gaditano Monumentos

Cádiz, a Moret

  • El 27 de noviembre de 1909 se inauguró en vida el monumento a Segismundo Moret, levantado en la plaza de Isabel II · La efigie ya ha vuelto a su sitio primitivo

Comentarios 18

El sábado día 27 de noviembre de 1909 representó para Cádiz una de esas fechas indelebles y que a través del tiempo parece que se agigantan. En las primeras horas de la mañana se dieron los últimos toques decorativos al conjunto que rodeaba al monumento a Moret. El monumento, cubierto con la bandera nacional, ofrecía la ilusión de una cosa nueva que incitaba al deseo del descubrimiento.

Los establecimientos del muelle, las casas que dan vista a la calle de Isaac Peral y otras muchas de la población ostentaban banderas y colgaduras, y por todas partes palpitaba entusiasmo por el acto que iba a desarrollarse y gratitud imperecedera para cuantos laboraron a la obra camino del porvenir de Cádiz.

En el tren de las once fueron numerosísimas las personas de los pueblos inmediatos que llegaron a Cádiz, deteniéndose para contemplar el movimiento.En el exprés llego el diputado por Cádiz Federico Lavina, que fue subsecretario del Ministerio de Hacienda. Por la mañana llegaron diversas comisiones de los pueblos de la comarca, así como otras distinguidas personalidades. A la una y media de la tarde, llegó a la tribuna oficial el ilustre Cayetano del Toro, en coche, acompañado de Amado García Bourlier. También se encontraba allí la comisión del monumento.

Numerosos fotógrafos sacaron diversas instantáneas en aquellos momentos y en otras diversas ocasiones.

Llegaron las bandas de música y cornetas de los regimientos de Pavía y Álava e interpretaron diversos números de sus escogidos repertorios. Con las bandas y escuadras de gastadores iban los oficiales Castedo, de Álava, y Fernando Gómez, de Pavía.

El público empezó a situarse en extraordinario número en la plaza de Isabel II (hoy San Juan de Dios) y en todas las proximidades del monumento, incluso en azoteas y balcones. A la tribuna fueron llegando todas las autoridades y representaciones de entidades oficiales, que fueron recibidas por Cayetano del Toro y demás señoras de la junta. Las bandas tocaron la marcha real y todos se descubrieron. Se tardó varios minutos en que todos los invitados subiesen a la amplia tribuna, la cual dio prueba de estar construida con una solidez completa.

Había una mesa y detrás de ella varios sillones. Ocupó la presidencia el gobernador civil, que tenía a su derecha al comandante general del Aportadero y al representante del ministro de Marina y Cayetano del Toro; a la izquierda al subsecretario de Hacienda y al gobernador militar.

Cesaron todas las bandas de música y de repicar la campana del Ayuntamiento y el secretario de la junta del monumento leyó la memoria. Una vez terminada la lectura, Del Toro pronunció breves palabras alusivas al acto, terminando así: "Señores, ¡Viva España! ¡Viva Cádiz! ¡Viva Segismundo Moret!" Estos tres ¡vivas! fueron contestados unánime y entusiásticamente. Seguidamente el publico gritó "¡Viva don Cayetano del Toro!", que fue contestado por los numerosos asistentes.

Luego, Cayetano del Toro se dirigió al gobernador civil y le dijo: "Hago a usted entrega del acta de la sesión de hoy y de la llave de la verja que circunda el monumento, como señal de propiedad".

A las tres en punto fue llevado a la tribuna el extremo del cordón de los colores nacionales, desde el pie de la estatua, tiró de aquel Del Toro, y se corrieron las banderas a derecha e izquierda, quedando al descubierto la efigie de nuestro paisano ilustre y bienhechor don Segismundo Moret.

Fue aquel un momento solemne y emocionante. Tocaron las músicas se aplaudió con entusiasmo y se dieron vítores nacidos del corazón. A continuación, el gobernador civil pronuncio un magistral discurso, elocuente y oportuno que mereció prolongados aplausos. Había terminado el acto de la inauguración del monumento, y mientras el público seguía admirándolo, todo el elemento oficial marchó al Ayuntamiento, donde tuvo lugar la recepción anunciada en el despacho del alcalde, que resultó muy lucida.

Casi 103 años después la estatua de Moret ha vuelto a San Juan de Dios después de su 'exilio' en la plaza de Sevilla.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios