El Ayuntamiento pide a Renfe que no haya más trenes por las barbacoas

  • El objetivo de esta inusual solicitud es limitar la asistencia a las playas durante el Trofeo Carranza. Este año la celebración quedará acotada a una zona de Victoria

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"Le hemos pedido a Renfe que nada de trenes especiales para las barbacoas", dijo ayer la alcaldesa, Teófila Martínez. La petición no habrá dejado de llamar la atención en la compañía ferroviaria. Normalmente es al revés: los alcaldes tienden a insistir en que haya más trenes para que llegue a su fiesta cuanta más gente mejor. Pero las barbacoas no son una fiesta normal y el Ayuntamiento desde hace unos años prefiere que no venga demasiada gente.

La fiesta es, según mantiene el gobierno local gaditano, espontánea: ellos no organizan nada, sólo disponen lo necesario (seguridad, limpieza...) para que nada ocurra y las playas queden lo más limpias posible para que los bañistas puedan disfrutar de ellas al día siguiente.

Las barbacoas, año tras año, fueron atrayendo a más personas durante la noche de la final del Trofeo Carranza. La celebración ha dejado imágenes imborrables que demostraban el grado de civismo de algunos de los asistentes: muebles abandonados (desde tresillos enteros a sillas de ruedas), pailas quemadas o utilizadas como vallas para crear pequeñas parcelas acotadas.

Hubo que lanzar la anómala petición de que la gente no bajara muebles a la playa, reclutar a voluntarios medioambientales, vigilar los accesos y quitar las pailas. Se establecieron horarios para invitar a la gente a dar por terminada la juerga.

De algo sirvió, pero esta medida no acabó ni con el carbón que queda depositado en la arena ni tampoco con el malestar de quienes prefieren disfrutar de la playa por el día y limpia. El punto más álgido de esta polémica vino cuando la Demarcación de Costas (Ministerio de Medio Ambiente) analizó el estado en qué quedaba la arena tras la fiesta con inquietantes e insalubres resultados. El Ayuntamiento aseguró que en los análisis municipales no había tanta bacteria y la cosa no llegó a más. Pero el mismo gobierno local que primero alentó las barbacoas y después sólo las permitió ahora actúa para limitarlas. El año pasado la final del Trofeo, por motivos de agenda de uno de los equipos, no fue en sábado, sino en jueves. El Ayuntamiento dijo que las barbacoas sólo serían el jueves, que para el sábado no habría dispositivo... y la gente obedeció. El hecho de que la fiesta fuera entre semana redujo considerablemente la asistencia.

Este año no ha habido ningún problema de agenda. La final será el sábado y las barbacoas, también. Pero no se harán en toda la playa sino que se "recomienda, no se prohibe" acotarlas a un tramo de la Victoria. Es evidente que, siguiendo esta línea, el Ayuntamiento no quiere que venga demasiada gente, por eso no le conviene que Renfe habilite trenes especiales como ha hecho otros años para facilitar la llegada de más personas.

"Hemos avanzado. Hace algunos años teníamos que decirle a la gente que no llevara enseres a la playa y que no hiciera 'partiditos'. Espero que, poco a poco, las barbacoas tomen otra dimensión", dijo la alcaldesa, que recriminó que la gente ensuciara la playa y después participara en manifestaciones de índole ecologista.

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