Año cero de la reindustrialización: diez retos de futuro

  • El cierre de Delphi ha sacado a relucir debilidades anquilosadas que Cádiz debe sacudirse para exprimir el nuevo ciclo económico

Año tras año el mensaje se repite: la provincia necesita un cambio. En los 90, la conjura fue clara por las infraestructuras y una década después la mayoría de vías de alta capacidad y redes radiales programadas están en servicio o en ejecución. El camino se ha creado, pero ahora hay que saber cuál es el destino. El vehículo es la reindustrialización. 1.590 millones de euros con los que Cádiz se enfrenta a una carrera por el progreso -llamada diversificación, formación, internacionalización...- ante la que es necesario hacer un alto para analizar las debilidades anquilosadas durante años, evidenciadas ahora con el cierre de Delphi, y las soluciones de futuro. Estos son los diez retos que Diario de Cádiz identifica para el nuevo ciclo económico:

1 suelo para crecer

Las nuevas redes de comunicación iniciadas en la década pasada han multiplicado las posibilidades de suelo industrial. Claro paradigma de ello es el futuro parque de Las Aletas, que, después de más de un decenio arrumbado en los despachos estatales (la primera propuesta data de 1994), afronta las últimas semanas de su plan de ordenación. Sólo con Las Aletas se pondrán en el mercado 1,5 millones de metros cuadrados dentro de un espacio de características únicas y en un entorno privilegiado de infraestructuras. Pero, además, en la actualidad hay otros 3,5 millones de m2 (350 hectáreas) sin ocupar pertenecientes a 59 polígonos industriales. Entre ellos destacan La Palmosilla (Alcalá de los Gazules, el más grande con 40 hectáreas), Pastores (Algeciras), Manuel de Falla (La Línea), Guadarranque (San Roque) o Fadricas II y Pinar de Hierro (San Fernando). Muchas iniciativas que, como se puso de manifiesto en la presentación del plan de reindustrialización, no garantizan la inversión empresarial si están inmersas en embrollos burocráticos: los cambios de PGOUs retrasan el aprovechamiento del suelo e impiden acceder a ayudas. El coste de la oportunidad es clave.

2 renovarse o morir

Y cuanto antes llegue el cambio, menores serán los perjuicios de la transición. La industria se ha desinflado en los últimos cinco años. Las crisis de sectores tradicionales como el naval o los de bienes de equipo han mermado el peso de esta actividad en la economía: en sólo cinco años ha pasado de representar el 15,4% del PIB provincial a quedarse en el 10,9%. Y los ocupados se han anclado en los 46.000.

Las industrias primarias tampoco han sido la alternativa, ya que ni el campo ni la pesca han avanzado claramente hacia el sector de transformación. Consecuencia: estas actividades generaban a principios de siglo 604,5 millones euros y en 2005 representaban ya un 30% menos. Sólo Jaén ha seguido esta tendencia en picado, mientras que las vecinas Sevilla y Huelva sí han sabido sacar provecho de las cambiantes coyunturas de mercado.

Y ahora que el andamio empieza a flojear y aflora un desempleo ex industrial es cuando todas las partes coinciden en la conveniencia de cambiar el chip, diversificar, reconocer que las producciones pesadas emigran al Este y buscar un hueco en otras de alto valor añadido, como la aeronáutica, la energía o las telecomunicaciones.

3 la ecuación i+d

Menos del 1% de las empresas asentadas en Cádiz tiene certificación de calidad (ISO 9001 e ISO 14001) y hay localidades como San Fernando donde el número de líneas ADSL no supera las seis por cada cien vecinos. Con este panorama, el cambio que debe afrontar la sociedad y el sector privado gaditanos es más bien una revolución.

4 la energía es vida

Ha seguido el camino inverso al resto de la industria. En cinco años, el valor de las producciones de Cádiz (eléctrica y eólica, sobre todo) se ha multiplicado por 143% y llega a los 967 millones -más que todo el sector primario-. Además, antes de que termine el año la provincia duplicará su capacidad eólica hasta los 1.275 megavatios y en el horizonte está el desarrollo marino. Nadie discute que este crecimiento ha sido espectacular, pero no ha ido acompañado de la creación de una industria paralela de equipamiento. Miles de aerogeneradores por la geografía gaditana y ni uno made in Cádiz. Resultado: un crecimiento del 143% y sólo 100 asalariados más entre 2000 y 2006 -3.572 en total, según el estudio del Mercado de Trabajo de la Agencia Tributaria-.

5 no con un 2,8% de fijos

Seis meses aquí, tres allá, dos en el negocio familiar... Ésa es la realidad de muchos jóvenes, y no tan jóvenes, que sufren los efectos de una tasa de temporalidad en el empleo del 97,2%. Y es que se firman 1.450 contratos al día, 44.000 al mes, 527.800 al año, y sólo el 2,8% de ellos es indefinido. Es el quinto nivel más bajo de Andalucía y eso que ha subido (un 19%) gracias a los nuevos incentivos y los pluses de las Atipes (zonas preferentes de empleo). El problema hasta ahora es que se pierde menos tiempo en volver a casa desde Sevilla o Málaga que en la cola del SAE.

6 el retorno de los 'jasp'

Es la esperanza de futuro, el retorno de los jóvenes aunque sobradamente preparados. Es necesario invertir, o al menos frenar, la fuga de profesionales cualificados provocada por la ausencia de oferta y empleo de calidad en la provincia. ¿Cómo si no puede faltar mano de obra cualificada si al año se matriculan en la Universidad 19.600 estudiantes y en la FP otros 14.200? Si cada junio y septiembre se gradúan en las aulas de la UCA casi 2.900 y aumentan quienes eligen la formación práctica y orientada al mercado laboral en busca de una inserción fácil. Los empresarios dicen que la juventud gaditana es cómoda y poco dada al esfuerzo. Algo de apatía también será.

7 menos conflictivos

Dicen los sindicatos que se ha reducido la conflictividad en los últimos años. Y tienen razón. El problema es que fueron muchos los años en que este sambenito colgó del cuello de los gaditanos y ahora resulta difícil quitarlo. Tampoco los cierres ayudan y 2007 cerrará, a buen seguro, con un nuevo subidón de horas trabajadas perdidas. En 2006 fueron 25.300, la octava mayor marca del país, pero un año antes no se llegó a las 4.500.

8 cádiz en el mundo

Bodegas, pieles, flor cortada, algo de alimentación y un par de sellos de ropa forman la escasa representación internacional del sector privado de Cádiz. Sólo en Ubrique el volumen de empresas con ventas en el extranjero supera el 1%. Con este panel, es frecuente que en las expediciones andaluzas, los gaditanos sean minoría, un handicap comercial especialmente relevante en la provincia con mayor actividad y, también, mayor déficit en la balanza exterior debido al encarecimiento del crudo (en el primer semestre de 2007 el valor de las importaciones superó un 66% al de las exportaciones).

9 carácter emprendedor

Los sindicatos recriminan a la iniciativa privada una cierta tacañería en sus inversiones en los últimos años de grandes beneficios. Mientras, la patronal achaca el bajo nivel de creación de empresas a la falta de cultura emprendedora. Sea por una causa, por la otra, o por las dos, la realidad es que el tejido empresarial tiene pendiente una importante modernización y aunque nacen anualmente hasta 3.500 sociedades, éstas no han sido suficientes para equiparar el ratio de habitantes por empresa con la media andaluza o regional: por cada negocio hay 18,8 gaditanos, mientras que en Sevilla, por ejemplo, baja a 11,9.

10 concienciación

El cambio empieza por uno mismo. Es la prioridad para la patronal, pero también para los agentes sociales entendida como un remar juntos. De ahí la importancia de que haya un seguimiento exhaustivo de la reindustrialización, en la que la clave será asentar en Cádiz no sólo centros de producción sino también de decisión.

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