Sanidad Nuevas técnicas quirúrgicas

Adiós a los problemas de próstata

  • La Clínica de La Salud utiliza una nueva técnica láser que permite eliminar el tumor benigno sin los riesgos que presentan las intervenciones quirúrgicas tradicionales, como es la posibilidad de sufrir impotencia

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Hasta ahora el hombre que se decidía a pasar por quirófano para poner fin a sus problemas de próstata tenía que enfrentarse a un duro postoperatorio de entre cinco y diez días. Había dos opciones. O tenía que someterse a la Prostatectomía Abierta, que implica la realización de una incisión bajo el ombligo, o a la Resección Transuretral, en la que no es preciso abrir para eliminar el tumor benigno que obstruye el paso de la orina sino que se realiza a través de la uretra. La primera, indicada para próstatas grandes (de más de 80 gramos), la segunda, la más común.

Y no sólo el problema de pasar por quirófano, sino las dudas que se le planteaban por la probabilidad de sufrir secuelas: incontinencia e impotencia. En concreto, con cirugía abierta (prostatectomía) la disfunción eréctil aparece en entre el diez y el 20 por ciento de los casos y la incontinencia afecta a entre cinco y ocho de cada cien operados. Las técnicas endoscópicas (resección) reducen el riesgo hasta el tres por ciento en caso de impotencia y al ocho por ciento de los casos en cuanto a incontinencia, pero no llegan a anularlo como sí ocurre con el láser.

En la Clínica Nuestra Señora de La Salud el doctor Federico Rodríguez Rubio realiza un nuevo tipo de intervención que utiliza una técnica novedosa, el láser verde. Elimina buena parte de los inconvenientes que se presentaban hasta el momento. No hay que abrir. No hay sangrado durante la intervención y, por tanto, el paciente no necesita transfusiones. El postoperatorio dura un máximo de 24 horas. Y además, no hay secuelas. Está indicado para próstatas de cualquier tamaño y, ya que disminuye el riesgo, puede emplearse sin dificultad en pacientes, por ejemplo, con problemas cardiacos.

Esta técnica hasta ahora no existe en la sanidad pública española salvo en dos contadas ocasiones (Alcorcón y San Sebastián). En Andalucía, por el momento, sólo se ha desarrollado en unas cuantas clínicas en Córdoba, Málaga y Sevilla. Hasta hace poco para operarse con láser verde los gaditanos tenían que irse a Madrid.

El primer paciente operado en Cádiz con esta nueva técnica se sometió a intervención quirúrgica el pasado mes de diciembre. Después de más de tres años con problemas, lleva ahora una vida absolutamente normal. Durante esos tres años pasó dos veces por el hospital además de soportar las comunes molestias producidas por las constantes ganas de ir al baño "en cuanto te tomas una cerveza o un café y por las noches varias veces, con lo que nunca descansas", como relata. Tuvo que acudir a Urgencias en dos ocasiones para que le pusieran una sonda por retenciones agudas de orina. En el momento que tuvo que plantearse si se operaba o no, reconoce que con 57 años le preocupaba sufrir impotencia. Al conocer la posibilidad del láser verde no se lo planteó más; le operaron, estuvo seis o siete horas con una sonda y al día siguiente estaba como nuevo.

Rodríguez Rubio resalta que esta nueva técnica, además de suponer un considerable avance para el paciente, sobre todo para el que se veía obligado a pasar por la cirugía abierta, hace posible que este se opere de forma preventiva. Es decir, dado que desaparecen las secuelas y los problemas postoperatorios no es preciso que el afectado espere hasta que ya no le queda otra salida para entrar en quirófano y atajar las molestias.

Hay que tener en cuenta que la hiperplasia, que es la patología para la que está indicada esta técnica (pues no sirve para el cáncer u otro tipo de patologías agudas de próstata) es una enfermedad muy común. Como lo explica el urólogo Rodríguez Rubio "la prevalencia es directamente proporcional a la edad"; a partir de cierto momento buena parte de los hombres sufren algún tipo de problema de este tipo.

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