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La batería de Alburquerque, afectada por el tranvía, sigue sin una solución
La batería de Alburquerque, afectada por el tranvía, sigue sin una solución
Las obras continúan su marcha pero siguen sin tocar la fortificación, situada en el trazado de Tres Caminos · Las administraciones no se han puesto de acuerdo todavía sobre las medidas a adoptar
Arturo Rivera / San Fernando | Actualizado 13.10.2009 - 11:20Las obras para la recuperación del Sitio Histórico del Puente Zuazo están a punto de ser licitadas. El Consorcio para el Bicentenario incluso aprobó en el pleno que se celebró el pasado viernes que se reclamara al Ministerio de Fomento su tramitación con carácter de urgencia habida cuenta del escaso margen de tiempo que queda en La Isla para iniciar la conmemoración del 2010.
Sin embargo, el proyecto sigue teniendo un importante fleco suelto. La batería de Alburquerque, una de las fortificaciones del conjunto defensivo del Puente, sigue amenazada por el trazado del tranvía metropolitano que, siguiendo un recorrido casi paralelo a la autovía de la CA-33, enlazará a las ciudades de San Fernando y Chiclana.
Fue a mediados del pasado mes de mayo cuando, a medida que las obras del tranvía avanzaban en el entorno de Tres Caminos, ya en el término municipal de Puerto Real, el problema salió a relucir. La batería estaba situada justo en pleno camino del tranvía.
No es que los técnicos de las distintas administraciones no se hubieran dado cuenta con antelación. Cada uno -por un lado, el proyecto del tranvía y, por otro, el de la recuperación del Sitio Histórico- había apuntado posibles soluciones al respecto.
Pero nadie, hasta el momento en el que las máquinas llegaron junto a la batería, había calibrado la importancia de la que estaba revestido este contratiempo, tanto más cuanto que el conjunto histórico defensivo del puente Zuazo, del que forma parte esta sencilla fortificación, está pendiente de una importante rehabilitación y puesta a punto que lo convertirá -si finalmente se lleva a cabo en tiempo y forma- en uno de los proyectos más importantes del Bicentenario.
Fue entonces cuando las máquinas pararon. Siguieron su marcha en otros puntos y dejaron la batería tranquila a la espera de que las administraciones implicadas -Fomento, Cultura, Obras Públicas y Transportes y Ayuntamiento- se pusieran de acuerdo acerca del futuro de la batería.
Cinco meses han pasado desde entonces y, a pesar de las reuniones que se han mantenido para desbloquear el proyecto, la batería de Alburquerque sigue sin encontrar una solución definitiva.
El Ayuntamiento tiene claro que cualquiera de las opciones que se planteen pasa, evidentemente, por el mantenimiento y conservación de la batería. Así lo ratificó ayer el concejal andalucista Manuel Prado, responsable municipal de la coordinación de las obras del tranvía. Es más, la alternativa recogida en el proyecto del tranvía, el soterramiento bajo tierra de la fortificación defensiva, es completamente descartado por el Gobierno municipal al considerar que contradice el proyecto para la recuperación y puesta en valor del Sitio Histórico del Puente Zuazo.
Sin embargo, el proyecto sigue teniendo un importante fleco suelto. La batería de Alburquerque, una de las fortificaciones del conjunto defensivo del Puente, sigue amenazada por el trazado del tranvía metropolitano que, siguiendo un recorrido casi paralelo a la autovía de la CA-33, enlazará a las ciudades de San Fernando y Chiclana.
Fue a mediados del pasado mes de mayo cuando, a medida que las obras del tranvía avanzaban en el entorno de Tres Caminos, ya en el término municipal de Puerto Real, el problema salió a relucir. La batería estaba situada justo en pleno camino del tranvía.
No es que los técnicos de las distintas administraciones no se hubieran dado cuenta con antelación. Cada uno -por un lado, el proyecto del tranvía y, por otro, el de la recuperación del Sitio Histórico- había apuntado posibles soluciones al respecto.
Pero nadie, hasta el momento en el que las máquinas llegaron junto a la batería, había calibrado la importancia de la que estaba revestido este contratiempo, tanto más cuanto que el conjunto histórico defensivo del puente Zuazo, del que forma parte esta sencilla fortificación, está pendiente de una importante rehabilitación y puesta a punto que lo convertirá -si finalmente se lleva a cabo en tiempo y forma- en uno de los proyectos más importantes del Bicentenario.
Fue entonces cuando las máquinas pararon. Siguieron su marcha en otros puntos y dejaron la batería tranquila a la espera de que las administraciones implicadas -Fomento, Cultura, Obras Públicas y Transportes y Ayuntamiento- se pusieran de acuerdo acerca del futuro de la batería.
Cinco meses han pasado desde entonces y, a pesar de las reuniones que se han mantenido para desbloquear el proyecto, la batería de Alburquerque sigue sin encontrar una solución definitiva.
El Ayuntamiento tiene claro que cualquiera de las opciones que se planteen pasa, evidentemente, por el mantenimiento y conservación de la batería. Así lo ratificó ayer el concejal andalucista Manuel Prado, responsable municipal de la coordinación de las obras del tranvía. Es más, la alternativa recogida en el proyecto del tranvía, el soterramiento bajo tierra de la fortificación defensiva, es completamente descartado por el Gobierno municipal al considerar que contradice el proyecto para la recuperación y puesta en valor del Sitio Histórico del Puente Zuazo.
Encuesta





Para Agustina: Se le ve a Ud. el PPlumero, no diga mas burradas ni hable por hablar. ¿Qué pasa, que lo del tranvía no se le ha ocurrido al PP no? Cuando este medio esté en funcionamiento será el momento de alegrarnos todos. . . y seguro que la Calle Real con todos sus comercios por delante van a ser los primeros beneficiados.
A PUNTO DE LICITAR LA OBRA? NO SE LO CREEN NI ELLOS ASI LLEVAN 2 AÑOS A PUNTO A PUNTO. . . . POLITICOS MENTIROSOS DELAVEGA MENTIROSA, A MI NO ME AVERGUENZA SER CAÑAILLA ME AVERGUENZAN MIS REPRESENTANTES
Cada batería debe tener un espacio vital de diez metro a su alrededor. Cualquier obra posterior a 1810 debe ser demolida y dejar el entorno en su situación anterior. Total que hay que redirigir el tren-tranvía a su paso por las baterías y llevarlo hasta las vías del tren en Tres Camino, que así no rompe ni destruye la historía de este rincón y deja la Calle Real sin el tren, sí ese que en todas las ciudades del mundo soterran, menos aquí.