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Nada nuevo bajo el sol
el catamarán
Nada nuevo bajo el sol
Rafael Navas Renedo | Actualizado 09.01.2011 - 01:00PROMETEDOR inicio del año político en Cádiz capital. El primer pleno del 2011, celebrado el pasado viernes, se convierte en un escaparate de los principales productos que nos van a vender en los próximos meses los diferentes partidos políticos y, muy especialmente, PP y PSOE, PSOE y PP.
Así se entiende que la puesta en escena durase casi siete horas, como en los buenos tiempos, pero no empleadas para tramitar o solucionar los problemas a los ciudadanos -o al menos para recitar poesía, que falta hace-, sino para tirarse los trastos a la cabeza y hablar de asuntos tan gaditanos como los atentados del 11-M o la guerra de Iraq. Siete horas siete para rescatar el fantasma de Franco -al que el socialista Pérez Peralta dedicó un ¡viva! para atacar a la alcaldesa- y adelantar lo que promete ser una nueva edición de las memorias de la Guerra Civil, que reaparecen siempre que se acercan elecciones en este país.
Dicen las encuestas -sobre todo las del PSOE- que en Cádiz está todo el pescado vendido para las municipales. Pero, por muchos habitantes que se pierdan en el movimiento del censo cada año, sigue siendo la capital y eso se supone que amplifica los mensajes políticos. A pesar de la actual supremacía popular y de las proyecciones de voto que la amplían, nada cambia en una ciudad que depende mucho de un escaparate, de una imagen exterior que tanto la Junta como el Ayuntamiento deberían cuidar con mimo en todos los detalles. Empezando por un pacto de verdad para que al menos hasta después del 2012 aquí no se llegue a las manos cada dos por tres y menos por chorradas. Son ya muchos los proyectos que, o bien por la crisis o bien por la falta de entendimiento político, se van a quedar sin realizar antes del Cádiz del Doce. No lo estropeemos más. Salvemos al menos los muebles. Pero el problema, como ya se ha escrito en más de una ocasión, es que el 2012 también va a ser año electoral, y así no hay quien viva. No va a haber respiro para trabajar tranquilos, sin alteraciones o interferencias políticas.
Imagino lo que estarán pensando todos esos funcionarios (los del sueldo recortado), esos técnicos sin filiación política que cada día han de sufrir viendo cómo lo que construyen por la mañana, de noche es volado por los aires por las luchas del poder, sin que nadie sea responsable luego por ello. No sé si los políticos que sólo saben jugar a la confrontación se dan cuenta (deberían verse por televisión de vez en cuando) del daño que nos hacen a todos. En fin, otro artículo de desahogo ciudadano para empezar el año, de esos que algún mal político quizás lea pero nunca se dará por aludido.
Así se entiende que la puesta en escena durase casi siete horas, como en los buenos tiempos, pero no empleadas para tramitar o solucionar los problemas a los ciudadanos -o al menos para recitar poesía, que falta hace-, sino para tirarse los trastos a la cabeza y hablar de asuntos tan gaditanos como los atentados del 11-M o la guerra de Iraq. Siete horas siete para rescatar el fantasma de Franco -al que el socialista Pérez Peralta dedicó un ¡viva! para atacar a la alcaldesa- y adelantar lo que promete ser una nueva edición de las memorias de la Guerra Civil, que reaparecen siempre que se acercan elecciones en este país.
Dicen las encuestas -sobre todo las del PSOE- que en Cádiz está todo el pescado vendido para las municipales. Pero, por muchos habitantes que se pierdan en el movimiento del censo cada año, sigue siendo la capital y eso se supone que amplifica los mensajes políticos. A pesar de la actual supremacía popular y de las proyecciones de voto que la amplían, nada cambia en una ciudad que depende mucho de un escaparate, de una imagen exterior que tanto la Junta como el Ayuntamiento deberían cuidar con mimo en todos los detalles. Empezando por un pacto de verdad para que al menos hasta después del 2012 aquí no se llegue a las manos cada dos por tres y menos por chorradas. Son ya muchos los proyectos que, o bien por la crisis o bien por la falta de entendimiento político, se van a quedar sin realizar antes del Cádiz del Doce. No lo estropeemos más. Salvemos al menos los muebles. Pero el problema, como ya se ha escrito en más de una ocasión, es que el 2012 también va a ser año electoral, y así no hay quien viva. No va a haber respiro para trabajar tranquilos, sin alteraciones o interferencias políticas.
Imagino lo que estarán pensando todos esos funcionarios (los del sueldo recortado), esos técnicos sin filiación política que cada día han de sufrir viendo cómo lo que construyen por la mañana, de noche es volado por los aires por las luchas del poder, sin que nadie sea responsable luego por ello. No sé si los políticos que sólo saben jugar a la confrontación se dan cuenta (deberían verse por televisión de vez en cuando) del daño que nos hacen a todos. En fin, otro artículo de desahogo ciudadano para empezar el año, de esos que algún mal político quizás lea pero nunca se dará por aludido.



Cierto, ya no queda pescado ni palomitas. Sólo (con tilde) el vergonzoso grito ya repetido de FPP que -obviamente- no se "dará por aludido" ¡Pobres gaditanos!
De veguenza, denota una educacion politica que no merecemos los ciudadanos/as de Cadiz. Mientras la ciudad se nos muere ellos se dedican al insulto y con ello nos insultan a todos los gaditanos.