- Diario de Cádiz. Noticias de Cádiz y su Provincia
- Opinión
- Fría crueldad adolescente
Fría crueldad adolescente
la cornucopia
Fría crueldad adolescente
Gonzalo Figueroa | Actualizado 05.11.2008 - 01:00SE ha iniciado en Barcelona el juicio contra Pinilla y Plana, los jóvenes de dieciocho años autores de la inhumana acción, con el concurso del menor Juan José M., de maltratar, agredir y finalmente quemar viva a María Rosario Endrinal, indigente de 50 años, que pernoctaba en un cajero automático. Las declaraciones de Plana en el proceso, expresadas con frialdad impasible según el reportaje de Pere Ríos en El País, son aterradoras, por lo que tienen de perversa crueldad: "Olía mal. Empecé a increparla y a faltarle el respeto. Lo único que quería era que saliera, porque se me había puesto en la cabeza…Encontré una naranja y una botella y se las lancé. Luego un cono…" Y Pinilla agregó: "No había intención de provocar, sólo de molestar, como una mosca que se te pone en la nariz". Pero el desenlace vino después, ya que estos jóvenes héroes se marcharon y regresaron luego acompañados de Juan José, para apalearla, hasta que el jovencísimo cómplice trajo un bidón de disolvente inflamable, prendiéndole fuego. Fue entonces cuando este trío de valientes huyó del lugar, abandonando a la desdichada, que falleció poco tiempo más tarde.
Y en el mismo periódico, Jesús García nos relataba ayer que en la medianoche del viernes pasado, en la barcelonesa Ripollet, Sergio y Luis, dos chavales de 14 años, invitaron por el interfono de su casa a María Dolores, compañera de clase y de la que Sergio estaba enamorado, para que diera un paseo con ellos. La muchacha bajó y, presuntamente, tras una discusión con el pretendiente, a quien la chica sólo deseaba conservar como amigo y condiscípulo, éste, despechado, la degolló, no sin antes coserla a puñaladas por el cuerpo, ello ante un Luis pasivo y observador que, por lo que se desprende de la crónica, nada hizo por evitarlo.
Y recordé entonces que en mayo de 2000 en San Fernando, y con sólo dieciséis años, también moría vilmente asesinada Klara García, inspirada y cumplida muchacha soñadora, artista repleta de imaginación y dulzura y la luz de sus padres, a manos de dos compañeras de curso, aparentemente poseídas de dudosos instintos demoníacos y de envidiosa pasión.
Frente a hechos tan horribles, ¡qué lejanos quedan el bueno de Lewis Carroll con la delicada y deliciosamente inocente Alicia y su maravilloso país!
Y pensar que algunos padres españoles manifiestan una beligerante oposición a la nueva asignatura de Educación para la Ciudadanía…
Y en el mismo periódico, Jesús García nos relataba ayer que en la medianoche del viernes pasado, en la barcelonesa Ripollet, Sergio y Luis, dos chavales de 14 años, invitaron por el interfono de su casa a María Dolores, compañera de clase y de la que Sergio estaba enamorado, para que diera un paseo con ellos. La muchacha bajó y, presuntamente, tras una discusión con el pretendiente, a quien la chica sólo deseaba conservar como amigo y condiscípulo, éste, despechado, la degolló, no sin antes coserla a puñaladas por el cuerpo, ello ante un Luis pasivo y observador que, por lo que se desprende de la crónica, nada hizo por evitarlo.
Y recordé entonces que en mayo de 2000 en San Fernando, y con sólo dieciséis años, también moría vilmente asesinada Klara García, inspirada y cumplida muchacha soñadora, artista repleta de imaginación y dulzura y la luz de sus padres, a manos de dos compañeras de curso, aparentemente poseídas de dudosos instintos demoníacos y de envidiosa pasión.
Frente a hechos tan horribles, ¡qué lejanos quedan el bueno de Lewis Carroll con la delicada y deliciosamente inocente Alicia y su maravilloso país!
Y pensar que algunos padres españoles manifiestan una beligerante oposición a la nueva asignatura de Educación para la Ciudadanía…


