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El alquiler es caro y mediocre
El alquiler es caro y mediocre
La capital ofrece un parque de casas insuficiente, sobrevalorado y de pésima calidad · La oferta mejora en otras ciudades pero los agentes creen que los precios deben bajar
Jorge Garret / cádiz | Actualizado 01.11.2009 - 21:30Se alquila piso en Cádiz, capital. Avenida. Dos habitaciones. Distribución "muy cómoda". "Es difícil de vender, pero puede ser bueno para ti". La agente inmobiliaria no ha sido más precisa en su descripción de la cueva en la que el inquilino en potencia se adentra tras la puerta de un tercer piso frente a Recreativos JM en el que retumba el tráfico de los cuatro carriles que dividen la ciudad.
Y eso que allí sólo hay dos ventanas al mundo, una en cada dormitorio. La cocina y el baño, herméticos, están equipados con mobiliario modelo plató de Cuéntame. Luego está el salón de cinco metros cuadrados, que realmente es una salita encajada en la habitación principal en la que la televisión, de existir, habría que verla de lado porque el sofá biplaza no puede colocarse frente a ella. ¿675 euros? "El dueño dice que innegociable".
Realmente no hay más que negociar, porque el propietario tiene todo el poder en el paupérrimo mercado del alquiler en la capital de la Bahía. Sin suelo para construir nuevos bloques, Cádiz ofrece una bolsa de casas en arrendamiento antigua, mal conservada y escasa, incapaz de atender una demanda que cada vez es mayor.
La tremenda descompensación del sector se ve empeorada por el fenómeno del alquiler para el veraneo, sin duda una de las actividades económicas más destacadas de la ciudad pero de las que engordan las cuentas de la caja B. La mayoría de los propietarios, concentrada a lo largo de la Avenida y el Paseo Marítimo, no está dispuesta a renunciar al botín del verano, con sus 1.500 euros de media por quincena, y son pocos los que aceptan firmar contratos anuales con sus inquilinos. Miguel Ángel Payán, encargado de oficina de la agencia Hispania, pone cifras a una realidad conocida: "El 80% de la oferta es para temporada escolar y el 20% para todo el año. La demanda es justo la contraria: el 80% de los inquilinos busca pisos para todo el año, y el 20%, para el curso".
Estudiantes o inquilinos resignados a marcharse en vacaciones se turnan con los veraneantes en centenares de pisos, pero los pingües beneficios de estas operaciones pocas veces se invierten en mejoras, en renovar los muebles provenzales o castellanos que se conservan en tantas y tantas casas, en la reforma de instalaciones; ni siquiera en labores de mantenimiento básicas, tal y como subrayan los agentes inmobiliarios, y tal y como evidencia una jornada de búsqueda de piso en la capital gaditana. "Los propietarios saben que, a la larga, terminarán alquilando porque la demanda es alta. De ahí que haya una oferta de tan baja calidad", explica Rubén Sánchez, agente de AT Gestión Inmobiliaria.
Hay excepciones, pero salimos del margen de 600 euros/mes que cuesta alquilar un piso de más de un dormitorio en la capital para entrar el oneroso mercado de los inmuebles seminuevos, reformados, y, quizás, con muebles "de diseño", generalmente sueco. "Plaza de Jerez, 90 metros cuadrados, dos dormitorios, 850 euros"; "Paseo Marítimo, 95 metros. 3 dormitorios. 850 euros sin amueblar. 750 amueblado [¿?]", rezan los anuncios de primera categoría en el escaparate de otra agencia en la Avenida.
En el sector de alquiler, como en tantos otros, la capital es una isla en la provincia. A media hora en coche de ese mismo escaparate de la Avenida, por los mismos 850 euros, uno puede vivir en un chalé a estrenar en La Barrosa, Chiclana, amueblado, con cuatro dormitorios y 700 metros cuadrados de parcela, o en un ático de lujo de 130 metros en Vistalegre, en la zona norte de Jerez, con un solarium y un jacuzzi al aire libre. Las dos opciones, aun considerando sus poco accesibles rentas, parecen extraordinarias en las fotos del portal inmobiliario Idealista.
Con las reservas que implica generalizar en un mercado tan amplio y variable como el alquiler, los intermediarios del sector coinciden en que en torno a los 500 euros mensuales es posible encontrar inmuebles céntricos, de dos dormitorios o más, y en óptimas condiciones de habitabilidad en las principales poblaciones de la provincia. "Un par de semanas de búsqueda, sin agencias, y tres visitas han sido suficiente para encontrar lo que buscábamos", relata el jerezano David Serrano, que acaba de finalizar su mudanza a un piso de dos dormitorios y sin pasarse del "presupuesto moderado" de 500 euros que se había fijado con su pareja.
La disponibilidad de viviendas ha crecido en ciudades como San Fernando, El Puerto, Puerto Real, Algeciras o la propia Jerez porque buena parte de la hornada de nuevas promociones sin vender ha acabado con el cartel de se alquila. Además, muchos compradores incapaces de pagar la hipoteca ni de vender también han terminado buscando inquilinos, según el análisis de Carlos Rueda, director en Andalucía de Idealista, que ha incrementado su oferta de alquileres gaditanos un 245% en dos años hasta los 2.400 inmuebles.
Este aumento de la oferta, paralelo al que se produce en el país, también ha supuesto un incremento de la competencia en el mercado, aunque los intermediarios denuncian que los precios siguen siendo demasiado elevados. En Cádiz, por supuesto: "Algo están bajando con la crisis, pero los propietarios tienen que entender que deben bajar aún más los precios, y que lo que se está pidiendo no es razonable en la mayor parte de los casos", sentencia Payán, de Hispania. La reducción de precios también debe extenderse al resto de grandes ciudades, tal y como defiende la experta Fátima Borrego, de Hogarsur, en El Puerto, agencia colaboradora del Ministerio de Vivienda en el programa de la Sociedad Pública del Alquiler, que tras dos años de actividad apenas gestiona un puñado de viviendas en una provincia con un parque de alquiler de unas 49.000 casas (INE).
"Faltan viviendas, pero faltan a precios asequibles, a 300 o 400 euros, precios que puedan permitirse los jóvenes teniendo en cuenta lo que están ganando en este país y en esta zona. La demanda que hay es impresionante pero está completamente desatendida", opina Borrego. A su juicio existen fórmulas para equilibrar la situación. Hace unas semanas, la agencia convenció a un promotor para ofertar en alquiler un bloque de pequeñas viviendas de uno y dos habitaciones a poco más de 300 euros, y, en horas, aquel edificio vacío se transformó en una comunidad de vecinos.
Y eso que allí sólo hay dos ventanas al mundo, una en cada dormitorio. La cocina y el baño, herméticos, están equipados con mobiliario modelo plató de Cuéntame. Luego está el salón de cinco metros cuadrados, que realmente es una salita encajada en la habitación principal en la que la televisión, de existir, habría que verla de lado porque el sofá biplaza no puede colocarse frente a ella. ¿675 euros? "El dueño dice que innegociable".
Realmente no hay más que negociar, porque el propietario tiene todo el poder en el paupérrimo mercado del alquiler en la capital de la Bahía. Sin suelo para construir nuevos bloques, Cádiz ofrece una bolsa de casas en arrendamiento antigua, mal conservada y escasa, incapaz de atender una demanda que cada vez es mayor.
La tremenda descompensación del sector se ve empeorada por el fenómeno del alquiler para el veraneo, sin duda una de las actividades económicas más destacadas de la ciudad pero de las que engordan las cuentas de la caja B. La mayoría de los propietarios, concentrada a lo largo de la Avenida y el Paseo Marítimo, no está dispuesta a renunciar al botín del verano, con sus 1.500 euros de media por quincena, y son pocos los que aceptan firmar contratos anuales con sus inquilinos. Miguel Ángel Payán, encargado de oficina de la agencia Hispania, pone cifras a una realidad conocida: "El 80% de la oferta es para temporada escolar y el 20% para todo el año. La demanda es justo la contraria: el 80% de los inquilinos busca pisos para todo el año, y el 20%, para el curso".
Estudiantes o inquilinos resignados a marcharse en vacaciones se turnan con los veraneantes en centenares de pisos, pero los pingües beneficios de estas operaciones pocas veces se invierten en mejoras, en renovar los muebles provenzales o castellanos que se conservan en tantas y tantas casas, en la reforma de instalaciones; ni siquiera en labores de mantenimiento básicas, tal y como subrayan los agentes inmobiliarios, y tal y como evidencia una jornada de búsqueda de piso en la capital gaditana. "Los propietarios saben que, a la larga, terminarán alquilando porque la demanda es alta. De ahí que haya una oferta de tan baja calidad", explica Rubén Sánchez, agente de AT Gestión Inmobiliaria.
Hay excepciones, pero salimos del margen de 600 euros/mes que cuesta alquilar un piso de más de un dormitorio en la capital para entrar el oneroso mercado de los inmuebles seminuevos, reformados, y, quizás, con muebles "de diseño", generalmente sueco. "Plaza de Jerez, 90 metros cuadrados, dos dormitorios, 850 euros"; "Paseo Marítimo, 95 metros. 3 dormitorios. 850 euros sin amueblar. 750 amueblado [¿?]", rezan los anuncios de primera categoría en el escaparate de otra agencia en la Avenida.
En el sector de alquiler, como en tantos otros, la capital es una isla en la provincia. A media hora en coche de ese mismo escaparate de la Avenida, por los mismos 850 euros, uno puede vivir en un chalé a estrenar en La Barrosa, Chiclana, amueblado, con cuatro dormitorios y 700 metros cuadrados de parcela, o en un ático de lujo de 130 metros en Vistalegre, en la zona norte de Jerez, con un solarium y un jacuzzi al aire libre. Las dos opciones, aun considerando sus poco accesibles rentas, parecen extraordinarias en las fotos del portal inmobiliario Idealista.
Con las reservas que implica generalizar en un mercado tan amplio y variable como el alquiler, los intermediarios del sector coinciden en que en torno a los 500 euros mensuales es posible encontrar inmuebles céntricos, de dos dormitorios o más, y en óptimas condiciones de habitabilidad en las principales poblaciones de la provincia. "Un par de semanas de búsqueda, sin agencias, y tres visitas han sido suficiente para encontrar lo que buscábamos", relata el jerezano David Serrano, que acaba de finalizar su mudanza a un piso de dos dormitorios y sin pasarse del "presupuesto moderado" de 500 euros que se había fijado con su pareja.
La disponibilidad de viviendas ha crecido en ciudades como San Fernando, El Puerto, Puerto Real, Algeciras o la propia Jerez porque buena parte de la hornada de nuevas promociones sin vender ha acabado con el cartel de se alquila. Además, muchos compradores incapaces de pagar la hipoteca ni de vender también han terminado buscando inquilinos, según el análisis de Carlos Rueda, director en Andalucía de Idealista, que ha incrementado su oferta de alquileres gaditanos un 245% en dos años hasta los 2.400 inmuebles.
Este aumento de la oferta, paralelo al que se produce en el país, también ha supuesto un incremento de la competencia en el mercado, aunque los intermediarios denuncian que los precios siguen siendo demasiado elevados. En Cádiz, por supuesto: "Algo están bajando con la crisis, pero los propietarios tienen que entender que deben bajar aún más los precios, y que lo que se está pidiendo no es razonable en la mayor parte de los casos", sentencia Payán, de Hispania. La reducción de precios también debe extenderse al resto de grandes ciudades, tal y como defiende la experta Fátima Borrego, de Hogarsur, en El Puerto, agencia colaboradora del Ministerio de Vivienda en el programa de la Sociedad Pública del Alquiler, que tras dos años de actividad apenas gestiona un puñado de viviendas en una provincia con un parque de alquiler de unas 49.000 casas (INE).
"Faltan viviendas, pero faltan a precios asequibles, a 300 o 400 euros, precios que puedan permitirse los jóvenes teniendo en cuenta lo que están ganando en este país y en esta zona. La demanda que hay es impresionante pero está completamente desatendida", opina Borrego. A su juicio existen fórmulas para equilibrar la situación. Hace unas semanas, la agencia convenció a un promotor para ofertar en alquiler un bloque de pequeñas viviendas de uno y dos habitaciones a poco más de 300 euros, y, en horas, aquel edificio vacío se transformó en una comunidad de vecinos.
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Como lo pueden hacer los estudiantes o las personas con familia y que estan en paro? Vaya país de pandereta!
Vosotros mirar los precios de alquiler en Barcelona, para que alquilar mejor comprar no es como en Europa
Pues aún tenéis suerte de esos precios pq en otras provincias el tema es aún peor y por menos espacio. No se donde vamos a llegar, hemos entrado en cada sitio.