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El Senado paraguayo destituye al presidente Lugo
El Senado paraguayo destituye al presidente Lugo
Varios países hispanoamericanos no reconocerán al nuevo jefe de Estado, Federico Franco, al considerar la que se ha cometido un golpe de Estado.
Carlos Castillos (dpa) / EFE, Asunción (Paraguay) / Bogotá (Colombia) | Actualizado 23.06.2012 - 20:20El Senado de Paraguay destituyó este sábado al presidente del país, Fernando Lugo, por mal desempeño de sus funciones y nombró al vicepresidente, Federico Franco, para ocupar el cargo en su reemplazo. A favor de condenar a Lugo en el juicio político iniciado la víspera votaron 39 senadores, cuatro lo hicieron en contra, entre los 43 presentes, ya que hubo dos ausencias.
En los alrededores del Congreso paraguayo, miles de manifestantes intentaron superar las vallas metálicas y los cordones policiales pero fueron reprimidos con gases lacrimógenos, carros lanza agua y se escucharon algunos disparos, aunque no se informó de lesionados. Poco después, Fernando Lugo aceptó la destitución y se despidió con la promesa de seguir trabajando por su país. "Hoy no es Fernando Lugo el que recibe un golpe. No es Fernando Lugo el que es destituido, es la historia paraguaya, su democracia, la que ha sido herida profundamente", dijo en un breve mensaje, antes de abandonar el palacio presidencial.
Denunció que fueron "transgredidos todos los principios de la defensa, de manera cobarde, alevosa" y expresó la esperanza de que "sus ejecutores tengan presente la gravedad de sus hechos". Poco después Franco juró ante el Senado en un ambiente de celebración y los vítores de apoyo de sus seguidores y amigos que colmaron la sala de sesiones de la Cámara alta. Tras la sesión, y cuando se retiraba del Congreso, el nuevo presidente anunció que José Félix Fernández Estigarribia será el nuevo canciller y Carmelo Caballero el ministro del Interior. También designó a Aldo Pastore como nuevo comandante de la Policía Nacional y dijo que el senador liberal Miguel Abdón Saguier "se excusó" de aceptar el ofrecimiento para ser ministro de Defensa Nacional porque "quiere seguir siendo senador".
La Unión de Naciones Sudamericana (UNASUR) expresó sus temores de que se desate un proceso de violencia y confrontación en Paraguay con derramamiento de sangre que "se quiere evitar". El secretario general de la organización, el venezolano Alí Rodríguez, expresó que "podrían quedar en suspenso los acuerdos" firmados por Paraguay. Previo a la destitución, la Organización de Estados Americanos (OEA) mostró la preocupación que genera en la región el juicio político a Lugo, al celebrar una reunión extraordinaria de seguimiento de los acontecimientos en Asunción. Según el jefe del organismo, el chileno Miguel Insulza, los hechos se sucedieron de forma demasiado "apresurada".
Algunos países no aceptan el cambio de jefe de Estado
Argentina, Ecuador, Bolivia, República Dominicana y Venezuela consideran la destitución de Fernando Lugo un "golpe de Estado" y señalaron que no reconocerán al nuevo jefe de Estado de Paraguay, Federico Franco. Costa Rica "deploró" un proceso con "visos de golpe de Estado" y ofreció asilo a Lugo y a sus colaboradores, mientras Perú lo definió como "golpe a la democracia" y EEUU hizo un llamamiento a la calma.
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, fue el primero en anunciar que no aceptará otro presidente que no sea Lugo. Tras él, la argentina Cristina Fernández afirmó que no va a "convalidar el golpe"; el venezolano Hugo Chávez, dijo que no reconoce "al írrito e ilegal" Gobierno de Franco, y el boliviano Evo Morales no acepta "un Gobierno que no surja de las urnas y del mandato del pueblo".
El presidente dominicano, Leonel Fernández, pidió que se convoque "inmediatamente" una reunión de cancilleres de la Organización de Estados Americanos (OEA) para "suspender al país sudamericano de los organismos regionales" y planteó, además, "una acción colectiva de la comunidad internacional" para restituir a Lugo. Aunque el canciller venezolano, Nicolás Maduro, anunció que los presidentes de Unasur (Unión de Naciones Suramericanas) se van a reunir "pronto", su secretario general, el también venezolano Alí Rodríguez Araque, no se ha pronunciado tras el cambio presidencial. Quizás porque a Franco le corresponde la presidencia pro témpore de Unasur, que asumió Lugo este mes en Bogotá.
En su primer discurso como jefe de Estado, Franco sostuvo que la "transición" que comienza en el país "se realiza dentro del orden constitucional" y "de ninguna manera pone en riesgo la vigencia y principios democráticos universales". Franco pidió a los líderes de los países vecinos, en particular los socios del Mercosur, que "entiendan" la situación y acepten que hará "el mayor de los esfuerzos para que esto se normalice".
La Constitución paraguaya prevé la posibilidad de un "juicio político" al presidente y también que si es destituido por el Senado, que actúa como tribunal, el vicepresidente asuma la jefatura del Estado hasta las siguientes elecciones presidenciales previstas, en este caso en abril de 2013. Lugo, que había dicho que iba a afrontar el juicio "con todas las consecuencias", acató la decisión pese a que, según dijo, la ley se había "torcido" y abandonó el Palacio Presidencial.
En San José, el canciller de Costa Rica, Enrique Castillo, señaló que su país, "que históricamente ha sido un tradicional territorio de refugio y asilo, expresa la mejor disposición de considerar (otorgarlo) al presidente Fernando Lugo o a algún miembro de su gabinete, si lo tienen a bien formular una petición en ese sentido". Para Correa, la destitución de Lugo ha sido un "golpe ilegítimo" y la Unasur debe aplicar sus normas "contra actos ilegítimos como el ocurrido en Paraguay en 24 horas, que contempla, por ejemplo el cierre de fronteras". Morales, por su parte, aseguró que detrás de la acción política se "mueve la mano de los neoliberales internos y externos" y señaló que es una "acción del imperialismo y la derecha internacional". Para Chávez, se ha "defenestrado de manera totalmente ilegítima" a Lugo, "igual le hicieron" en junio de 2009 al entonces presidente de Honduras, Manuel Zelaya y lo que "trataron de hacer" en Venezuela en 2001 y aseguró que "esto no termina allí".
Leonel Fernández condenó de forma "enérgica" la "forma ilegal y antidemocrática" como fue sustituido Lugo y pidió a la comunidad internacional no reconocer al nuevo gobierno del país suramericano. Para el presidente del Parlamento de El Salvador, Sigfrido Reyes, la "repentina destitución" de Lugo "vulnera el orden democrático" y según la Cancillería "riñe" con la Carta Democrática de la OEA. El Comité de la Internacional Socialista para América Latina y el Caribe tildó de "golpe de Estado" el "juicio político" contra Lugo.
El subcoordinador del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) hondureño, Juan Barahona, dijo que "lo ocurrido en Paraguay es igual a lo de Honduras en junio de 2009 con el presidente Manuel Zelaya", mientras el Gobierno que preside Porfirio Lobo no se ha pronunciado, como tampoco lo ha hecho el expresidente Zelaya. El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, lamentó cómo se llegó a la "remoción" de Lugo, pero afirmó que "formalmente no hubo rompimiento de la democracia" al acatar las leyes del país. Por su parte, el canciller de Chile, Alfredo Moreno, aseguró que Lugo "hizo un importante camino para lograr la paz" y que su Gobierno está "a la espera" de la revisión de los antecedentes.
En Perú, el congresista Fredy Otárola, portavoz de la bancada del partido gobernante Gana Perú, calificó de "dictadura" el Gobierno asumido por Franco y anunció que el presidente peruano, Ollanta Humala, "está convocando a los presidentes de América Latina" para emitir una respuesta "contundente" sobre la situación en Paraguay. La vicepresidenta, Marisol Espinoza, afirmó que la destitución de Lugo ha sido un "golpe a la democracia" en América Latina.
El Gobierno de México destacó la necesidad de garantizar "la integridad física del expresidente Lugo" y llamó al diálogo. "Pedimos a los paraguayos que actúen de manera pacífica, con calma y responsabilidad, según el espíritu de los principios democráticos de Paraguay", indicó, por su parte, Darla Jordan, una portavoz del Departamento de Estado de EEUU para América Latina, en declaraciones.
En los alrededores del Congreso paraguayo, miles de manifestantes intentaron superar las vallas metálicas y los cordones policiales pero fueron reprimidos con gases lacrimógenos, carros lanza agua y se escucharon algunos disparos, aunque no se informó de lesionados. Poco después, Fernando Lugo aceptó la destitución y se despidió con la promesa de seguir trabajando por su país. "Hoy no es Fernando Lugo el que recibe un golpe. No es Fernando Lugo el que es destituido, es la historia paraguaya, su democracia, la que ha sido herida profundamente", dijo en un breve mensaje, antes de abandonar el palacio presidencial.
Denunció que fueron "transgredidos todos los principios de la defensa, de manera cobarde, alevosa" y expresó la esperanza de que "sus ejecutores tengan presente la gravedad de sus hechos". Poco después Franco juró ante el Senado en un ambiente de celebración y los vítores de apoyo de sus seguidores y amigos que colmaron la sala de sesiones de la Cámara alta. Tras la sesión, y cuando se retiraba del Congreso, el nuevo presidente anunció que José Félix Fernández Estigarribia será el nuevo canciller y Carmelo Caballero el ministro del Interior. También designó a Aldo Pastore como nuevo comandante de la Policía Nacional y dijo que el senador liberal Miguel Abdón Saguier "se excusó" de aceptar el ofrecimiento para ser ministro de Defensa Nacional porque "quiere seguir siendo senador".
La Unión de Naciones Sudamericana (UNASUR) expresó sus temores de que se desate un proceso de violencia y confrontación en Paraguay con derramamiento de sangre que "se quiere evitar". El secretario general de la organización, el venezolano Alí Rodríguez, expresó que "podrían quedar en suspenso los acuerdos" firmados por Paraguay. Previo a la destitución, la Organización de Estados Americanos (OEA) mostró la preocupación que genera en la región el juicio político a Lugo, al celebrar una reunión extraordinaria de seguimiento de los acontecimientos en Asunción. Según el jefe del organismo, el chileno Miguel Insulza, los hechos se sucedieron de forma demasiado "apresurada".
Algunos países no aceptan el cambio de jefe de Estado
Argentina, Ecuador, Bolivia, República Dominicana y Venezuela consideran la destitución de Fernando Lugo un "golpe de Estado" y señalaron que no reconocerán al nuevo jefe de Estado de Paraguay, Federico Franco. Costa Rica "deploró" un proceso con "visos de golpe de Estado" y ofreció asilo a Lugo y a sus colaboradores, mientras Perú lo definió como "golpe a la democracia" y EEUU hizo un llamamiento a la calma.
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, fue el primero en anunciar que no aceptará otro presidente que no sea Lugo. Tras él, la argentina Cristina Fernández afirmó que no va a "convalidar el golpe"; el venezolano Hugo Chávez, dijo que no reconoce "al írrito e ilegal" Gobierno de Franco, y el boliviano Evo Morales no acepta "un Gobierno que no surja de las urnas y del mandato del pueblo".
El presidente dominicano, Leonel Fernández, pidió que se convoque "inmediatamente" una reunión de cancilleres de la Organización de Estados Americanos (OEA) para "suspender al país sudamericano de los organismos regionales" y planteó, además, "una acción colectiva de la comunidad internacional" para restituir a Lugo. Aunque el canciller venezolano, Nicolás Maduro, anunció que los presidentes de Unasur (Unión de Naciones Suramericanas) se van a reunir "pronto", su secretario general, el también venezolano Alí Rodríguez Araque, no se ha pronunciado tras el cambio presidencial. Quizás porque a Franco le corresponde la presidencia pro témpore de Unasur, que asumió Lugo este mes en Bogotá.
En su primer discurso como jefe de Estado, Franco sostuvo que la "transición" que comienza en el país "se realiza dentro del orden constitucional" y "de ninguna manera pone en riesgo la vigencia y principios democráticos universales". Franco pidió a los líderes de los países vecinos, en particular los socios del Mercosur, que "entiendan" la situación y acepten que hará "el mayor de los esfuerzos para que esto se normalice".
La Constitución paraguaya prevé la posibilidad de un "juicio político" al presidente y también que si es destituido por el Senado, que actúa como tribunal, el vicepresidente asuma la jefatura del Estado hasta las siguientes elecciones presidenciales previstas, en este caso en abril de 2013. Lugo, que había dicho que iba a afrontar el juicio "con todas las consecuencias", acató la decisión pese a que, según dijo, la ley se había "torcido" y abandonó el Palacio Presidencial.
En San José, el canciller de Costa Rica, Enrique Castillo, señaló que su país, "que históricamente ha sido un tradicional territorio de refugio y asilo, expresa la mejor disposición de considerar (otorgarlo) al presidente Fernando Lugo o a algún miembro de su gabinete, si lo tienen a bien formular una petición en ese sentido". Para Correa, la destitución de Lugo ha sido un "golpe ilegítimo" y la Unasur debe aplicar sus normas "contra actos ilegítimos como el ocurrido en Paraguay en 24 horas, que contempla, por ejemplo el cierre de fronteras". Morales, por su parte, aseguró que detrás de la acción política se "mueve la mano de los neoliberales internos y externos" y señaló que es una "acción del imperialismo y la derecha internacional". Para Chávez, se ha "defenestrado de manera totalmente ilegítima" a Lugo, "igual le hicieron" en junio de 2009 al entonces presidente de Honduras, Manuel Zelaya y lo que "trataron de hacer" en Venezuela en 2001 y aseguró que "esto no termina allí".
Leonel Fernández condenó de forma "enérgica" la "forma ilegal y antidemocrática" como fue sustituido Lugo y pidió a la comunidad internacional no reconocer al nuevo gobierno del país suramericano. Para el presidente del Parlamento de El Salvador, Sigfrido Reyes, la "repentina destitución" de Lugo "vulnera el orden democrático" y según la Cancillería "riñe" con la Carta Democrática de la OEA. El Comité de la Internacional Socialista para América Latina y el Caribe tildó de "golpe de Estado" el "juicio político" contra Lugo.
El subcoordinador del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) hondureño, Juan Barahona, dijo que "lo ocurrido en Paraguay es igual a lo de Honduras en junio de 2009 con el presidente Manuel Zelaya", mientras el Gobierno que preside Porfirio Lobo no se ha pronunciado, como tampoco lo ha hecho el expresidente Zelaya. El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, lamentó cómo se llegó a la "remoción" de Lugo, pero afirmó que "formalmente no hubo rompimiento de la democracia" al acatar las leyes del país. Por su parte, el canciller de Chile, Alfredo Moreno, aseguró que Lugo "hizo un importante camino para lograr la paz" y que su Gobierno está "a la espera" de la revisión de los antecedentes.
En Perú, el congresista Fredy Otárola, portavoz de la bancada del partido gobernante Gana Perú, calificó de "dictadura" el Gobierno asumido por Franco y anunció que el presidente peruano, Ollanta Humala, "está convocando a los presidentes de América Latina" para emitir una respuesta "contundente" sobre la situación en Paraguay. La vicepresidenta, Marisol Espinoza, afirmó que la destitución de Lugo ha sido un "golpe a la democracia" en América Latina.
El Gobierno de México destacó la necesidad de garantizar "la integridad física del expresidente Lugo" y llamó al diálogo. "Pedimos a los paraguayos que actúen de manera pacífica, con calma y responsabilidad, según el espíritu de los principios democráticos de Paraguay", indicó, por su parte, Darla Jordan, una portavoz del Departamento de Estado de EEUU para América Latina, en declaraciones.



En Paraguay estamos muy bien, la gente comun, sigue con su vida normal. Algunos hasta estamos muy felices de ya no tener a un presidente amigo de terroristas e incompetente en nuestro querido pais; no fue la mejor forma de destituirlo, pero el regimen de los terroristas no nos dejaba dormir, todo se vino abajo cuando hace unos dias, los pobres policias fueron acribillados por una caterva de mal llamados campesinos, en mi pais, el campesino es el que trabaja la tierra, no el que las invade.
es muy duro lo que pasa aqui!!! agradecemos sus apoyos y esperemos que castiguen a este Federico franco por que lugo es nuestro presidente!!! no a la dictadura!!!
que vergüenza que solo piensa los políticos en poder cuando paraguay esta muriendo de hambre la pobreza extrema que tiene paraguay es terrible y los políticos solo se fijan en los errores de otros cuando deberían de estar trabajando para sacar adelante a paraguay y no llenarse los bolsillo me dan vergüenza