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La izquierda logra la mayoría en las legislativas francesas
La izquierda logra la mayoría en las legislativas francesas
El Partido Socialista es el más votado en la primera vuelta, pero necesitaría para alcanzar la mayoría en la Asamblea Nacional aliarse con los ecologistas y el Frente de Izquierdas.
efe, parís | Actualizado 11.06.2012 - 00:22
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El Partido Socialista y sus aliados de izquierdas se impusieron en la primera vuelta de las elecciones legislativas francesas al lograr 35 por ciento de los sufragios con el 94% de votos escrutados, dijo el ministro del Interior, Manuel Valls. El resultado definitivo con el 100% del voto escrutado se dará a conocer este lunes, lunes, aseguró el ministro, que se felicitó de que la jornada electoral se desarrollara "sin incidentes importantes".
La derecha de la Unión por el Movimiento Popular (UMP) y sus aliados lograron el 34% de los sufragios, mientras que el ultraderechista Frente Nacional (FN) consiguió la tercera posición con el 13,88% de los votos, por delante del Frente de Izquierdas, que tuvo un 6,61%. Los ecologistas, que tenían un pacto electoral con el PS para no presentarse en las mismas circunscripciones, lograron el 5,23% de los votos.
Según las proyecciones efectuadas por los institutos demoscópicos, con esos resultados el PS puede lograr la mayoría absoluta en la Cámara Baja, aunque también es posible que tenga que recurrir a los votos de ecologistas y de Frente de Izquierdas. La segunda vuelta de los comicios legislativos se celebrarán el próximo 17 de junio. La abstención en esta primera vuelta celebrada hoy se situó en torno al 43%, es decir, unos 22 puntos por encima de la registrada en los comicios presidenciales de abril-mayo pasados, con lo que se confirma el desinterés con el que los cerca de 46 millones de electores trataron esta nueva cita en las urnas.
La Unión por un Movimiento Popular (UMP) del ex presidente Nicolas Sarkozy y sus aliados se mantienen, de ahí la necesidad del PS de, a priori, contar con los votos de los ecologistas y del Frente de Izquierdas para lograr la mayoría en la Asamblea Nacional. Sin embargo, el ministro de Asuntos Exteriores, el socialista Laurent Fabius, aseguró poco después del cierre de la votación que su partido no tendrá necesidad de aliarse con el Frente de Izquierdas para lograr la holgura que necesita el presidente Hollande en la Asamblea para sacar adelante el programa con el que venció en mayo en las presidenciales.
El primer ministro, Jean-Marc Ayrault, sale ya de estos comicios con su acta de diputado bajo el brazo, ya que en su circunscripción de Nantes (oeste) logró superar el 57% de los sufragios. Tras conocer los resultados de esta primera vuelta, Ayrault reclamó que los franceses voten a los socialistas pues, dijo, "hace falta una mayoría en la Asamblea, porque sin ella no se podrán votar las reformas" de su Gobierno. Al menos otros cuatro ministros de su Gobierno también salen de esta ronda con su escaño conseguido, según los primeros recuentos de votos, y de esta manera se aseguran la permanencia en el Ejecutivo, puesto que su victoria en las legislativas es condición para continuar en el equipo de Ayrault.
El secretario general de la UMP, Jean-Francois Copé, se apresuró a manifestar su satisfacción por los respaldos obtenidos por el partido conservador y también a dejar claro que no habrá pactos para la segunda vuelta con los candidatos del Frente Nacional. La dirigente del FN, Marine Le Pen, se mostró muy satisfecha de los resultados logrados por su partido en la circunscripción de Hénin-Beaumont, donde logró derrotar al candidato de la extrema izquierda, Jean-Luc Mélenchon, quien denunció que "Le Pen ha vampirizado a la derecha".
El candidato del Frente de Izquierdas, cuarto en las pasadas elecciones presidenciales que ganó el socialista François Hollande, acabó tercero en el feudo electoral de la ultraderechista Le Pen, a quien había decidido desafiar en sus propias tierras. La líder del FN, por su parte, reclamó para sus compañeros de partido en la segunda vuelta el acceso por fin a la Asamblea Nacional, tras 25 años de ausencia, aunque los sondeos de momento no le garantizan, con los resultados de la primera vuelta, obtener un escaño en la Cámara baja. Fiel a su lenguaje populista, Le Pen aseguró: "El próximo domingo, el pueblo entrará en la Asamblea". La líder ultraderechista destacó "la resistencia" de su formación pese "al incremento de la abstención y a un sistema de escrutinio injusto" y destacó que el FN se confirma como "la tercera fuerza política del país".
Le Pen se mostró convencida de poder defender desde la Asamblea sus valores de "lucha contra la inmigración, de preferencia de los nacionales en el acceso a la sanidad y a los servicios públicos y de defensa de la soberanía de Francia". E hizo un llamamiento a los franceses a no fiarse "de las opciones arcaicas" y a apoyar a los candidatos de su partido que se han clasificado para la segunda vuelta.
La derecha de la Unión por el Movimiento Popular (UMP) y sus aliados lograron el 34% de los sufragios, mientras que el ultraderechista Frente Nacional (FN) consiguió la tercera posición con el 13,88% de los votos, por delante del Frente de Izquierdas, que tuvo un 6,61%. Los ecologistas, que tenían un pacto electoral con el PS para no presentarse en las mismas circunscripciones, lograron el 5,23% de los votos.
Según las proyecciones efectuadas por los institutos demoscópicos, con esos resultados el PS puede lograr la mayoría absoluta en la Cámara Baja, aunque también es posible que tenga que recurrir a los votos de ecologistas y de Frente de Izquierdas. La segunda vuelta de los comicios legislativos se celebrarán el próximo 17 de junio. La abstención en esta primera vuelta celebrada hoy se situó en torno al 43%, es decir, unos 22 puntos por encima de la registrada en los comicios presidenciales de abril-mayo pasados, con lo que se confirma el desinterés con el que los cerca de 46 millones de electores trataron esta nueva cita en las urnas.
La Unión por un Movimiento Popular (UMP) del ex presidente Nicolas Sarkozy y sus aliados se mantienen, de ahí la necesidad del PS de, a priori, contar con los votos de los ecologistas y del Frente de Izquierdas para lograr la mayoría en la Asamblea Nacional. Sin embargo, el ministro de Asuntos Exteriores, el socialista Laurent Fabius, aseguró poco después del cierre de la votación que su partido no tendrá necesidad de aliarse con el Frente de Izquierdas para lograr la holgura que necesita el presidente Hollande en la Asamblea para sacar adelante el programa con el que venció en mayo en las presidenciales.
El primer ministro, Jean-Marc Ayrault, sale ya de estos comicios con su acta de diputado bajo el brazo, ya que en su circunscripción de Nantes (oeste) logró superar el 57% de los sufragios. Tras conocer los resultados de esta primera vuelta, Ayrault reclamó que los franceses voten a los socialistas pues, dijo, "hace falta una mayoría en la Asamblea, porque sin ella no se podrán votar las reformas" de su Gobierno. Al menos otros cuatro ministros de su Gobierno también salen de esta ronda con su escaño conseguido, según los primeros recuentos de votos, y de esta manera se aseguran la permanencia en el Ejecutivo, puesto que su victoria en las legislativas es condición para continuar en el equipo de Ayrault.
El secretario general de la UMP, Jean-Francois Copé, se apresuró a manifestar su satisfacción por los respaldos obtenidos por el partido conservador y también a dejar claro que no habrá pactos para la segunda vuelta con los candidatos del Frente Nacional. La dirigente del FN, Marine Le Pen, se mostró muy satisfecha de los resultados logrados por su partido en la circunscripción de Hénin-Beaumont, donde logró derrotar al candidato de la extrema izquierda, Jean-Luc Mélenchon, quien denunció que "Le Pen ha vampirizado a la derecha".
El candidato del Frente de Izquierdas, cuarto en las pasadas elecciones presidenciales que ganó el socialista François Hollande, acabó tercero en el feudo electoral de la ultraderechista Le Pen, a quien había decidido desafiar en sus propias tierras. La líder del FN, por su parte, reclamó para sus compañeros de partido en la segunda vuelta el acceso por fin a la Asamblea Nacional, tras 25 años de ausencia, aunque los sondeos de momento no le garantizan, con los resultados de la primera vuelta, obtener un escaño en la Cámara baja. Fiel a su lenguaje populista, Le Pen aseguró: "El próximo domingo, el pueblo entrará en la Asamblea". La líder ultraderechista destacó "la resistencia" de su formación pese "al incremento de la abstención y a un sistema de escrutinio injusto" y destacó que el FN se confirma como "la tercera fuerza política del país".
Le Pen se mostró convencida de poder defender desde la Asamblea sus valores de "lucha contra la inmigración, de preferencia de los nacionales en el acceso a la sanidad y a los servicios públicos y de defensa de la soberanía de Francia". E hizo un llamamiento a los franceses a no fiarse "de las opciones arcaicas" y a apoyar a los candidatos de su partido que se han clasificado para la segunda vuelta.


