- Diario de Cádiz. Noticias de Cádiz y su Provincia
- Grupo Joly
- Efemérides
- ROSARIO & MANUPareja de conveniencia con la Victoria de testigo
ROSARIO & MANUPareja de conveniencia con la Victoria de testigo
ROSARIO & MANUPareja de conveniencia con la Victoria de testigo
El onubense y la pequeña de los Flores derrocharon arte en una noche donde no faltaron las notas flamencas · Cada uno de los artistas estuvo en el escenario casi dos horas
Marco Aracama / Cádiz | Actualizado 22.08.2010 - 01:00No, no suena Salomé, ni Torero. Ni hay un cuerpo de baile espectacular. Vamos a dejarlo, de momento, para final de mes... Pero, entre el mar y el ladrillo del paseo, surge de igual manera el ritmo. El ritmo que se cuela entre los granos de arena, el alcohol y las palmas. El ritmo que sale despedido, a fogonazos, del escenario que se levanta en la playa Victoria para la segunda jornada de Cádiz Latino. Ritmo o, más bien, ritmos. Dos diferentes. El de la incombustible y genial pequeña de los Flores. El de un joven y prometedor artista que rompió pronto el molde de la fábrica en serie OT para crear su propia personalidad. Rosario & Manu. Un concierto que se idea como solución a un problema. Una buena solución, todo hay que decirlo. Porque Rosario siempre se entrega, la Flores es todo arte y corazón. Porque Manuel Carrasco adora Cádiz y siempre le resulta un placer cantar por aquí. Noche sin las sorpresas que puede deparar Chayanne (que vendrá, que vendrá, tranquilos los fans) pero con la confianza que dan dos viejos conocidos.
La última cita de Cádiz Latino arrancó con veinte minutos de la mejor batukada, la de la orquesta Timbaleo, que ya demostró su poderío el pasado jueves en este mismo escenario y que puso al público en ambiente hasta que, a eso de las diez y veinte, hizo acto de presencia Manu Carrasco. El onubense agarró el micrófono para decir que no era Chayanne ni había cruzado el charco para cantar en Cádiz pero que había "cruzado la Bahía".
El concierto de Manu, que duró dos horas, tuvo de todo. Fue in crescendo y, a su repertorio, donde no faltaron algunas de sus canciones más conocidas como Qué nadie, Y ahora, Dios lo sabe, Ámame otra vez o Bar de Los Pesares, agregó unos toquecitos de flamenco que fueron muy bien recibidos por el público. También, entre la interpretación de ¿Porqué? e ¿Y ahora? hiso subir al autor gaditano Jesús Bienvenido, que guitarra en mano interpretó uno de los temas del Callejón de los Santos.
A eso de las doce y veinte de la noche acabó el turno de Manu Carrasco y se subió en el escenario la chica del clan Flores, una gigante que llenó el escenario y repartió arte a diestro y siniestro. Arrancó a lo grande, con Manzanita, Como cantaba el pescailla o el Te quiero vida mía del inolvidable Nino Bravo. En medio, con esa voz desgarrada y melosa, hablaba, como queriendo hipnotizar a las 70.000 personas (según fuentes municipales) que disfrutaban en la Victoria. Fue un maridaje perfecto criado en Andalucía, entre Huelva y Cádiz, la costa luminosa que ayer vibró ante los sones latinos de dos artistas que se convirtieron en pareja de conveniencia por culpa de un plantón. Y todo esto con medio Cádiz de testigo.
La última cita de Cádiz Latino arrancó con veinte minutos de la mejor batukada, la de la orquesta Timbaleo, que ya demostró su poderío el pasado jueves en este mismo escenario y que puso al público en ambiente hasta que, a eso de las diez y veinte, hizo acto de presencia Manu Carrasco. El onubense agarró el micrófono para decir que no era Chayanne ni había cruzado el charco para cantar en Cádiz pero que había "cruzado la Bahía".
El concierto de Manu, que duró dos horas, tuvo de todo. Fue in crescendo y, a su repertorio, donde no faltaron algunas de sus canciones más conocidas como Qué nadie, Y ahora, Dios lo sabe, Ámame otra vez o Bar de Los Pesares, agregó unos toquecitos de flamenco que fueron muy bien recibidos por el público. También, entre la interpretación de ¿Porqué? e ¿Y ahora? hiso subir al autor gaditano Jesús Bienvenido, que guitarra en mano interpretó uno de los temas del Callejón de los Santos.
A eso de las doce y veinte de la noche acabó el turno de Manu Carrasco y se subió en el escenario la chica del clan Flores, una gigante que llenó el escenario y repartió arte a diestro y siniestro. Arrancó a lo grande, con Manzanita, Como cantaba el pescailla o el Te quiero vida mía del inolvidable Nino Bravo. En medio, con esa voz desgarrada y melosa, hablaba, como queriendo hipnotizar a las 70.000 personas (según fuentes municipales) que disfrutaban en la Victoria. Fue un maridaje perfecto criado en Andalucía, entre Huelva y Cádiz, la costa luminosa que ayer vibró ante los sones latinos de dos artistas que se convirtieron en pareja de conveniencia por culpa de un plantón. Y todo esto con medio Cádiz de testigo.


Por cierto el mismo Alejandro Sanz le ha invitado a cantar con el, en el concierto que dara en Cadiz. Si te apetece ver mucho Arte en un mismo Escenario te recomiendo que te pases!!
Manolo yo te hablo de Manuel Carrasco, y Manuel te puedo asegurar que este Verano tiene una Gira que a muchos mira a la altura de Verano que estamos y aun le quedan unos cuantos conciertos por dar. A si que por parte de Manuel has creido mal y no pienso que le falte dinedo ni este desesperado. Y yo por mucho Chayane que sea prefiero ir antes a uno de Manuel Carrasco que a uno de Chayane
Para Manolo: la ignorancia es atrevida. . . tal vez habrían otros artistas que no quisieron medírsele a ese reto pero ellos dos si. Fíjate en las agendas de ambos.