El presunto homicida de Jerez dice que mató a su ex pareja ante la Policía

  • Los agentes niegan la versión de Francisco Gamero, en prisión preventiva · Medio millar de personas protestan por el asesinato

El Juzgado de Instrucción número 1 de Jerez se inhibió ayer a favor del número 2, especializado en los asuntos de violencia de género entre otros, en las diligencias previas que se han abierto por el asesinato, el pasado sábado, de María Juana López, que permanecen bajo secreto de sumario. El presunto autor del homicidio, Francisco Gamero Atienza, está ingresado en prisión, en calidad de preventivo, desde el pasado domingo, por decisión de la titular del primer órgano judicial.

Aunque el caso obra bajo secreto de sumario, este periódico ha podido conocer de círculos próximos al imputado, que el agresor declaró en la comisaría que mató a su ex pareja, pero que había cometido el asesinato, presuntamente, delante de funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía. De ese modo, el sujeto estaría acusando a los policías de un coche zeta, que acudió a la casa, de no evitar el crimen. Su declaración fue realizada ante un abogado de oficio. Vino a decir que cuando llegaron los agentes, su ex pareja aún permanecía con vida, tras haberle asetado un golpe en la cabeza con una maceta. Según su relato de los hechos, la Policía, al observar su nerviosismo y mientras atendía a la víctima, le permitió ir a la cocina a beber un vaso de agua que apaciguara su evidente estado de nerviosismo. Y fue en este instante, fuera de la vigilancia de los agentes, cuando él regresó armado con un cuchillo de grandes dimensiones y la degolló, en presencia de los policías.

Ésta es la declaración, grosso modo, que realizó el imputado. Sin embargo, fuentes de la investigación negaron taxativamente que el asesinato ocurriera como describe el detenido en su declaración ante los numerosos indicios recabados en el lugar del crimen por distintos expertos. En la misma línea, allegados a la asesinada sostienen que las palabras del detenido "son un invento de él para exculparse. Ya bastante hizo matándola. Cuando llegaron los policías se encontraron con la puerta de la casa cerrada. Fue él quien abrió la puerta a los agentes, porque, de otra manera, no se explica cómo entraron. Uno de ellos se desgañitó llamando a las ambulancias".

Cerca de medio millar de personas entre vecinos, familiares y autoridades se concentraron ayer a las puertas del Ayuntamiento de Jerez para protestar por el asesinato.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios