Consumo

La empresa que comercializa el zumo de noni no descarta que la cocaína proceda del narcotráfico

  • La consejera de Salud, María Jesús Montero, reveló ayer que los análisis practicados al zumo revelaban "grandes dosis" de esta sustancia en la botella que consumió el vecino de Ogíjares (Granada) fallecido.

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La empresa estadounidense Tahitian Noni, comercializadora del zumo de noni que originó la muerte de un vecino de Ogíjares (Granada) tras su consumo, no descarta que la persona que suministrase el producto "quisiera transportar a España la droga hallada en la botella".

La responsable de comunicación de la empresa en Europa, Kathrin Aue, ha hecho estas declaraciones hoy a Efe después de que la consejera andaluza de Salud, María Jesús Montero, anunciara ayer que se han encontrado altas dosis de cocaína en las botellas de zumo incautadas en la casa de la víctima y en las muestras biológicas del fallecido, después del análisis realizado por el Instituto Nacional de Toxicología.

La empresa ha asegurado que desconocen cómo obtuvo la botella el fallecido y que la investigación está en manos del Cuerpo Nacional de Policía en Granada, aunque no descartan la hipótesis del tráfico de drogas puesto que lo único que tenía el envase era "la etiqueta de México, pero no aparecía el número de lote ni la fecha de caducidad, que deberían estar ahí".

"La persona suministradora de la botella de zumo de noni podría haber borrado intencionadamente estos datos para no ser descubierto", según Aue, quien ha añadido que esos números les permiten conocer exactamente de dónde procede la botella.

Aunque la empresa sólo puede barajar hipótesis, asegura que no todo el zumo de noni que proceda de México "sea inseguro", sino que "obviamente" alguien puso la cocaína en la botella.

La empresa Tahitian Noni ha hecho un llamamiento a los clientes para que no consuman los productos de zumo noni que proceden de "personas desconocidas", sólo aquellos con etiquetado europeo o español, lo que significa que han sido aprobados por los controles sanitarios tanto en Tahití, isla productora de la fruta, como en los países donde se embotella el producto.

La botella que causó la muerte del vecino de Ogíjares era de cristal y con una etiqueta en la que se leía "Tahitian Noni", perteneciente a la empresa Morinda y procedente de México.

La responsable de comunicación en Europa afirma que los productos que se compran directamente desde la página web o por los canales de distribución oficial son seguros.

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