Vuelo a Nápoles tras la pista falsa

  • El padre de Mari Luz Cortés, la niña desaparecida en Huelva, viaja a la ciudad italiana por un rumor sobre su hija que han desmentido las autoridades

Con lo puesto y tras una larga noche de insomnio, el padre de Mari Luz, Juan José Cortés, embarcó ayer en el primer avión que podía acercarle hasta la ciudad de Nápoles para comprobar si la niña aparecida allí hace más de una semana era su hija. No fue así, tal y como señalaron las autoridades de los dos países. El padre tomó la determinación de viajar al no haber recibido notificación alguna de la Policía sobre si la chiquilla acogida el miércoles 20 de febrero en el centro hospitalario napolitano Antonio Cardarelli era o no la niña desaparecida de Huelva. Y es que no fue hasta la tarde cuando las autoridades italianas confirmaban que los rasgos faciales de la onubense "no correspondían" con los de la pequeña encontrada en Nápoles.

La investigación se puso en marcha hace dos días, cuando un empresario italiano afincado en Cataluña se puso en contacto con el padre de la menor desaparecida en Huelva a través de un correo electrónico. En este mensaje le explicaba que en Nápoles se había producido el hallazgo de una niña no mayor de cinco años y cuyo origen e identidad eran desconocidos. El delegado del Gobierno en Andalucía, Juan José López Garzón, confirmó durante la mañana que Interpol estaba investigando si ambas niñas podían ser la misma, aunque mostró sus dudas sobre esta posibilidad.

Cortés se encontraba en Roma (ciudad en la que ha pasado la noche) en el momento en que la Policía española le dio la noticia de que la niña de Nápoles no es Mari Luz. No se conformó con este dato. "Quiero comprobarlo en persona porque no quiero quedarme con la duda", dijo. Hoy tiene previsto visitar a la menor en Nápoles. Además, explicó que "después de 45 días malnutrida y sabe Dios en qué condiciones, te puede cambiar la cara y todo el físico; nadie va a reconocer a mi niña como yo. Voy con el no por delante", afirmó con la desesperación de un padre que lleva un mes y 15 días sin saber nada de su hija. El hombre, durante su estancia en Italia, acudirá también a un programa de la RAI sobre personas desaparecidas.

En Huelva, los sentimientos no eran muy distintos: "Demasiadas coincidencias para que no sea mi nieta". Son las palabras de ilusión con las que desayunaba el abuelo paterno de Mari Luz, Juan Cortés, sin saber que después todo quedaría en una falsa alarma que, al menos por una horas, hizo palpitar con fuerza los corazones de su familia. La esperanza se tornó desilusión tras el desmentido.

Para conocer con detalle la historia, hay que remontarse al pasado viernes 22 de febrero, día en que los medios de comunicación italianos se hacían eco de una noticia que sobrecogía a todo el país: en la tarde del miércoles 20 de febrero, una enfermera del hospital napolitano hallaba a una niña pequeña que había sido abandonada en las inmediaciones del centro sanitario. Es una cría enérgica, sana y hambrienta a la que la enfermera encontró oculta tras un arbusto de un jardín cercano, según los medios de comunicación del país. Nadie durante este tiempo ha reclamado a la niña, que no habla italiano, y un juez ha ordenado que sea atendida temporalmente por los médicos del centro sanitario.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios