Procesan por dos homicidios y atentado a un mexicano que tomó a dos policías por secuestradores

  • Alejandro Ordaz, estudiante mexicano detenido tras un enfrentamiento con dos agentes de policía a los que creyó secuestradores, se enfrenta a una pena que puede alcanzar los 15 años.

Un estudiante mexicano residente en Sevilla ha sido procesado por dos delitos de homicidio frustrado, uno de atentado y dos de lesiones cuando presuntamente agredió a dos policías que intentaban detenerlo el pasado 8 de marzo.

Fuentes del caso han informado a Efe de que la juez de instrucción 1 de Sevilla ha concluido la investigación de la causa y la ha enviado a la Audiencia provincial para ser calificada por las partes y celebrar juicio, en el que el joven mexicano, de 28 años, se enfrentará a una posible condena de más de 15 años de cárcel.

Alejandro Ordaz Moreno está acusado de dos presuntos homicidios frustrados porque, según la declaración de los dos policías, arrebató el arma reglamentaria a la agente femenina y le apuntó entre ceja y ceja, si bien no efectuó ningún disparo porque el arma se encasquilló.

A continuación intentó disparar contra el agente masculino, también sin conseguirlo.

El estudiante mexicano participaba en un doctorado de la Universidad de Sevilla sobre energías renovables y fue detenido cuando salía de un bar de madrugada y fue abordado por dos policías de paisano, que buscaban a un individuo sobre el que pesaba una orden de detención.

El joven ha dicho en su defensa que creyó ser víctima de un "secuestro exprés", y por su parte ha denunciado a la Policía sevillana por lesiones y amenazas cuando estuvo detenido en los calabozos de la Jefatura Superior de Policía.

Las citadas fuentes han dicho a Efe que esta denuncia fue sorteada entre los 20 juzgados de instrucción de Sevilla y recayó por casualidad en el mismo juzgado que instruye el homicidio frustrado, que el pasado jueves día 12 tomó declaración como denunciante a Ordaz.

Según su denuncia, durante el tiempo que pasó en Comisaría fue golpeado, insultado y la Policía llegó a meterle una pistola en la boca para amenazarlo.

Esta denuncia será tramitada ahora por separado, mientras que la causa contra el joven mexicano será calificada en los próximos días por la Fiscalía y el juicio se celebrará previsiblemente después del verano, han explicado las fuentes.

El joven, según su versión del incidente colgada en internet, asegura que aquella noche "iba muy borracho" y no vio la credencial que le mostraba la policía, pues la calle San Juan de la Salle estaba a oscuras.

Sostiene que sufrió un "ataque de pánico" y que su única obsesión era escapar, por lo que aprovechó un descuido de la pareja para dar un puñetazo a la mujer policía y salir corriendo, aunque fue alcanzado por su compañero, con el que empezó a pelearse.

En ese momento la mujer se incorporó a la pelea y le apuntó con su pistola, por lo que Alejandro reconoce que se lanzó sobre ella e intentó arrebatarle el arma "para hacer que apuntara hacia el suelo".

Como consecuencia de la trifulca, el agente sufrió fractura de los huesos de la mano y su compañera varias contusiones que la mantuvieron varios días hospitalizada.

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