La Junta estudia vetar el tabaco en los locales de menos de 100 metros

  • La consejera reclama que se endurezca la ley porque sólo un 10% de estos bares están libres de humo · Anuncio de incentivos para los que prohíban fumar

En nueve de cada diez establecimientos de restauración de menos de 100 metros cuadrados se permite fumar. Con estos datos, la Consejería de Salud cree que la ley antitabaco no ha dado los resultados esperados en la lucha contra el tabaquismo. De ahí que la consejera, María Jesús Montero, se mostrara ayer partidaria de que se "revise" la norma "para que los locales de menos de 100 metros cuadrados sean declarados libres de humo". En otras palabras, reclamó que se endurezca la ley y se prohíba fumar en los establecimientos con esta superficie.

La legislación prevé que estos locales pueden permitir o prohibir fumar, según escoja su propietario. La realidad es que el 90% ha optado por tolerar el tabaco ante el temor de perder clientela. Montero justificó su postura en que en estos establecimientos "la voluntariedad [en la prohibición del tabaco] no ha dado el resultado esperado", por lo que aboga por una mayor restricción.

Mientras se modifica la ley, Montero propuso ayer en Málaga que se adopten medidas "creativas para que más espacios voluntariamente se declaren libres de humo". Una idea de la Consejería es crear un sello que distinga a los establecimientos que prohíban el tabaco, unos locales que se promocionarían en las guías y los folletos de Junta y ayuntamientos.

Para la titular de Salud, esta iniciativa debe ser a nivel nacional, aunque avanzó que la Administración andaluza ya está estudiando su puesta en marcha en su ámbito.

En el balance realizado con motivo del Día Mundial sin Tabaco -que se celebra hoy- la Consejería admitió el constraste entre los buenos resultados obtenidos por la ley en el ámbito laboral, donde prácticamente no se fuma, con los escasos avances logrados en los establecimientos de hostelería. Montero también denunció que no todos los ayuntamientos se han implicado en la aplicación de la ley, a pesar de que les compete las sanciones hasta los 15.000 euros. "El comportamiento de los ayuntamientos es desigual", reconoció la consejera.

El inventario también incluyó apartados más alentadores. Por ejemplo, que entre la población andaluza mayor de 16 años hay menos fumadores. En 2003, los adictos al tabaco suponían el 32,7%. En 2006, el porcentaje había bajado al 27,7%. Entre los hombres el descenso en ese período fue del 3,5%, al pasar del 37,6% (2003) al 34,1 (2006). Entre las mujeres la bajada fue algo más alta, del 5%, ya que pasó del 28% al 23% en el mismo periodo. Después de tantos datos, la consejera dio un matiz llamativo. Los hombres fuman más cuando tienen menos nivel de estudios. Entre las mujeres, en cambio, ocurre lo contrario; la proporción de adicción es mayor cuanto más nivel educativo tienen. Más cifras. Sube el porcentaje de ex fumadores: del 14,9% (2003) al 17,7% (2006). Y también el de personas que nunca han fumado, que en 2003 eran el 52,4% y en 2006 ascendían a 55,3%.

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