Dimite la delegada de Vivienda, socia de un investigado en el caso Malaya

  • María José Mata fue nombrada el martes por el Consejo de Gobierno para dirigir la nueva Consejería en Málaga, aunque no ha tomado posesión del cargo · La Junta "acepta" y "entiende" su renuncia

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María José Mata, funcionaria de la Junta y nombrada hace tres días delegada en Málaga de la Consejería de Vivienda y Ordenación del Territorio, anunció ayer a primera hora de la tarde su renuncia al cargo, del que aún no había tomado posesión. La decisión la tomó un día después de que este periódico publicara que había montado, con un abogado investigado en el caso Malaya, una empresa dedicada a la promoción y construcción de terrenos e inmuebles, servicios inmobiliarios y asesoramiento jurídico, entre otros asuntos, a la vez que ejercía como inspectora provincial de Urbanismo del Gobierno andaluz, puesto que desempeña desde hace años.

La información adelantada por este diario explicaba también que un informe policial incluido en el sumario de la investigación contra la trama de corrupción destapada en Marbella recoge dos conversaciones telefónicas registradas en enero de 2006 por la Policía entre el citado abogado y Mata. En una de ellas se recoge un diálogo en el que el letrado le traslada a Mata el deseo de unos clientes de construir una vivienda unifamiliar en Monda. Veintinueve minutos más tarde, ambos interlocutores vuelven a contactar por teléfono y el abogado le comenta un supuesto acuerdo económico.

Este letrado fue investigado en la operación Malaya por sus negocios con el Ayuntamiento de Marbella, que en esos momentos dirigía Marisol Yagüe. Los agentes empezaron a seguirle la pista tras interceptar una conversación telefónica con la ex concejal Isabel García Marcos en diciembre de 2005.

María José Mata hizo pública su intención de renunciar al cargo en un escueto comunicado en el que aludía a la información hecha pública por este periódico, al eco que había tenido la misma en otros medios de comunicación y a su intención de que "cuestiones estrictamente personales no deben afectar ni condicionar la imagen de la institución de la que soy funcionaria".

La Consejería de Vivienda y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía, de nueva creación y al frente de la cual se encuentra Juan Espadas, dijo ayer que "entendía" y "aceptaba" las razones esgrimidas por la recién nombrada delegada para dimitir del cargo. Fuentes de este departamento indicaron que en breve se nombrará a un nuevo responsable, aunque aún se desconoce si se hará en el Consejo de Gobierno del próximo martes, justo una semana después de que fuera designada para el cargo Mata.

Fuentes del Gobierno andaluz informaron ayer a este periódico de que la noticia sobre la delegada y su vinculación con una persona investigada en Malaya -ella misma reconoció que tuvo una participación de un 10% en una sociedad con este abogado, que vendió aproximadamente a los cinco meses- causó "gran nerviosismo" y "revuelo" dentro de la Consejería. Desde que estalló el caso contra la corrupción en Marbella, en marzo de 2006, la Junta ha defendido su actuación ante los desmanes urbanísticos cometidos en el municipio y su desvinculación del caso Malaya.

Las fuentes aludieron también al tacto con que el nuevo consejero andaluz de Vivienda y Ordenación del Territorio había designado a su representante en Málaga para no enfrentarse a ninguna de las dos familias que hay ahora mismo en el seno del PSOE, oficialistas y críticos, inmersos en las asambleas para elegir a los delegados de las próximas citas congresuales. Por eso, añadieron, había optado por una persona con un perfil técnico, no político.

La renuncia de Mata, concluyeron las fuentes, se habría precipitado ante la toma de posesión de María Gámez como nueva delegada del Gobierno andaluz en Málaga, acto previsto para hoy a la 10:00 con la presencia del vicepresidente primero de la Junta y consejero andaluz de la Presidencia, Gaspar Zarrías.

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