Chaves: "A todos nos habría gustado negociar la financiación en tiempos mejores"

  • El jefe del Ejecutivo encara su sexta legislatura con dos vicepresidentes y una nueva Consejería llamada a agilizar los trámites urbanísticos para combatir la "desaceleración"

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Manuel Chaves afronta su sexta legislatura con serenidad; instalado provisionalmente en la Casa Rosa a la espera de que rehabiliten el palacio de San Telmo, no parece que le preocupe la demora en estas obras: el frondoso jardín de este palacete del Paseo de la Palmera de Sevilla merece la pena. No denota inquietud cuando se le pregunta por su posible sucesión; en el año 2012 cumplirá 22 años de presidente de la Junta. Hasta entonces no adoptará la decisión de seguir o retirarse, aunque en la entrevista sí deja claro que está cuestión será resuelta entre él y su partido. "Yo soy muy de partido, lo sacralizo", comenta. Es decir: que ni le da miedo afrontar una octava campaña electoral ni se resistirá a marcharse a su casa, porque su objetivo -compartido con el PSOE- es volver a ganar: con él o sin él.

-Semanas antes de designar a su nuevo Gobierno no pensaba nombrar vicepresidentes, después cambió de opinión. ¿Por qué?

- Uno anuncia la estructura, incluso a los propios consejeros, en un plazo muy breve, prácticamente en unas 24 horas, pero la maduración de un Gobierno es mucho más larga. La consulta con su almohada, como se dice, y ya hacía tiempo, casi desde el día después de las elecciones, que le estaba dando vueltas a la estructura. La idea ya la tenía pensada desde hace un mes: es decir, la creación de las dos Vicepresidencias, una política y otra económica, y de la nueva Consejería de Vivienda y Ordenación del Territorio.

-¿Por qué son dos vicepresidentes, Zarrías, de asuntos políticos, y Griñán, en los económicos, y no uno? ¿Porque ha preferido optar por el equilibrio de poderes en su Gobierno?

-No, es que la lógica nos lleva a eso. Esa es simplemente la razón. Las competencias relacionadas con la economía, con la producción, con la industria, con el turismo, con la vivienda... necesitan de una coordinación distinta de aquellas materias que son fundamentalmente políticas.

-Uno de sus objetivos fue designar un Gobierno paritario; sin embargo, ya hay 12 de los 15 viceconsejeros que son hombres.

-Hay que verlo en su conjunto, y espero que la valoración acertada se haga cuando todos los altos cargos de la Junta estén nombrados, y me refiero a consejeros, viceconsejeros, secretarios generales y directores generales. Y fundamentalmente a los delegados del Gobierno en cada una de las provincias, que son los puntos de referencia de la administración periférica de la Junta.

-¿Cuántos delegados serán hombres y cuántas, mujeres?

-Yo lo que quiero garantizar es que al final de todo el proceso de designación de delegados de Gobierno haya una paridad estricta. Es decir, cuatro mujeres y cuatro hombres.

-Hablemos de los ministros, usted quiso que Magdalena Álvarez siguiera en Fomento.

-Yo defendí la continuidad, pero también es cierto que no tuve que hacer ningún esfuerzo para convencer al presidente del Gobierno. El presidente lo tenía muy, muy claro, desde el principio.

-¿Lo de Bibiana Aído supongo que sí le sorprendería?

-Me sorprendió, y en este sentido debo reconocer que no me puedo apuntar ningún tanto. En todo caso cuando el presidente me pidió opinión, y esto se produjo mucho antes de saber que la haría ministra. Y fue buena, claro, porque yo la tenía en cartera como posible consejera.

-Manuel Chaves aseguró en el Foro Joly en Cádiz el día antes de comenzar la campaña electoral que su "fecha de caducidad" la pondría su partido y los electores. ¿Y Manuel Chaves, persona, no decide nada? Es decir: en 2012 llevará 22 años en la Presidencia de la Junta. ¿No le apetece un cambio? Se retira con 22 años de mandato y con una mayoría absoluta.

-Hombre, yo soy un hombre de partido, alguien me puede acusar con razón de que yo sacralizo mucho al partido, y es verdad, esto es algo que compartía y hablaba mucho con Alfonso Perales. Sin el partido, no sabemos vivir. Por tanto, cualquier decisión que sea importante para el partido no puede ser, exclusivamente, personal, debe ser compartida. La decisión de continuar o la decisión de retirame va a ser compartida. Pero esa decisión sólo la podremos adoptar en el año 2012, cuando se convoquen elecciones

-También se corre un riesgo, de que su partido, teniendo un hombre ganador, no quiera afrontar ningún cambio.

-Creo que el partido tiene la madurez suficiente para valorar los pros y los contras, pero a modo de conclusión diría que es una decisión que se debe tomar en el año 2012, y la posición del partido tendrá una importancia enorme. A mí no me van a faltar ni fuerzas ni ganas, soy político de vocación, desde muy jovencito.

-¿Hubo un cambio en Manuel Chaves a partir de 1996, cuando recuperó la mayoría absoluta? Me refiero a un cambioen lo personal.

-El cambio que te produce la estabilidad. Lo que es cierto es que me marcó mucho la legislatura de la pinza, y no tanto por enfrentarme, quizás, a la irracionalidad de dos partidos políticos (por PP e IU), sino por la situación interna de mi partido. Eso fue lo que más me afectó, fue el clásico enfrentamiento entre guerristas y renovadores. En 1994 me eligieron secretario general en un enfrentamiento con Carlos Sanjuán y hubo un intento de parte del partido de debilitar al propio presidente de la Junta. 1996 representó la tranquilidad, para volcarme al cien por cien al Gobierno.

-Ahora llegan los congresos. El regional entre otros. También se habla de que puede dejar la secretaría general del PSOE de Andalucía a otra persona. También me dirá que está a disposición del partido.

-Evidentemente.

-Pues ya ha habido quienes han dicho que debe seguir de secretario general.

-Sí, pero yo debo hablar con los cuadros del partido, y ya se verá.

-Si usted se presentara finalmente en el año 2012, ¿cree que Arenas volvería a ser su contrincante?

-No lo sé, el PP que haga lo que quiera, es verdad que mi partido, a la hora de valorar, tendrá en cuenta mis antecedentes, pero no sé si el PP tendrá en cuenta los antecedentes del señor Arenas. No veo ningún indicio de que el señor Arenas no vaya a ser el candidato en 2012. Yo apostaría que sí.

-IU parece hundirse, llevan décadas preguntándose quiénes son.

-Lo que me asombra de IU es que ahora aparezca el señor Anguita como el gran ideólogo de la salvación y de la renovación. El señor Anguita que fue el hacedor de la pinza, el del abrazo con el señor Aznar, el que condujo a IU a la situación en la que ahora está... me asombra que busque a este tipo de salvadores.

-La de 2008 ha sido su sexta victoria electoral en Andalucía, ha vuelto a obtener la mayoría absoluta de la Cámara, pero me imagino que del análisis de los resultados electorales habrán detectados errores. Se lo digo abiertamente: ¿Les han perjudicado las políticas estrictas de ordenación del territorio en algunas zonas donde se ha entendido que se les frenaba el desarrollo por los excesos que otros habían cometido en lugares distintos?

-El Partido Popular ha utilizado el POTA (el Plan de Ordenación del Territorio) como un elemento de confrontación con el Gobierno, y alguno ha podido sacar como conclusión que el POTA está detrás de los resultados electorales en algunas zonas de gran crecimiento urbanístico. Yo tengo que señalar que el POTA no es el responsable de la caída de la construcción, porque hay otras comunidades autónomas, como Madrid o Valencia, donde el descenso ha sido mayor, y allí no había un POTA. Lo que sí ha habido en determinados lugares de la costa, como en la Costa del Sol, son sociológicos profundos que, quizás, no hayamos previsto con la suficiente antelación. Zonas muy fuertes en construcción inmobiliaria, pero que también influían en pueblos de interior porque desde estos pueblos se iba mucha gente a trabajar en la costa. Y también ha existido en estas zonas una debilidad orgánica del PSOE.

-Habla de lo que critica el PP, ¿pero usted cree que un plan general puede tardar seis o siete años en elaborarse?

-La creación de la Consejería de Vivienda y de Ordenación del Territorio responde a la necesidad de dar mayor agilidad a estos trámites urbanísticos.

-Supongo que ése, el de la agilidad, es el encargo que ha recibido el nuevo consejero, Juan Espadas, porque, al menos en un principio, alguien pudo entender que como procedía de la Consejería de Medio Ambiente iba a aplicar las mismas políticas o más restrictivas.

-No, no, lo que ocurre es que se equivocan quienes puedan pensar que esta agilidad que vamos a imprimir a la nueva Consejería va a suponer un descuido de los requerimientos medioambientales. Esto no va a ser así tampoco. Una cosa es la agilidad en la tramitación de los proyectos urbanísticos, de los campos de golf y de los puertos y otra cosa es que no tengamos en cuenta el medio ambiente. Lo vamos a compaginar.

-¿Habrá alguna clave que visualice este cambio?

-Estamos estudiando algunos cambios en el funcionamiento de las comisiones provinciales de urbanismo. No para quitarle el componente público, porque no estamos de acuerdo con el PP cuando dice que debe estar en manos de promotores. El control debe seguir siendo público.

-¿Pero no reconoce ningún error en el POTA? ¿No llegó, cuando menos, desacompasado en el tiempo cuando se atisbaba ya una desaceleración en sel sector de la construcción?

- En todo caso, sí, eso, el retraso, aunque hay que considerar que el POTA es una norma que hay que consensuar con mucha gente, con muchos alcaldes y no es una norma fácil, pero es convienente reconocer que sí, que ha habido retraso.

-Andalucía se juega mucho en estos años, en 2013 se acaban las ayudas europeas, que si me permite decirlo multiplica con creces la llamada deuda histórica, ha sido casi un plan Marshall. ¿Qué idea tiene usted para la Comunidad Autónoma a partir de entonces?

-Nosotros tenemos que soportar una contradicción: nos critican que estamos subvencionados y nos critican que se acabarán los fondos en 2013. ¿Qué es lo que va a ocurrir? Cada día nos autofinanciamos mucho más. Ahora dependemos mucho menos de los fondos europeos para las infraestructuras que hace cinco años, y no digamos hace 20 cuando entramos en la CE.

-¿El presidente de la Generalitat, José Montilla, reclama urgencia para negociar el sistema de financiación, mientras Felipe González ha solicitado esperar a un tiempo de bonanza económica?

-No es cuestión de urgencia de una comunidad autónoma u otra. Es obvio que éste no es el mejor momento para abordar la financiación autonómica y estoy seguro de que todas las comunidades, incluida Cataluña, hubieran preferido que esta cuestión se tratara en un momento de mayor bonanza económica, porque habría más margen económico y porque es verdad que ahora mismo los ciudadanos están más pendientes de la marcha de la economía que de ningún otro asunto. Ahora bien, no podemos olvidar otros dos aspectos: de un lado, que las comunidades autónomas necesitan una mejor financiación para atender los servicios públicos que prestan, que son muchos y muy importantes para la vida de los ciudadanos. Y, por último, tampoco podemos obviar que existen previsiones estatutarias que hay que tener en cuenta y cumplir. Y eso vale para todas las comunidades autónomas, no sólo para Cataluña. También, lógicamente, para el Estatuto de Andalucía.

-¿Y así será posible el acuerdo previo entre las comunidades gobernadas por los socialistas tal como se habló en su comité federal?

-Hay que establecer un marco donde los socialistas nos podamos mover bien. Ahora, no nos olvidemos de algo que para mí es clave: por encima de los acuerdos partidarios, siempre estarán los intereses de Andalucía. Lo que quiero es la mejor financiación para Andalucía. ¿Que es bueno buscar el consenso dentro del PSOE? Claro, como el PP supongo que buscará el suyo. Pero yo no soy muy pesimista, es verdad que no estamos de acuerdo con la propuesta de la Generalitat de Cataluña, sobre todo en la referencia de reducir el Fondo de Suficiencia (de solidaridad) al 60%, pero hay un elemento clave que deben respetar todos. Nadie puede poner en cuestión el criterio de la población, porque en definitiva son los ciudadanos quienes reciben el servicio. Ésa es la clave. Ahora, es lógico que Cataluña, Valencia, Andalucía y Madrid reciban más financiación porque tienen más población.

- ¿No cree que Cataluña, su Gobierno, lo que desea a medio plazo es algo similar al cupo vasco?

-Sí, eso es lo que pretende. Y no se puede admitir.

-En su discurso de investidura habló de que se habían cometido errores, o que había mejorar, las políticas de urbanismo, justicia y educación. Hemos hablado de urbanismo, y la consideración de la justicia ha coincidido con el caso de Mari Luz...

-Pero no nos engañemos: el caso Mari Luz ha sido un error personal. Y punto. No nos engañemos. Que no se busquen excusas, yo respetaré lo que diga el Consejo General del Poder Judicial, pero ha sido un error de un juez. Ahora, también es cierto que hay que reformar el sistema. Pero también quiero señalar claramente que la gran reforma del sistema judicial español es una competencia nacional. ¿Eso quiere decir que nos debemos inhibir? No, tenemos que complementar, pero es una reforma nacional.

-Pero a la Junta también le corresponde dotar de medios.

-Sí, pero en los últimos años se han abierto muchos juzgados. Y el proyecto que tenemos es el de las ciudades de la Justicia, hay una terminada y habrá que tener ocho, una por provincia.

-Pero llevan años de retraso.

-En esta legislatura estarán en construcción.

-Dijo en campaña que una de sus primeras acciones sería elegir en el Parlamento, y por mayoría de dos tercios de la Cámara, un director de la RTVA. ¿Será así?

-Sí. Adquirí dos compromisos en aras a buscar el consenso. Uno, con sindicatos y empresarios, sobre medidas económicas para hacer frente a la crisis. Y ya estamos trabajando sobre ellas, y a finales de este mes o principios del otro le entregaremos un paquete de medidas económicas. Y el segundo es la convocatoria de las fuerzas del Parlamento para afrontar tres temas: deuda histórica, financiación autonómica y director general de la RTVA. Y lo vamos a tratar antes de irnos de vacaciones, el mes de junio debe ser un mes clave. Lógicamente quiero llegar a un acuerdo con el PP.

-¿En los tres temas?

-Me gustaría equivocarme, pero creo que el acuerdo sobre la deuda histórica será muy difícil. -¿Por qué?

-Porque es un asunto que utilizan para la confrontación, y tanto IU como PP lo van a usar así. Me gustaría equivocarme. Sobre las bases de la financiación autonómica, al menos, no debe haber problema porque están recogidas en el Estatuto. Y sobre el director de la RTVA, quiero llegar a un acuerdo con el PP para que se pueda elegir con la proporción de los dos tercios, y que se incorpore también IU.

-¿Debe proseguir a la creación de la gran caja andaluza?

-Eso depende de las propias cajas. Impulso político no va a faltar. Ya es conocida mi posición suficientemente: creo que hay que ir a una gran caja. Creo que esto interesa al sistema financiero andaluz e interesa a las propias cajas.

-¿Y por qué?

-Porque necesitamos una caja potente para competir con las cajas que quieren entrar y otras que ya están aquí, y además porque se debe salir fuera.

-¿Se marca algún plazo?

-Me gustaría consolidar la fusión de las dos cajas en Cajasol, porque ha sido un buen proceso. Dudo que a lo largo de esta legislatura se pueda consolidar otra fusión, pero sí creo que se deberían dar los primeros pasos. En esta misma legislatura. Los primeros pasos.

-¿Ya ha habido conversaciones?

-Formales, no, pero está en el ambiente.

-Uno de los períodos más complicados por los que usted ha pasado fue el de la guerra de las cajas. ¿No le teme?

-No creo que el conflicto de las cajas llegara como consecuencia de la fusión, sino que fue la cortina de humo para tapar pretensiones personales que todos conocemos y que no quiero recordar.

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