La CHG autoriza 750 hectómetros para regadíos, 20 más que en 2007

  • La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir desembalsará un volumen inferior a los 850 hectómetros reclamados por los agricultores pero superior a los 730 del pasado año.

El presidente de la CHG, Juan Tapia, ha dicho a los periodistas que este desembalse será posible gracias a las intensas lluvias de esta primavera y a que se han reasignado para riego 105 hectómetros de zonas de la cuenca con excedentes hídricos, pues las reservas de los pantanos para regadío están al 34,15 por ciento de su capacidad, con 15 hectómetros menos que en 2007.

Tapia ha recordado que el actual año hidrológico es "el tercero más seco de la década", con un nivel de agua embalsada ligeramente inferior al ejercicio pasado por estas fechas, pese a lo cual, la dotación asignada hoy por la Comisión de Desembalse de la CHG permitirá salvar cultivos, frutales, el olivar y algo más de la mitad de la cosecha de arroz del Bajo Guadalquivir, la principal zona productora de Europa.

Estos 750 hectómetros cúbicos permitirán un riego de entre 2.000 y 2.500 metros cúbicos por hectárea, volumen este último que ha reclamado como asignación mínima el secretario general de ASAJA-Sevilla, Miguel Afán de Ribera.

En lo que va de año hidrológico (desde el 1 octubre) la cuenca del Guadalquivir sólo ha acumulado 385 litros por metro cuadrado de lluvia, de los que 300 han caído entre abril y mayo.

La CHG acordó el año pasado desembalsar 850 hectómetros cúbicos, de los que finalmente sólo se consumieron 730 por los agricultores, gracias a las mejoras en los sistemas de regadío y a un ahorro en el consumo.

Los 750 hectómetros cúbicos aprobados para la próxima campañade regadíos incluyen los 22 hectómetros ya desembalsados en lo que va de año para riegos de emergencia.

Tapia ha matizado que el volumen final de agua que se desembalsará dependerá de factores como la evolución climatológica o el comportamiento de los acuíferos y del propio río Guadalquivir "que es un sistema vivo" que sufre modificaciones.

Ha dicho comprender "pero no compartir" las críticas de algunas organizaciones agrarias que se quejan de que no pueden planificar sus cultivos adecuadamente porque la asignación de agua para regadíos no se decide antes, pero ha explicado que "en enero no podemos adivinar cuánta agua hay; si la hubiésemos asignado este año en enero, ahora tendríamos que revisar esa decisión".

La campaña de desembalses se extenderá hasta el 15 de agosto, aunque, según Tapia no se descarta algún riego posterior a esa fecha pero con carácter "excepcional" y "para casos muy particulares".

Las intensas lluvias de esta primavera no sólo han evitado unos severos daños a la agricultura andaluza, castigada por la sequía desde hace cuatro años, sino que permitirán salvar la mayoría de las cosechas "dentro de la coyuntura global y lamentable de la sequía", según Afán de Ribera.

"Esperemos que el año que viene llueva y no tengamos que pasar estos momentos tan dramáticos, previos a la asignación de agua, pero tal y como está la situación, es lo mejor que se puede hacer si conseguimos esos ochocientos hectómetros que necesitamos", ha concluido.

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